Río Cuarto | Juicios

Teletrabajo: un tribunal cordobés dictó 7 fallos en un fin de semana

En Villa Dolores ya están habituados al trabajo judicial a distancia. Por las dificultades del camino de las Altas Cumbres, los testimonios a peritos de Córdoba los toman por esa vía. Ahora, marcaron un récord de juicios.
 Puntal.com.ar

Entre el sábado y el domingo, los Tribunales de Villa Dolores marcaron un récord de juicios penales bajo la modalidad de videoconferencia.

Fueron siete los juicios a distancia que celebraron los jueces Santiago Camogli, Raúl Castro y Carlos Escudero, de la Cámara en lo Criminal y Correcional de la ciudad cordobesa.

“En realidad, nosotros ya veníamos habituados a este método de trabajo porque lo veníamos aplicando para tomar declaraciones a testigos que viven en Córdoba”, confió a Puntal, Santiago Camogli, uno de los magistrados con pasado en los Tribunales de Río Cuarto donde se desempeñó durante años como secretario de cámara y luego como asesor letrado.

El dificultoso camino de las Altas Cumbres que, bajo ciertas condiciones climatológicas se torna intransitable, llevó a los Tribunales de Villa Dolores a hacer punta en la experiencia del teletrabajo. Ahora, en plena pandemia, el teletrabajo se ha transformado en una de las principales herramientas para reactivar la tarea judicial.

Sin embargo, antes de la emergencia sanitaria, en los Tribunales de Villa Dolores tomaron testimonios por videoconferencia incluso en un juicio por jurado popular. “Así lo hacemos con los testigos que deben viajar desde Córdoba. Me refiero a los peritos oficiales, psicólogos o psiquiatras y también a las médicas que hacen genética forense. Se trata de profesionales que son totalmente imparciales, que no conocen a las partes y que responden sobre cuestiones técnicas”, ilustró el juez.

De esa manera, les evitan viajes que pueden llevar hasta seis horas entre ida y vuelta, para hacer declaraciones que en algunos casos se limitan a intervenciones de 15 minutos. “Siempre es mejor tomarles declaración por videoconferencia y no tenerlos o vernos en la obligación de postergar un juicio”, explicó Camogli.

Abreviados

Así, el último fin de semana, los tres magistrados concretaron siete juicios abreviados, que son aquellos que no requieren tomar nuevos testimonios ni nuevas pruebas. Cinco se cumplieron el sábado, y dos, el domingo.

Cada proceso se hizo por sala unipersonal y en total participaron tres abogados de la matrícula, la asesora letrada local y el fiscal Sergio Cuello.

¿Cómo se organizaron? Los letrados y dos de los jueces se presentaron en la sala de audiencias del Tribunal, respetando los protocolos sanitarios, mientras que las restantes partes participaron desde sus domicilios particulares.

Los imputados, privados de su libertad, estuvieron conectados on-line desde una sala especialmente acondicionada en el Establecimiento Penitenciario Número 8 de Villa Dolores. Sólo uno de ellos recuperó la libertad luego del juicio.

Las siete causas tuvieron relación con casos de narcotráfico, robos, violencia de género, delitos contra la libertad, y en todas se establecieron condenas. Las audiencias fueron coordinadas por la Oficina de Gestión de Audiencias y supervisadas por la Dirección de Informática, dependientes del Tribunal Superior de Justicia.

“De los tres juicios que llevé adelante yo -explicó Camogli-, dos fueron por violencia de género, desobediencia a la autoridad, lesiones y coacción, y el domingo tuve otro por 11 hechos de delitos contra la propiedad y otro por violencia familiar”.

Otra realidad

Su pasado en los Tribunales locales le permitió a Camogli comparar experiencias y concluir que la realidad delictiva de Villa Dolores es muy diferente a la de Río Cuarto.

“En Villa Dolores no hay hechos graves contra la propiedad. No tenemos robos con armas, no tenemos robo calificado por lesiones, es muy raro que se den. A lo sumo pueden registrarse 3 o 4 al año. En los dos años y medio que llevo como juez acá, sólo tuve un hecho de robo con arma de fuego”, destacó y agregó que en esa región la mayoría de los delitos son violencia de género y abusos sexuales.

Alejandro Fara. Redacción Puntal