Policiales | juicio

Elevan a juicio la causa por el crimen del kiosquero en barrio San José de Calasanz

Luis Eduardo Díaz, de 71 años, fue asesinado en la madrugada del 10 de noviembre de 2021 en su vivienda de calle Río Grande 627. Por el violento homicidio están imputados Micaela Espinosa y Darío Rubén Gigena

El juicio por el crimen de Pancho Díaz se realizará en la segunda parte del año. Foto:archivo.

 

El fiscal Fernando Moine elevó a juicio la causa por el violento crimen de Luis Eduardo Díaz, el comerciante de 71 años, ocurrido en la madrugada del 10 de noviembre de 2021 en su domicilio ubicado en barrio San José de Calasanz, al frente de Opus Costanera.

Por el crimen del kiosquero están acusados Darío Rubén Gigena, de 19 años, y Micaela Beatriz Espinoza, de 24 años, como presuntos coautores de los delitos de homicidio calificado criminis causae y robo calificado por el empleo de armas.

La muerte de Pancho Díaz se consumó en los primeros minutos del 10 de noviembre de 2021 en su domicilio de calle Río Grande 627 cuando los jóvenes lo sorprendieron en su habitación, con fines de robo.

El comerciante fue atacado con un cuchillo y luego recibió un fuerte golpe en la cabeza con una hierro de algo más de un metro con una terminación en “T”.

Tras el crimen, los acusados sustrajeron varios elementos de la vivienda (alhajas, utensilios, perfumes, ropa, entre otros), dinero en efectivo que estaba en la caja del kiosco que funcionaba en el mismo inmueble, bebidas alcohólicas y mercaderías varias del local.

Vecinos de Díaz alertaron a su hija que su padre no había abierto el local y se encontraba abierta una especie de ventiluz de la puerta de ingreso a la vivienda.

Los investigadores encontraron a Díaz sobre su cama de cubitodorsal, con el rostro cubierto con una toalla, con varios cortes en distintas partes del cuerpo.La vivienda y el negocio estaban revueltos.

Tras el testimonial vecinos y un remisero que trasladó a la joven hasta un departamento de calle Maipú al 1040, se logró avanzar en la investigación.

Tras permanecer ocultos en un hotel alojamiento, Espinoza y Gigena lograron escapar en un colectivo hasta la ciudad de Córdoba, donde fueron detenidos cuando bajaban en la Terminal de Ómnibus, con el secuestro de la mayoría de los elementos que habían sustraído.

Tras la investigación y la recopilación de pruebas y pericias durante 17 meses, la Fiscalía de Instrucción de Tercera Nominación dictó la requisitoria a juicio, que se concretaría en el segundo semestre del año.

En la causa también está imputado Kevin Chalón Bendahan, de 28 años, como partícipe no necesario del delito de robo, ya que de la investigación surge que se planificó el robo a Díaz.

La joven Espinosa mantenía una supuesta relación con el comerciante y tenía conocimiento de que manejaba una importante cantidad de dinero y tenía mercadería de valor en el kiosco.

De la investigación surgió que la joven Espinosa se había quedado a dormir en la casa de la víctima en los días previos. Esa noche, alrededor de la 00.30 un vecino observó a Díaz con una joven ingresar al domicilio.

Díaz fue encontrado sin vida con un fuerte traumatismo de cráneo.

A los pocos minutos, ingresó Gigena al domicilio para perpetrar el robo. Luego fue el propio joven quien fue a buscar un remís a la Terminal de Ómnibus -ubicada a tres cuadras-, para llevar a la joven hasta el complejo de departamento de calle San Juan 1040.

El remisero que la trasladó relató que cargaron varias bolsas de consorcio, por lo que se presume que era la mercadería y las pertenencias sustraídas a Díaz.

La muerte de Díaz fue casi instantánea al recibir el fuerte golpe en el cráneo y distintos cortes en los brazos, rostro y el tórax.

El hierro utilizado para terminar con la vida de Díaz fue encontrado en el techo de la vivienda por los detectives policiales.