La costanera del río Cuarto se ha convertido en tierra de nadie durante los fines de semana. Miles de jóvenes eligen el lugar para llevar adelante fiestas clandestinas ante la prohibición de la apertura de boliches, bailes y encuentros en casas particulares.
La problemática viene sucediendo desde hace varios fines de semana y, en algunos casos, con intervención de la Policía, aunque no hay operativos para evitar estos encuentros.
Ayer fue un caos, según lo reflejan varios videos y fotografías que rápidamente se viralizaron por las redes sociales. Descontrol, peleas, disparos, robos y, al menos, dos heridos fueron el resultado de varias horas de alcohol y adicciones.
En la zona del puente Carretero (playa Bonita y los azudes) hubo violentas peleas entre los jóvenes, con el saldo de un joven de 25 años baleado, que fue asistido en el Hospital San Antonio de Padua con una herida en el glúteo derecho, aunque quedó alojado en el lugar, ya que dio positivo al test rápido de coronavirus.
A pocos metros, un joven fue violentamente atacado tras haber asaltado a una adolescente con un cuchillo. Al advertir esta situación, fue salvajemente golpeado en el rostro, por lo que quedó tirado en el río inconsciente y con una herida de arma blanca en el muslo izquierdo.
El herido, con la cara desfigurada, fue asistido por el servicio de emergencias y trasladado hasta el Hospital San Antonio de Padua.
Mientras recibía las primeras curaciones en la ambulancia, la joven damnificada por el robo que habría originado la violenta golpiza lo identificó y realizó la correspondiente denuncia.
En el sector, también secuestraron una cuchilla que habría utilizado para amenazar a la damnificada.
Tras ser asistido en el Hospital, en horas del mediodía fue dado de alta, pero quedó detenido por el delito de robo. Lo trasladaron a la alcaidía de la Unidad Departamental, puesto a disposición del Ministerio Público Fiscal.
Un video que circuló ayer en las redes muestra que, en medio de los disturbios, otro joven efectuó un disparo con un arma de fuego, que le entregó otra persona que estaba en las inmediaciones.
Tras estos incidentes y los reiterados llamados al 101, varios móviles policiales se llegaron hasta el sector y comenzaron a disipar a los jóvenes.
La costa del río se transformó en el refugio de los jóvenes para llevar adelante fiestas clandestinas sin tope de horario, ante las medidas que no permiten la apertura de boliches bailables, la realización de bailes y eventos en clubes o casas particulares.
Los participantes de estas fiestas no cumplen con las medidas de distanciamiento y están sin tapacobas.
Prometen que habrá más policías en el sector
Tras los violentos incidentes registrados en la mañana de ayer en la zona del río, el ministro de Seguridad, Alfonso Mosquera, ordenó mayor presencia policial en el sector.
Desde la Provincia se informó que Mosquera se comunicó con el fiscal Instrucción de Tercera Nominación, Fernando Moine,”poniendo a su disposición todos los recursos de los que dispone la Policía”.
El funcionario provincial se contactó con el jefe de Coordinación de Gabinete del Municipio, Julián Oberti, para establecer acciones para controlar estos episodios, se indicó.
Mosquera dijo que instruyó al nuevo director de la Departamental, Gustavo Della Mea, para que se desplieguen en el sector todos los recursos y especialidades policiales para prevenir acciones violentas.

