A poco más de un año de la muerte de su hijo, el padre de Bruno continúa reclamando justicia y espera que durante el juicio se logre modificar la calificación legal del hecho y obtener una condena acorde a la gravedad del caso. “Mi expectativa es lograr el cambio de carátula y lograr la máxima pena posible”, expresó.
El reclamo de la familia
El padre de Bruno recordó a su hijo como un joven de 22 años, buen estudiante, deportista, trabajador y a punto de recibirse de arquitecto. “Era un ser humano excelente”, sostuvo, y remarcó el impacto que su muerte provocó en toda la familia.
“Mi hijo salió a una fiesta y al otro día no lo tenía más”, expresó con dolor. Además, pidió el acompañamiento de la comunidad para que se avance en la investigación y se defiendan los derechos de las víctimas.
La familia también busca que aquellas personas que estuvieron en la fiesta donde se encontraba Pizarro aporten información que pueda resultar relevante para el proceso. “Estamos avanzando en muchas pruebas y estamos solicitando ahora, que tenemos la fecha del juicio, que más personas que hayan estado en la fiesta aporten más datos”, señaló.
El choque que terminó con la vida de Bruno
El hecho ocurrió el 5 de julio de 2025, alrededor de las 5.20, en la esquina de Maipú y Perón, en Río Cuarto. Por calle Maipú circulaba una camioneta Volkswagen Amarok conducida por Pizarro, acompañado por Rodrigo Carón y Lucía Domínguez. En el cruce, el vehículo impactó contra el lateral trasero de un Renault Clio en el que viajaban seis jóvenes que regresaban del boliche Dioses del Oeste.
En el Renault viajaban Joaquín Boni, Delfina Guzmán, María Eugenia Pico, Luisina Ballarín, Lucas Alonso y Bruno Brondo, quien sufrió un traumatismo torácico y abdominal y falleció como consecuencia del impacto.
Una causa con varios elementos en discusión
La investigación del fiscal Pablo Jávega determinó que Pizarro habría conducido “en forma antirreglamentaria”, a una velocidad que no le permitía mantener el control efectivo del vehículo y sin respetar la prioridad de paso. Además, se encontraba inhabilitado para conducir al momento del choque.
Según la investigación, el 11 de mayo de 2025 Pizarro había sido sancionado por conducir con 0,8 gramos de alcohol en sangre y recibió una inhabilitación para manejar. Si bien posteriormente logró reducir el período de prohibición de 120 a 90 días, el plazo todavía no había finalizado cuando ocurrió el choque fatal.
Otro de los elementos incorporados a la causa fue la pericia accidentológica. El perito oficial estimó que Pizarro circulaba a 73 kilómetros por hora, mientras que la defensa estableció una velocidad de aproximadamente 47 kilómetros por hora. El máximo permitido para esa arteria es de 40 km/h.
Pizarro permanece detenido y llegará a juicio acusado por la muerte de Brondo. La audiencia del 8 de septiembre será una instancia clave para la presentación de testimonios y pruebas del caso.

