Guaschino, Ochoa y Siravegna destacaron el sentido de pertenencia del grupo y la sapiencia de Sturniolo
El 1 de julio de 2001 quedará marcado en la historia de Estudiantes como el día que Estudiantes logró un ascenso al Argentino A al vencer en su cancha a Belgrano de Santa Rosa (La Pampa). Germán Guaschino, Claudio Ochoa y Rodrigo Siravegna fueron parte de ese equipo destacaron como claves del éxito el sentido de pertenencia de los jugadores y la sapiencia del director técnico Jorge Omar Sturniolo.
Germán Guaschino
“Se viene muchos recuerdos de ese torneo. Era muy joven, tenía 18 años, y recuerdo que en la charla anterior al último partido estábamos convencidos de que no se nos podía escapar. Habíamos perdido en forma injusta en La Pampa y sabíamos que el equipo estaba para ascender”, comenzó recordando el arquero Germán Guaschino.
Al hablar de las virtudes destacó: “Amén de las condiciones de los jugadores había un excelente grupo humano y con sentido de pertenencia. Desde la pretemporada se hablaba de ascender”.
El arquero que agarró la titularidad promediando el torneo también recordó a Jorge Omar Sturniolo. “El viejo era un maestro, como le decíamos. Ese es el mejor apodo que se le pudo poner. Era un sabio. Te decía lo que a iba a pasar y pasaba. No sé cómo hacía, pero sabía. Planteaba bien los partidos, a veces con tres delanteros, otras con dos”, expresó.
Además agregó: “Siempre que decía algo se cumplía. El grupo es-taba convencido y cuando la cabeza toma decisiones acertada todo se da. El grupo estaba convencido y lo que él pedía, lo hacía”.
El arquero también recordó lo que le dijo el DT en el entretiempo del partido que terminó significando el ascenso, tras una falla suya que le costó un gol. “Le estábamos pegando un baile bárbaro. Ganábamos 1 a 0. Estábamos bien. Incluso yo estaba bien. En el cero a cero tapé un mano a mano. El equipo era un violín. En un centro cometo un error grosero. Lo que más duele en esos casos es que generalmente es un mazazo para el equipo. Fue un golpe duro. El equipo se cayó un poco y ellos moraron”.
“En el entretiempo todos estábamos mal. En el vestuario Jorge no me dijo nada en toda la charla. Cuando vamos saliendo para la cancha me llamó y me dio un chocolate. ‘Para que se le pase el sabor amargo’, me dijo. Hasta el día de hoy me cargan. Era un monstruo”, finalizó.
Claudio Ochoa
Por su parte, Claudio Ochoa dijo que “una de las clave del ascenso fue la decisión de los dirigentes, luego del descenso en el 2000, de armar un equipo con jugadores del club, con sentido de pertenencia más algunos jugadores que se destacaban en la Liga para jugar el torneo local en busca del campeo-nato para clasificar al Torneo Argentino B”.
“Se logró ese objetivo y cuando comenzó el Argentino B hubo cambio de dirigencia ya que hubo elecciones en el club, pero la idea era seguir con el mismo equipo. El único cambio fue el cuerpo técnico, estaba (Oscar) Bonetto quien renunció porque perdió la lista que el acompañaba que era de Artundo, y lo designaron a Sturniolo. Al Turco la mayoría lo habíamos tenido en años anteriores, sabíamos cómo trabajaba, nos conocía mucho y eso ayudó a que rápidamente nos entendiéramos”, añadió.
“El grupo estaba súper unido, fuimos pasando de fases que eran durísimas, y el equipo iba creciendo en todo sentido hasta llegar a jugar el partido definitorio donde teníamos que ganar por diferencia de 2 goles y así lo hicimos. La clave sin dudas estuvo en la decisión del Club en armar un grupo con mucho arraigo a la ciudad, a la Liga de Fútbol y al club por su-puesto, acompañado por un maestro como el Turco que nos llevó de la mano al Ascenso”.
“Como se dice, las tres patas funcionaron de manera excelente. La dirigencia, el cuerpo técnico y el excelente grupo de jugadores que dejamos todo en cada partido”, finalizó.
Rodrigo Siravegna
Mientras que Rodrigo Siravegna destacó: “Ese ascenso se consiguió porque todo el plantel tenía un sentido de pertenencia. Todos eran del club y teníamos hambre de gloria por lo que sentíamos por Estudiantes”.
“Además teníamos un técnico que sabía manejar al grupo y eso fue esencial en nosotros. Un cúmulo de buenos jugadores y Jorge Sturniolo hizo un buen grupo y logró un buen funcionamiento en lo deportivo”, remarcó finalmente.