Familiares y amigos despidieron esta tarde al padre Jorge Vaudagna en el Santuario de La Consolata de Sampacho, localidad de la que era oriundo. Muestras de profundo dolor y consternación se vivieron en la nave central donde estuvo ubicado el féretro.
La ceremonia, de la que participaron allegados al sacerdote asesinado el martes a la noche en Vicuña Mackenna, contó con la presencia del obispo Adolfo Uriona que arribó a las 17.15.
El prelado destacó "la gran capacidad de trabajo" de 'Coqui' Vaudagna, haciendo referencia a su obra que fue la creación del colegio Sagrada Familia en la comunidad de la que era párroco.
El padre Osvaldo Leone, encargado del Santuario, en diálogo con Puntal aseguró que "la familia sacerdotal está de duelo". "El padre Coqui se crió en Sampacho y ha estado en en este Santuario hasta el día que se ordenó", sostuvo.
A la vez, se mostró preocupado por el hecho de inseguridad que terminó con la vida del religioso de la parroquia mackennense.
Muchos fieles se congregaron en las afueras para darle el último adiós al sacerdote que fue abatido ayer por delincuentes en Vicuña Mackenna.
A las 19 horas, monseñor Uriona encabezó la misa exequial que se emitió a través de la cuenta del Facebook del Santuario de Sampacho.
Este jueves los restos serán trasladados a Mackenna, donde serán velados en la parroquia San José. Luego volverán a Sampacho donde serán sepultados en el cementerio local.

