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El relanzamiento de "El Gringo"

Llaryora se instaló en Buenos Aires y le mandó un mensaje a Milei advirtiendo que si vienen por Córdoba se podrá complicar la reelección presidencial. El parte que dice que el Papa podrá realizar su viaje hace resucitar la expectativa política en El Panal

El gobernador Martín Llaryora dio un giro copernicano en su relación con el presidente Javier Milei: se instaló unos días en Buenos Aires e hizo un raid por distintos medios de comunicación utilizando un tono crítico hacia el gobierno nacional.

“El que no ve una crisis es un ciego”, disparó categóricamente el mandatario provincial.

Sus declaraciones llamaron poderosamente la atención porque hasta no hace mucho tiempo Llaryora manifestaba que tenía una buena relación con la Nación, sobre todo con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con quien se conocen desde la época en la que ambos hacían campaña para que Ramón “Palito” Ortega fuera presidente.

“Ya hablamos de una situación de endeudamiento familiar tremenda, de caída del empleo, de cierre de pymes, que en Córdoba nos afecta mucho”, sostuvo ante los micrófonos porteños.

Yañadió un elemento más que causó impacto en el escenario político nacional:el relanzamiento de Juan Schiaretti a la presidencia en las elecciones del 2027.

“Nosotros tenemos el mejor candidato, alguien a quien yo valoro, respeto y estoy convencido de que, si los argentinos le hubieran dado una oportunidad, nosotros tendríamos una Argentina mejor, que se llama Juan Schiaretti”, aseguró Llaryora.

No es la primera vez que el cordobesismo recurre a la figura del exgobernador y actual diputado cuando el horizonte electoral se plantea complicado.

La última vez fue en las pasadas elecciones legislativas, en las que ganó el mileísmo pero que, si no hubiera sido por la presencia de “El Gringo”, se habría perdido por más diferencia, según dijeron en El Panal, tras el escrutinio.

Al respecto, trascendió que hubo una reunión secreta entre Llaryora y Schiaretti en la que ambos habrían acordado la estrategia política de cara al desafío electoral del año que viene.

Es decir que el estilo confrontativo al que recurrió el gobernador en sus entrevistas en CABA no fueron producto de la casualidad sino de la causalidad.

En otras palabras: fue un mensaje directo a la Casa Rosada en la antesala de un año electoral, que es clave para la reelección del presidente Milei.

En realidad, lo que Llaryora quiso decir es que si Milei busca ganar la provincia de Córdoba en el 2027, el PJ cordobés le complicará al Presidente el tablero nacional para poder ser reelegido.

Si bien en las lecturas políticas que se hacen hay quienes piensan que “esa estrategia es funcional al oficialismo, porque divide aguas en el peronismo nacional”, en el Centro Cívico consideran que la presencia de Schiaretti “quitará votos al mileísmo, porque se trata más bien de una figura de centro derecha”, se dijo a Puntal.

La duda que sobrevuela en El Panal es cómo reaccionará el electorado cordobés en los comicios del año próximo.

Todavía no se sabe cuándo serán las elecciones, dado que es una carta que jugará a último momento el gobernador, aunque sí se conoce que se adelantarán y que el mes que se baraja es el de abril.

Lo concreto es que el mandatario cordobés sumó a sus recorridas por el interior provincial incursiones a Buenos Aires con el fin de visibilizar mensajes políticos que tienen destinatarios directos.

Por el otro lado, las últimas noticias indican que el papa León XIV ya fue dado de alta y que hoy rezará el Ángelus desde el balcón del Vaticano ante los fieles que seguramente colmarán la Plaza de San Pedro.

Stefano Margaritora, el médico que lo operó de un cáncer de pulmón, comunicó que podrá realizar su visita a América Latina, prevista entre el 6 y el 17 de noviembre, período en el que recorrerá Uruguay, Argentina y Perú.

“No hay motivos clínicos para no realizarlo”, aseveró el profesional de la salud.

Y agregó: “Dado que ya ha transcurrido casi una semana, en definitiva, creo que el Papa podrá estar plenamente recuperado dentro de unos diez días más”.

“En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, indicó.

El parte médico vuelve a generar expectativas en torno de la gira pontificia que había caído en una situación de desesperanza por la incertidumbre, ahora despejada, que había suscitado su salud.

Aunque todavía falta la confirmación oficial del Vaticano, el reporte sanitario ha sido una buena noticia para la Conferencia Episcopal y el Arzobispado de Córdoba, puesto que el periplo del Papa incluye Córdoba el 10 de noviembre.

Sin embargo, para ciertos sectores del gobierno nacional, que por lo bajo prefieren que León XIV no venga, la novedad cayó como un balde de agua fría por el “ruido” que causará el mensaje papal sobre la justicia social y la visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, que da contención a personas con discapacidad.

En Córdoba, Llaryora había sido prudente con respecto al estado de salud de Robert Prevost: “La visita se hará cuando esté bien”.

Mientras tanto, la Mesa de Coordinación siguió con sus reuniones organizativas que tienen como puntos centrales la misa en Fadea, el almuerzo en el Arzobispado y la reunión con el Clero en la Iglesia Catedral.

Al respecto, el cardenal Ángel Rossi no había perdido la esperanza cuando la mayoría de los pronósticos eran negativos: “Mantenemos la ilusión y el deseo de que lo tengamos acá”.

“Todo es válido y atendible pero también hay que tener en cuenta los designios de Dios”, afirmaron a Puntal fuentes eclesiásticas.

En la Provincia, el parte médico fue como música para los oídos. Allí la visita papal se ve como oportunidad política para la campaña de Llaryora.