La emergencia sanitaria, con el aislamiento y la posterior fase de distanciamiento social complicaron la situación de muchos jubilados, que dejaron de recibir ayuda o acompañamiento de familiares y allegados. En este contexto, el Pami detectó una demanda creciente, y duplicó el presupuesto destinado a las ayudas económicas que los afiliados habitualmente destinan a gastos corrientes como el pago de un alquiler, o de servicios.
En la actualidad, la delegación local asiste a unos 3 mil jubilados de la ciudad y la zona, pero existe una demanda todavía mayor. Ahora, desde el organismo buscan contener a todo aquel que tenga necesidad y eliminar así la lista de espera.
Fernando Bossio, director de la regional Río Cuarto, explicó que, a partir de “la situación de dificultad social y que nuestra población se ve particularmente afectada por el contexto, es un grupo muy vulnerable, el Pami ha duplicado su presupuesto en asistencia económica directa”.
Detalló que se trata del programa de asistencia a la dependencia y la fragilidad de las personas, que apunta a sostener a los jubilados más vulnerables.
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“Es una ayuda económica permanente, que se renueva con el informe de situación social del afiliado. Los montos van de los 2.500 a los 8.500 pesos, en función del contexto de cada uno. Tenemos un cupo de subsidios que damos todos los meses, y hemos duplicado ese cupo”, apuntó el funcionario.
“Hace un mes, nos duplicaron el presupuesto del programa de asistencia a la dependencia y fragilidad, y con esto vamos a poder incorporar a más beneficiarios”, agregó.
Bossio dijo que, con esta disposición, se logrará “limpiar la lista de espera” y regularizar la situación. “Hoy no tenemos personas en espera. Porque habíamos visto incrementada la demanda en los últimos meses. Estuvimos repasando la cantidad de subsidios en vigencia, y hoy tenemos un aproximado de 2 mil beneficios dentro de la ciudad, y 3 mil contando toda la zona de influencia de la unidad de gestión local”, detalló el funcionario.
La delegación local del Pami contiene a 35 mil afiliados de la ciudad de Río Cuarto e idéntico número en la zona. Ahora bien, la distribución de los subsidios es totalmente diferente.
En el interior hay menos cantidad de beneficiarios. Por diferentes razones, los afiliados tienen más dificultades para acceder a los programas.
En otro orden de cosas, el funcionario nacional indicó que reabrieron sus puertas dos centros de jubilados de la ciudad, los dos únicos habilitados dentro de la jurisdicción.
“La mayoría de los centros de jubilados de la delegación están cerrados, porque son administrados por personas mayores, que son población de riesgo, y por eso no están asistiendo. No obstante, en la ciudad de Río Cuarto hay dos grandes centros que están atendiendo”, informó Bossio.
Los dos centros de jubilados que están habilitados funcionan en barrio Alberdi y en Banda Norte, en calle Isabel La Católica.
“Están abiertos porque allí se dan prestaciones médicas, donde atienden médicos de cabecera, kinesiólogos, odontólogos, análisis clínicos y otros”, precisó el titular del Pami Río Cuarto.
En el mismo sentido, aseguró que, junto a las autoridades de estos dos centros de jubilados, llevaron adelante las gestiones que permitieron que vuelvan a funcionar (exclusivamente para las prestaciones médicas).
Bossio indicó asimismo que la atención en estos centros se lleva a cabo “en cumplimiento de los protocolos, tanto en el distanciamiento interpersonal como en la cantidad de turnos por día, es decir que atienden menos cantidad de gente”, señaló.
Finalmente, y en otro orden de cosas, el funcionario explicó que ya se efectuaron dos pagos de 1.600 pesos del programa del sistema de asistencia alimentaria, que reemplaza al histórico bolsón de alimentos.
“También se pagó el subsidio de sostenimiento de los centros de jubilados que dependen del Pami, que implica una suma de dinero de 5 mil pesos a cada uno para cubrir gastos corrientes”, detalló el director de la obra social de los jubilados nacionales.

