Según explicó, la iniciativa apunta a “ordenar el espacio público” y contempla un abordaje integral que incluye programas de inclusión laboral para quienes hoy desarrollan estas tareas.
“El proyecto acompaña a los municipios con herramientas concretas y alternativas de inserción laboral”, señaló Llamosas, quien además adelantó que durante la semana se avanzará en el análisis conjunto de las distintas propuestas legislativas vinculadas a la temática.
En este contexto, Río Cuarto ya dio un paso en esa dirección.
Tras un amplio debate, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría una ordenanza que regula la actividad de los trapitos.
La normativa busca garantizar la libre circulación y el uso del espacio público sin condicionamientos ni cobros compulsivos.
La ordenanza establece sanciones económicas para quienes ejerzan la actividad de forma intimidatoria o sin autorización y prevé la posibilidad de retirar beneficios sociales en casos de reincidencia con conductas violentas.
Al mismo tiempo, incorpora un enfoque social mediante relevamientos y acompañamiento a las personas involucradas, con el objetivo de ofrecer alternativas laborales y evitar la estigmatización.
Llamosas opinó que la normativa provincial “refuerza lo legislado por el Municipio”, en un intento de dar una respuesta integral a una problemática que genera debate en distintos sectores de Córdoba.