“El Gobierno cometió muchos errores, pero más importante es tratar de entender qué es lo que la opinión pública está tratando de decir”, indicó. Y agregó: “El Gobierno hizo un mal armado político, no fiscalizó bien la elección, tiene una interna adentro que se lo está comiendo y que los pone muy torpes, y está produciendo un ajuste que genera dolor y se muestra insensible, aunque lo tenga que seguir produciendo”, detalló en diálogo con Puntal.
Para el especialista, “hay sectores del poder que están haciendo sobresíntoma de todo esto. La elección de Buenos Aires para una parte de la población fue una catástrofe”.
Giacobbe aseguró que no hubo ni una catástrofe ni un gran triunfo. “Está todo muy mal visto. Y está mal visto porque del otro lado se ve con angustia. Cuando se ven las cosas con angustia, obviamente se distorsionan. Cuando se las ve con euforia también. Venimos de un año y medio dominado por los maníacos y por los depresivos, que distorsionaron mucho las cosas”, sentenció el politólogo.
-¿Y entonces?
-A partir de eso, a partir de que la opinión pública le dijo, che, somos dos palos y medio de personas y no fuimos a votarte, y que empezamos a sospechar que esto puede tener escala nacional, entonces al Gobierno le quedó la pelota. Y entonces, ¿tienen capacidad de escucha? ¿O van a seguir dominando dentro del gobierno las personas que están más castradas emocionalmente?
-Y así llegamos al lunes del lanzamiento del presupuesto con un tono distinto...
-Primero hubo una semana de apagón, donde la única que dio un gesto de reconocer el dolor ajeno fue Patricia Bullrich. Y una semana después aparece un Milei que parece reconocer que está el dolor y parece ser que además de reconocer el dolor, calma las formas y que además de las dos cosas dichas, va a poner la plata. Ahora la pelota está del lado de la opinión pública, le cree o no le cree, y después volverá a él, al Presidente, cumple o no cumple.
-¿Cómo imagina la jornada de este miércoles en las calles y el Congreso?
-En el Congreso va a estar difícil, y en la calle va a estar difícil porque van a estar los revoltosos de la política, no porque esté la opinión pública, la gente ya no está en la calle. La gente se queja desde la casa, por X. Estamos frente a una sociedad que es participante pero no es movilizada. De modo que lo que se ve en las plazas no representa a la masa. Pero van a venir momentos conflictivos para el gobierno, sin dudas. Porque tener al 45% de la gente que te odia desde el momento cero se hace sentir. Es un montón. Y si además a una parte de los que te eligieron los empujás hacia una crisis... Seguramente va a ser traumático.