Juicio por Marcos Aguilar: piden pena efectiva y la defensa insiste en que fue un accidente
Marilina Migliore, madre de la víctima, rompió el silencio durante esta segunda jornada para manifestar su dolor y expresar sus firmes expectativas frente al veredicto
El proceso judicial que se desarrolla en la Cámara en lo Criminal y Correccional de 2° Nominación entró en una etapa determinante. El debate oral busca esclarecer las responsabilidades en torno a la trágica noche de enero de 2023, cuando se produjo la colisión en la intersección de las calles Pedro Goyena y Liniers y muerte de Marcos Aguilar. El imputado, Luis Mancinelli, enfrenta cargos por homicidio culposo agravado.
La querella asegura que hay prueba suficiente para una pena efectiva
En diálogo con este medio, el abogado querellante representante de la familia Aguilar, Leandro Morer, brindó detalles sobre el avance de la causa que, según su consideración, complican de forma severa la situación procesal de Mancinelli.
Morer destacó la relevancia de un testimonio incorporado al debate: "Tenemos un testigo presencial del hecho, que es un muchacho que venía en moto, un delivery, que presenció no solo la velocidad a la que venía el imputado, sino también cómo se desenlaza este hecho. Ese testimonio para nosotros es muy importante".
La querella también aguarda la presentación de un documento de carácter municipal que podría agravar sustancialmente los cargos en contra del acusado.
"Esperemos que se agregue hoy el informe del Municipio en cuanto a que, según los dichos del imputado, fue tres veces a sacar el carnet de conducir y las tres veces el Estado le dijo que no. Ese informe para nosotros es muy importante si es real lo que dijo el imputado con respecto a eso, porque cuando te dicen 'no sabés manejar' y 'no debés manejar', y lo hacés lo mismo, yo creo que agrava todo este acontecimiento negativo", puntualizó el letrado.
Morer fue categórico al describir la presunta conducta de Mancinelli la noche del siniestro: "El tipo salió de su trabajo, tomó tres litros de cerveza según los dichos de él, y después, sin luz y a alta velocidad, cruzó un semáforo en rojo. Conducir en el estado en que estaba, para mí salió a hacer daño".
El desgarrador testimonio de la madre: "Eso no es un accidente, es un asesinato"
Por su parte, Marilina Migliore, madre de la víctima, rompió el silencio durante esta segunda jornada para manifestar su dolor y expresar sus firmes expectativas frente al veredicto. Con una profunda congoja, rechazó de plano las estrategias que intentan catalogar la tragedia como una eventualidad fortuita.
Durante su declaración, Migliore recordó las virtudes de su hijo, describiéndolo como un joven alegre y sumamente riguroso al momento de conducirse en la vía pública:
Con la voz entrecortada, concluyó manifestando el inmenso vacío familiar: "A Marcos no solo le quitaron la posibilidad de vivir, sino que le quitaron la posibilidad de todos sus sueños. A todos nos arrancaron un ser adorable".
La versión de la defensa: fue una sumatoria de errores
En la otra vereda del recinto judicial, la estrategia legal del imputado busca encuadrar las circunstancias bajo la figura de una fatalidad imprevista. El abogado defensor, Eduardo Massa, brindó especificaciones sobre los alcances de la declaración efectuada por Mancinelli en el banquillo de los acusados.
De acuerdo con Massa, su defendido dio un pormenorizado relato de cómo transcurrió su rutina diaria hasta el momento exacto del impacto y manifestó un profundo pesar frente a lo sucedido: "Dio su relato de cómo fueron los hechos... y su arrepentimiento por el daño causado, pidiendo perdón a los familiares por el resultado".
El defensor remarcó la premisa de que las consecuencias trágicas de la colisión pudieron haber afectado la integridad física de cualquiera de los dos involucrados por igual: "Él siempre desde un comienzo me dijo 'fue un accidente donde el resultado podría haber sido para ambos'. O sea, él podría haber sido el fallecido y el otro muchacho quien sobreviviera. Desgraciadamente fue un accidente de esas características".
A pesar de que el representante técnico admitió que el acusado posee un grado de responsabilidad en el episodio, insistió firmemente en rechazar la noción de dolo o intencionalidad planteada por la familia de la víctima:
Finalmente, el abogado justificó el accionar como una impericia vial mas no un acto criminal, apoyándose en las palabras finales de su apoderado ante el tribunal: "Mi defendido tiene una buena cuota de responsabilidad y por lo tanto viene a este juicio para asumirla. Pero no lo hizo a propósito. Ha sido una mala maniobra, una errada maniobra, una sucesión de acciones incorrectas desde el punto de vista de la seguridad vial. Él fue muy claro en esa declaración cuando dijo: 'Yo no vine a matar'".