"Es una nueva posibilidad que me da el fútbol para poder resurgir"
La historia del nacido en Rosario de la Frontera, Salta, en agosto de 1994 es digna de destacar. Por las idas y vueltas que la misma ha tenido.
Fue jugador de Boca durante diez años en inferiores y llegó a integrar en cuatro oportunidades el banco de suplentes de Primera sin debutar, hasta vistió la celeste y blanco en selecciones juveniles Sub-15 y Sub-17.
De esa realidad, pasó a las lesiones, varias cirugías y se pensó ya como un exjugador de fútbol. Regresó a Rosario de la Frontera, llegó a pesar 108 kilos, perdió la forma física y vio cómo se esfumaba el sueño de ser jugador profesional. Todo eso hasta que en su vida apareció Central Norte de Salta, que en esas condiciones le dio la posibilidad de jugar el Federal A.
Tras recuperarse, fue titular y hoy es nuevo jugador de Estudiantes. Historia de resurgimiento, de querer ganarle a la adversidad. Es Maxi Padilla y te lo cuenta en primera persona:
“Estoy muy bien llegué el martes a Río Cuarto con mi señora y mi hija. Estamos cumpliendo el aislamiento para poder luego integrarme a las prácticas”.
-¿Qué significa para vos este paso? ¿Lo tomás como una nueva posibilidad que te da el fútbol?
-Es una nueva posibilidad que me da el fútbol para poder resurgir, para demostrar la clase de jugador que soy y lo que puedo dar, con las mejores expectativas siempre, estoy muy entusiasmado y con ganas de aportar lo mejor para el club.
-Tuviste muchos años en inferiores en Boca, pasos también por selecciones juveniles, contanos cómo ha sido tu carrera.
-En Boca estuve casi diez años, me fui desde muy chico, yo nací en Rosario de la Frontera, Salta. Después tuve pasos por la selección Sub-15 y Sub-17, ya en el Sub-20 quedé afuera. Estuve después en la reserva de Boca y plantel profesional. Cuatro veces fui al banco de Primera a pesar de no haber podido debutar, estuve ahí con ellos. Después tuve una mala racha de lesiones y problemas personales que me perjudicaron mucho. Obviamente, sin victimizarme porque, más allá de las operaciones, el club me dio las chances para retomar, pero mi cabeza estaba desenfocada de lo que era el fútbol. Se me pasó el tren, volví a Salta en 2016 y estuve sin jugar hasta el año pasado. Si bien jugaba los torneos locales, era algo así no más, íbamos los fines de semana a jugar y nada más. Luego cuando Central Norte asciende al Federal A me llaman para jugar con ellos, pesaba 108 kilos, me tuvieron paciencia, me puse en forma físicamente y después ya empecé a jugar hasta llegar hoy a Estudiantes.
-Imagino la ansiedad de volver a entrenar y de conocer a los nuevos compañeros.
-La verdad que sí, esta pandemia que nos toca atravesar es muy difícil, nos liquidó a todos. A nosotros un poco más, vivimos de esto, de la gente, del público y estuvimos seis meses sin hacer nada, yo me volví de Salta, a mi ciudad, y no hicimos más nada, si bien me mantuve en forma entrenando solo, pero no es lo mismo que hacerlo con el grupo y los compañeros. Estoy muy ansioso de conocerlos e integrarme a las prácticas.
-Por todo lo que contás, ¿pensaste en largar el fútbol?
-Sí, la verdad que sí, en teoría lo había hecho. Si bien uno nunca deja de jugar, jugás donde sea, pero profesionalmente se me había ido esa ilusión, de estar allá en lo más arriba como era Boca y volverme a mi casa fue un golpe muy duro. Mi señora y mi hija me acompañaron siempre, se bancan todo. Después cuando fue lo de Central Norte, que me dio la posibilidad, lo charlé con mi familia y decidimos probar. Ahí me agarraron de nuevo las ganas de jugar profesionalmente, hoy en día estamos peleando otra vez por ese sueño.
-Para ir conociéndote en lo futbolístico, ¿cómo te podés describir?
-Soy un jugador muy tiempista, me gusta salir jugando, obviamente que si la tengo que revolear lo hago. Tengo buen cabezazo, me defiendo bien de arriba y en el área rival también.
-¿De Estudiantes tenías alguna referencia?
-Si lo conocía porque es un club muy nombrado, pero la verdad no sabía qué me iba a dar esta posibilidad. Cuando me llamaron inmediatamente quise venir y pelear por un lugar para poder jugar.
-¿Cómo fue tu paso por Central Norte?
-Llegué en agosto de 2019 y estuve hasta que se suspendió el fútbol. Fue muy bueno, siempre lo dije en las notas que me han hecho y he agradecido al club porque fui casi como un exjugador pesando 108 kilos. La dirigencia, cuerpo técnico y jugadores me trataron siempre bien, como uno más y me tuvieron la paciencia necesaria para ponerme bien. Termine jugando con 89 kilos y ganándome la titularidad.
-¿Qué expectativas tenés ahora en Estudiantes?
-Tengo ahora muchas ganas de empezar a entrenar, sé que hay que ir de a poco, paso a paso, conocerme con los chicos. La idea es trabajar duro para ganarme un lugar, trabajar de donde me toque y el día que pueda jugar tratar de aprovecharlo. Siempre compitiendo sanamente y aportando desde donde me toque siempre.