Jesús Amaya: "Fui por un fin de semana largo, y me quedé un mes en Buenos Aires"
Si bien el guitarrista, endorsement e influencer riocuartense Jesús Amaya se adaptó muy bien a la pandemia aún antes de que ocurriera, con su nueva guitarra de 11 cuerdas en manos, nos cuenta cómo fue su 2021 entre encuentros online y "onlive". como él le llama a los presenciales.
-Todos sabemos de tu exitoso año 2020 por ser un adelantado con la enseñanza online desde el 2015, pero este año que se fue normalizando todo, ¿cómo te fue?
-Creo que hasta mejor que el 2020 (risas) porque fui comprobando ese apoyo de la gente a todo el contenido que voy subiendo a YouTube, tanto de clases de guitarra, armonía, entrevistas a músicos profesionales, test de instrumentos, cuerdas, micrófonos, equipos, y es algo que lo viví ya a finales del 2019 en la Muestra Música de la Rural de Palermo cuando me llevaron en representación de Guitarras Zagert (fábrica de guitarras Fonseca y Alpujarra) y fue increíble la cantidad de personas que venían a pedirme una foto o un autógrafo porque me seguían por Facebook o YouTube y mis vídeos le habían ayudado a comenzar a aprender o mejorar lo que hacían, decidirse por un modelo u otro de guitarra, y miles de ejemplos más de los cuales a veces no somos del todo conscientes cuando respondemos todos los comentarios que te llueven en las redes sociales, si del otro lado le estás cambiando algo o no, a quien te escribió.
-¿Podemos decir entonces que en el 2021 lograste mixturar el trabajo del 19 y del 20 ?
-Totalmente. A lo largo de estos últimos años varias marcas me fueron contactando por el trabajo en mi Canal de YouTube y otras por conocerlas personalmente en la Muestra Música, y es así que hoy por hoy represento a Guitarras Zagert, Cuerdas MAGMA, Pedalboards Doble A, Estuches GUT Cases, Soportes BarboPlay, Púas Myron, Fundas Quarter, Pedales Sherman Efectos, y a luthieres como Esteban González, Mariano Maese y Facundo Miño, por ejemplo.
-¿Lo virtual aleja y enfría el contacto humano ?
-Te puedo garantizar que no y lo comprobamos este año. Durante el 2020 hicimos todos los fines de semana los Fogones Digitales donde tocaban todos mis alumnos online de Argentina, y de los otros países como Ucrania, Alemania, Israel, Holanda, Suecia, Islas Canarias, España, Canadá, Estados Unidos, Miami, República Dominicana, Cuba, Colombia, Venezuela, El Salvador, México, Chile, Perú y Bolivia. En los Fogones de varias horas en vivo nos íbamos conociendo entre todos y el público que nos veía ya nos reconocía y los sumábamos a participar, y cada tanto invitábamos a algún músico famoso a participar, que nos dejara sus consejos y nos escuchara también.
En noviembre del 2020 pensamos cerrar en el Fogón Digital 33 transmitiendo 33 horas en vivo y vimos que la gente no quería que termináramos y en realidad, nosotros tampoco (risas) sumado a que ya había copias de Fogones o reuniones virtuales en otros canales de YouTube y no íbamos a dejarles todo el campo sembrado tan tentador a ellos. Siempre sumado a la magia de lo virtual y de participar desde tu lugar, estaba ese misterio de que es lo que sucedería si algún día nos conociéramos en vivo y era algo que tenía que suceder ni bien se fueran levantando las restricciones por la pandemia.
-¿Y qué sucedió cuando salieron de las pantallas a la vida real?
-Fue lo mismo, solo que el abrazo fue de verdad, el resto, como si nos conociéramos de toda la vida. En el verano nos juntamos en Tanti (Córdoba) y fueron alumnos de ahí, Córdoba Capital, Río Tercero, Toledo, y San Juan. Transmitimos en vivo los que estábamos reunidos con los demás que seguían online y fueron dos encuentros maravillosos. Por eso te digo, que lo virtual tiene una magia que ayuda a la misma magia que te da la música y la guitarra, pero si la magia no existe o viene de antes, es en vano, no hay Canal de YouTube que te salve con o sin pandemia.
-Muy interesante eso que decís de la magia y la transmisión... ¿y como arrancó el año luego de esos encuentros "onlive"?
-Como siempre, con mis 10 horas de clases diarias online, con un servidor montado editando vídeos más rápido, y seguimos con el Fogón Digital todos los fines de semana. Llegamos al Fogón 50 transmitiendo 50 horas sin parar en febrero, al Fogón 75 transmitiendo 80 horas ininterrumpidas entre un viernes y un martes de agosto y así seguimos todo el año.
-Por lo que contás, ¿para el Fogón 100 transmitieron 100 horas?
-En principio fue la idea, pero vimos que en octubre había un fin de semana super largo, pensamos reunirnos en un campo en Cañada de Gómez, así nos quedaba a unos 300 kms a los de Córdoba, a los de Buenos Aires también y a los de Santa Fe más cerca. Hacíamos el Fogón Digital 100 desde el campo, pero, ¡oh sorpresa!, no tenía ni iba a tener Internet, entonces mudamos las ilusiones a Buenos Aires, y ya haciendo base ahí, empecé a avisar por las redes que iba a andar por allá así que empezaron los: "si venís, no dejes de avisarnos para juntarnos".
-¿Y así nació el #ConurBangTour?
-Tal cual, el fin de semana largo en casa de un alumno en Ingeniero Maschwitz, sumamos un encuentro con músicos en Pilar, ya les avisé a mis marcas que iba a andar por allá para reunirnos, y se armó una gira de dos semanas desde el lunes 4 de octubre al lunes 18 que en realidad se estiró a otra semana más hasta el 25.
-Viendo la grilla de días y lugares, ¿no debe haber sido sencilla coordinarla fácilmente?
-Ni hablar, además la idea era hacer visitas y transmisiones en vivo o grabaciones en cada lugar, y si no agendábamos turnos mañana, tarde y noche, no llegaba en 15 días a poder visitar a todos y disfrutar de todos esos encuentros. Por suerte Marita, mi tour manager, fue acomodando los lugares que estaban cerca el mismo día. Y así mismo nos recorrimos 1500 kms en las tres semanas.
Algunos fueron muy locos. Si te contara que 7 visitas dependían solo del nacimiento de una beba, no me podrías creer. La beba era la nieta de Carlos Medina, de Cuerdas Magma y si nacía a fines de septiembre íbamos a la fábrica el miércoles 6 por la mañana, pero ese día de Magma en Avellaneda, coincidía con el de visitar al Luthier Mariano Maese también cerca, pasar a la tarde por Brandsen a tomar un café con dos alumnos de allí y terminar cenando en La Plata con uno de mis ídolos más grandes de la guitarra que es Néstor Gómez. Y si la beba nacía en octubre, pasaban al miércoles anterior: por la mañana la fábrica de Pedalboards Doble A en Villa Ballester, almorzar con el Luthier Esteban González en Caseros y cenar en San Isidro con Nacho Paz y Néstor De Volder de Los Fronterizos.
¿Y salió todo redondo y se pudo concretar?
-Como un relojito suizo: Fogones Digitales en casas de alumnos, almuerzos con luthieres, empresas y fábricas que represento, vídeos o transmisiones con cada uno de ellos, cenas todas las noches con músicos como Néstor Gómez, Sergio Blanco, Roberto Calvo, Pablo Covacevich, Octavio Caruso, Los Fronterizos, Mauro De María, Leandro Errecalt, Leonardo Lizzano, Julio Lacarra, Florencia y Francisco Suárez con quien toqué en un teatro de Quilmes en su presentación, por ejemplo. Cada uno me esperó, organizó todo para ese día y horario concreto y nunca me va a alcanzar la vida para agradecer semejante gesto de todos ellos.
Después volví una semana más en noviembre, hicimos el #MicroBangTour, tocamos en un par de lugares y llegó el esperado Fogón 100º.
-¿Tener 126.000 suscriptores en YouTube y ser el Primer Botón de Plata del Sur de Córdoba te genera más responsabilidades?
-Mmm creo que todos tenemos que tomarnos el trabajo que hagamos con el mismo amor y responsabilidad. No tengo la misma responsabilidad que un neurocirujano o el jefe de una Brigada Antiexplosivos, lo que sí amo es dar clases y enseñar, aún antes que salir a tocar. En el 2023 van a cumplirse 25 años que doy clases y en aquel 1998 no sabíamos nada de Internet, y sin embargo ver esa cara de felicidad cuando alguien coloca los dedos y les suena la guitarra, no hay nada en el mundo que te lo pague, sea en persona, o sea online, porque ya no importa el canal por el que le hiciste llegar la información y ya ni siquiera sos el medio, solo aportás las herramientas para que toque y sea feliz, que elija la guitarra que más cómoda le quede, y lo mismo con todo lo demás: cuerdas, estuches, fundas, púas, pedales y lo que necesite o deje de necesitar, porque después de todo, solo queda la música y la persona, lo demás son marcas...