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Nueva baja para Milei: Reidel no será presidente del Central

El economista y físico no estaría de acuerdo con el cierre de la entidad. De todos modos, podría ocupar otro lugar en el gabinete. "La relación entre ambos es óptima", se indicó

Demian Reidel, quien se encaminaba a presidir el Banco Central en el gobierno de Javier Milei desde el 10 de diciembre próximo, decidió finalmente declinar el ofrecimiento, aunque podría ocupar otro lugar en el gabinete.

"Reidel va a estar en el lugar más indicado que el Presidente considere. No estaba confirmado en ningún lugar", salió a aclarar durante la tarde una alta fuente muy cercana a Milei, cuando fue consultada por Noticias Argentinas.

El físico y economista optó por quedarse fuera por ahora y seguir viviendo en Estados Unidos.

Si bien la relación entre Milei y Reidel es definida como "óptima" por el círculo mileista, NA pudo saber que el economista no vería con buenos ojos que se haya ratificado el viernes que el cierre del Banco Central "no es negociable".

Reidel cree que la autoridad monetaria debería seguir funcionando, aunque tal vez con otro tipo de estructura, que al parecer durante el kirchnerismo se sobredimensionó mucho, indicaron fuentes del sistema financiero.

"Hay un tema de diferencias de diseño de ´policy´ y hay gente que eso lo puede hacer mejor", dijo Reidel en diálogo con la web de La Nación.

Reidel aclaró estar "en los mejores términos con ellos. Yo apoyo 100% el gobierno de Milei. Soy mileista de la primera hora".

Un día después de que Milei ganara el balotaje frente a Sergio Massa, Reidel escribió en su cuenta de X: "¡Ganamos! Ahora empieza la nueva historia de Argentina. Gracias @JMilei por todo". Fue uno de los cercanos al libertario que estuvieron el domingo de la victoria en el búnker de La Libertad Avanza.

”Desarmador de cepos”

Hasta hace poco Reidel se autodefinía como un "desarmador de cepos", justamente uno de los desafíos más grandes que afrontará el próximo gobierno, ya que el cepo cambiario lleva cuatro años y cada vez se va ajustando más hasta volver irrespirable al sistema cambiario.

Reidel tiene una amplia carrera académica y profesional, ya que es licenciado en Física por el Instituto Balseiro de Bariloche, tiene un Máster en Matemática Financiera de la Universidad de Chicago y es Doctor en Economía de la Universidad de Harvard (Estados Unidos).

Comenzó su carrera en el sector financiero, específicamente, en el área de investigación sobre mercados emergentes en el banco JP Morgan y luego estuvo a cargo del área de estrategia de deuda externa en mercados emergentes en Goldman Sachs.

A su vez, es cofundador del fondo de cobertura QFR Capital Management y se desempeña como profesor de posgrados en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). En 2019 fue nombrado investigador senior del Centro Mossavar-Rahmani de Negocios y Gobierno en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.

"Milei cambió la naturaleza del debate al poner sobre la mesa el hecho de que hay que domar al sector público, que creció como un monstruo. Es lo más importante para devolverle a los argentinos la estabilidad económica", declaró al podcast Shot Financiero a principios de octubre último.

Incluso, señaló que la Argentina "tiene un déficit fiscal permanente que la ha llevado a crisis tras crisis y lograr cambiar esa dinámica es lo más importante que el país tiene como tarea. Milei instaló la necesidad y la urgencia de hacerlo ya".

Scioli negó que vaya a ser el próximo secretario de Turismo

El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, negó que vaya a ser funcionario en el futuro gobierno del presidente electo por La Libertad Avanza, Javier Milei. Durante el día de ayer circularon versiones de que el exgobernador bonaerense podía llegar a encabezar la Secretaría de Turismo.

Según publicó La Política Online, el embajador negó el ofrecimiento. “Estoy en Brasilia, nada que ver", sostuvo y agregó que "estoy ayudando en Brasil a encauzar todo esto", publicó el medio mencionado.

La versión había sido publicada ayer por C5N, y sostenía en potencial que “Daniel Scioli sería el nuevo secretario de Turismo de Javier Milei".

En los últimos días, Scioli puso todo su esfuerzo para convencer al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para que esté presente el próximo 10 de diciembre para el traspaso de mandato luego de que Milei lo haya tratado de forma despectiva.

”Comunista y corrupto”

Milei lo había tratado de "comunista" y "corrupto", e incluso, en esa ocasión, Scioli salió al cruce para remarcar que el mandatario brasileño "no es comunista ni corrupto".

Para Scioli, su continuidad en el comando de la embajada en Brasilia sería propicio para fortalecer las relaciones entre Lula y Milei. Entre los íntimos del embajador, se dice que fue Guillermo Francos, inseparable de Milei, quien solicitó que continuara al frente de la embajada. El diplomático se hizo cargo de esa misión poco después de asumir la presidencia Alberto Fernández a fines de 2019. El encargo no fue nada sencillo.

Había que conquistar la buena voluntad del exjefe de Estado brasileño Jair Bolsonaro para evitar cualquier eventual ruptura entre ambos presidentes, que mantuvieron las relaciones bilaterales en un nivel aceptable a lo largo de tres años. En gran medida, fue obra de Scioli, quien tuvo claro, desde un primer momento, que debía conquistar la buena onda del expresidente. En una entrevista con la corresponsal de Perfil en Brasil, confesó que desde un inicio abordó con Bolsonaro temas que poco o nada tenían que ver con la política. En un primer encuentro, hablaron de los deportes que disfrutaba cada uno.

En un diálogo posterior con el diplomático, a mediados del año, la periodista quiso saber: “Si hay cambios de aire político en el país, ¿piensa que el actual dinamismo en las relaciones entre los dos países irá a continuar?”. Vale la pena transcribir la respuesta.

Dijo entonces: “Creo que la relación con Brasil ya ha madurado mucho como política de Estado y una prueba es la marcha, por ejemplo, hacia la integración energética. En cuanto a la industria, cuando se tensó el Mercosur y corrió peligro de romperse, fue el sector privado fabril el que salió en defensa de una política de Estado de más de 30 años (el Mercosur). Estos acuerdos son beneficiosos para ambos países, en todas las áreas. Es de sentido común no cambiar lo que está bien”.