Tranquera Abierta | Juan Manuel Garzón

24% la cifra que inquieta a la cadena y que aún no tiene explicación

Es lo que fijó el ministro Julián Domínguez como tope de exportaciones en relación al total de producción de carne del país
 
 

Después de los anuncios realizados por el Gobierno nacional de reabrir la posibilidad de exportar la vaca conserva a China, el ministro de Agricultura y Ganadería, Julián Domínguez dejó un par de frases que inquietaron al sector: primero señaló que se podría comercializar en el exterior un máximo del 24% de la carne producida en el país; y luego reforzó al destacar que si se abre totalmente la exportación, como regía hasta abril, corre riesgo la ganadería en el país.

Las dos frases fueron cuestionadas por el sector agropecuario. La primera porque en realidad no se expuso el argumento detrás de la cifra. “¿Por qué 24% y no 22%, 28% o 30%?”, se preguntan los productores ganaderos. La respuesta por ahora no está disponible.

Para Gabriel De Raedemaeker, vicepresidente de CRA y presidente de la Fundación de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias de Córdoba, “la cifra no responde a ningún dato objetivo. Pero más allá del número, lo inquietante es que se trata de otra barrera para la exportación. Lo que no debería existir son trabas, cifras”, consideró.

Y especuló una posible fórmula: “Tal vez se están tomando el consumo interno de este año sobre el total producido y dejando el resto como posible exportación, pero no lo sabemos”, indicó el dirigente oriundo de Oliva.

Juan Manuel Garzón, economista de la Fundación Mediterránea y afín a los estudios de la producción agropecuaria, destacó que “siempre fuimos muy críticos de la intervención del Gobierno en el mercado de exportación. Argentina tiene una gran oportunidad de generar divisas y fortalecer la cadena de la carne bovina a partir de la profundización de los envíos al exterior. El Gobierno, desde mayo, entiene que hay otros objetivos prioritarios tendientes a estabilizar el precio de los cortes para el consumidor. Y lo hizo mediante un freno en las exportaciones”, explicó.

“Esta última medida anunciada por el ministro afloja muy poco el torniquete y no garantiza que a futuro se pueda exportar con total libertad”, advirtió el economista Garzón.

Y agregó: “Existe un sistema de exportación administrado, porque el ministro fue enfático en que no se eliminarán las normativas que restringen el comercio. Al parmenecer ese marco legal que tiene el Gobierno, se genera mucha desconfianza y no imagino a un frigorífico exportador cerrando operaciones para el año que viene porque no tendría la certeza de poder cumplir, de que lo van a habilitar”, indicó.

¿Cuál es la explicación del 24%?

No está claro, es un número arbitrario. Cuando uno mira otros países, tenemos algunos vecinos con más del 60% de la carne que producen que la exportan, los australianos más que ese porcentaje, los canadienses con más del 40%. No veo además cómo aplicar esa regla. Consideremos que hay muchos frigoríficos exportadores y otros que venden al mercado interno, cómo sería coordinar para que en el Excel dé justo el 24%, es casi imposible. Y genera una burocracia para la que Argentina ya no tiene más margen.

¿Y hay alguna explicación a la idea de que liberar exportaciones pone en riesgo la ganadería?

La verdad que no. Tenemos la experiencia reciente del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner cuando se cerró y comenzaron a caer las cabezas de ganado. Son herramientas de control poco efectivas porque en definitiva los precios siguen subiendo y además son costosas en términos de inversión. No imagino a un frigorífico pensando en buscar nuevos clientes.