Según datos difundidos por especialistas, ocho de cada diez chicos realizaron algún tipo de apuesta durante la competencia, una cifra que encendió las alarmas entre profesionales de la salud y organizaciones dedicadas a la prevención de las adicciones.
Los expertos sostienen que este crecimiento responde al acceso prácticamente irrestricto a los teléfonos celulares, la presencia constante de publicidad de sitios de apuestas en redes sociales, transmisiones deportivas y medios de comunicación, además del contacto cada vez más temprano de los menores con la tecnología.
Advierten que el juego online puede transformarse rápidamente en una conducta compulsiva.
Y remarcan que las consultas vienen en aumento.
Frente a este escenario, los especialistas recomiendan retrasar lo máximo posible el acceso de los niños a dispositivos electrónicos.