Provinciales | Juan Pablo Quinteros |

Crimen del policía: el victimario fue liberado y Quinteros salió al cruce de la decisión judicial

"Quien comenzó imputado por un delito gravísimo recuperó la libertad en apenas tres horas. Estas decisiones generan una señal inquietante para quienes tenemos la responsabilidad de conducir la fuerza, y sobre todo para los hombres y mujeres que cada día salen a la calle a jugarse la vida por los cordobeses", denunció el funcionario

El asesinato del suboficial de la Policía de Córdoba Luis Azabal sigue generando repercusiones. Luego de que la Justicia otorgue la libertad del tirador en menos de tres horas, el ministro de Seguridad de la provincia de Córdoba salió al cruce en sus redes sociales.

"Quiero hacer una reflexión personal tras el asesinato del Suboficial Principal Luis Alejandro Azabal, un hombre de nuestra Policía que perdió la vida cumpliendo su deber", comenzó escribiendo.

"'El que las hace, las paga' es una consigna simple y justa, comprensible para cualquiera y a cualquier edad. Pero algunas decisiones judiciales generan una preocupación profunda, porque empiezan a instalar en la sociedad la sensación de que la aplicación de la ley puede depender de quién las hace. En este caso, quien comenzó imputado por un delito gravísimo recuperó la libertad en apenas tres horas. Tres horas. Decisiones tomadas con esta celeridad, en un caso donde murió un policía en servicio, generan una señal inquietante para quienes tenemos la responsabilidad de conducir la fuerza, y sobre todo para los hombres y mujeres que cada día salen a la calle a jugarse la vida por los cordobeses", expresó el funcionario provincial.

Además, Quinteros indicó que "exigir reglas claras significa que cada integrante de una fuerza de seguridad responde ante la Justicia por su accionar. Y está bien que así sea. La misma regla debe regir para quien agrede a un integrante de la fuerza, especialmente cuando ese ataque se dirige contra un policía que está cumpliendo su deber y protegiendo a la comunidad. Porque cuando un policía es tratado con presunción de culpabilidad, mientras quien dispara y mata puede recuperar la libertad en cuestión de horas, existe la percepción que la ley no se aplica con la misma vara. Y cuando la ley no es igual para todos, lo que empieza a aparecer es el caos".

Vale recordar que, en un primer momento, el caso fue caratulado como homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego y tenencia ilegal, pero luego la imputación cambió a "exceso en la legítima defensa".