La historia de Julián Gaute, un niño que a diario hace dedo desde San Joaquín para concurrir a clases a la Escuela Especial de Jovita, inundó las redes y medios en los últimos días. Y mientras por un lado la experiencia de este joven para ir a la escuela conmovía por el empeño puesto, por el otro expuso la vulnerabilidad a la que se expone a diario, sea por el riesgo del tránsito como el de estar a merced de situaciones difíciles.
Pero Julián poco entiende de maldades y sólo lo mueve sus ganas de ir a estudiar a diario a la Escuela Especial de Jovita y compartir algunas horas con sus compañeros; a su vez, visitar a sus familiares que viven en esa localidad y hasta concurrir a un comedor comunitario.
Según el relato de Fernanda Flores, la chofer de una empresa de transportes que reflejó en su perfil de la red social Facebook el encuentro, el joven viaja a diario desde San Joaquín a Jovita y lo hace a dedo. Entre ambas poblaciones hay 15 kilómetros de distancia.
Desde hace aproximadamente 2 años concurre a la Escuela Especial, pero hasta hace poco viajaba con un comisionista de Laboulaye que se encargaba de acercarlo. Y en ocasiones permanecía en la casa de su abuelo en Jovita.
Pero cuestiones familiares y gastos que implicaba afrontar el traslado habrían obligado a Julián a decidirse viajar a dedo. Sumado a ello, que los horarios de los colectivos no coincidían con los de ingreso o salida de clases.
Sorpresa entre los docentes
En el colegio al que concurre el niño desconocían esta situación, pues, aseguraron, la familia sólo había comentado que tenían dificultades económicas, pero no estaban enterados de que el pequeño se aventuraba a la ruta solo.
“La noticia nos sorprendió a todos, estamos conmovidos. Sabíamos en el colegio que solía viajar con la pareja de la mamá o bien lo trasladaba un comisionista”, señalaron quienes conocen a Julián.
A partir de reuniones con la mamá , desde el colegio especial se venía avanzando en las gestiones pertinentes para que Julián comenzara a tomar clases en el secundario que funciona en San Joaquín y que es un anexo de Mattaldi. Esto es en el marco de una tarea de inclusión educativa que impulsa la Provincia.
Asimismo, y ante la difícil situación económica familiar se procuraba de esta manera buscar una alternativa para evitar gastos de traslados.
Esta inserción se plantea como gradual, comenzando con algunos días y luego a partir de las vacaciones de julio, lograr que el chico finalmente curse directamente en el secundario del pueblo.
En la comunidad de San Joaquín tenían conocimiento de esta situación.
El intendente Omar Isoardi lo confirmó: "Es así, tal como lo dicen las redes sociales. Este muchacho viaja a dedo todos los días, pero quiero aclarar que hace 2 años, mediante las gestiones ante los órganos competentes, le he conseguido el pasaje gratuito de personas con discapacidad para que el chico viaje acompañado de un mayor en colectivo. No está en mi ánimo explicar qué es lo que sucede, pero desde la comuna se hizo lo que había que hacer".
El intendente destacó la voluntad y esfuerzo de Julián por estudiar, al tiempo que reconoció que no es la situación ideal que viaje solo.
Una de las vecinas de San Joaquín agregó que la ruta provincial 27 que pasa frente al pueblo es muy transitada, pero no tanto como los caminos nacionales, como por ejemplo la 35.
Ayer, los vecinos de Jovita y San Joaquín se conmovían por esta historia y felicitaban a Julián por sus ganas de estudiar, además imploraban protección para el joven.
Según el relato de Fernanda Flores, la chofer de una empresa de transportes que reflejó en su perfil de la red social Facebook el encuentro, el joven viaja a diario desde San Joaquín a Jovita y lo hace a dedo. Entre ambas poblaciones hay 15 kilómetros de distancia.
Desde hace aproximadamente 2 años concurre a la Escuela Especial, pero hasta hace poco viajaba con un comisionista de Laboulaye que se encargaba de acercarlo. Y en ocasiones permanecía en la casa de su abuelo en Jovita.
Pero cuestiones familiares y gastos que implicaba afrontar el traslado habrían obligado a Julián a decidirse viajar a dedo. Sumado a ello, que los horarios de los colectivos no coincidían con los de ingreso o salida de clases.
Sorpresa entre los docentes
En el colegio al que concurre el niño desconocían esta situación, pues, aseguraron, la familia sólo había comentado que tenían dificultades económicas, pero no estaban enterados de que el pequeño se aventuraba a la ruta solo.
“La noticia nos sorprendió a todos, estamos conmovidos. Sabíamos en el colegio que solía viajar con la pareja de la mamá o bien lo trasladaba un comisionista”, señalaron quienes conocen a Julián.
A partir de reuniones con la mamá , desde el colegio especial se venía avanzando en las gestiones pertinentes para que Julián comenzara a tomar clases en el secundario que funciona en San Joaquín y que es un anexo de Mattaldi. Esto es en el marco de una tarea de inclusión educativa que impulsa la Provincia.
Asimismo, y ante la difícil situación económica familiar se procuraba de esta manera buscar una alternativa para evitar gastos de traslados.
Esta inserción se plantea como gradual, comenzando con algunos días y luego a partir de las vacaciones de julio, lograr que el chico finalmente curse directamente en el secundario del pueblo.
En la comunidad de San Joaquín tenían conocimiento de esta situación.
El intendente Omar Isoardi lo confirmó: "Es así, tal como lo dicen las redes sociales. Este muchacho viaja a dedo todos los días, pero quiero aclarar que hace 2 años, mediante las gestiones ante los órganos competentes, le he conseguido el pasaje gratuito de personas con discapacidad para que el chico viaje acompañado de un mayor en colectivo. No está en mi ánimo explicar qué es lo que sucede, pero desde la comuna se hizo lo que había que hacer".
El intendente destacó la voluntad y esfuerzo de Julián por estudiar, al tiempo que reconoció que no es la situación ideal que viaje solo.
Una de las vecinas de San Joaquín agregó que la ruta provincial 27 que pasa frente al pueblo es muy transitada, pero no tanto como los caminos nacionales, como por ejemplo la 35.
Ayer, los vecinos de Jovita y San Joaquín se conmovían por esta historia y felicitaban a Julián por sus ganas de estudiar, además imploraban protección para el joven.

