Echan a un jurado popular: el papelito que terminó en papelón
Cuando aún no se cumplió una semana del inicio del juicio, el comerciante de Alcira Gigena Luis Moressi se transformó ayer en la primera baja del jurado popular que está juzgando la causa Dalmasso.
La expulsión fue decidida en forma unánime por el tribunal técnico que integran los jueces Daniel Vaudagna, Natacha García y Gustavo Echenique Esteve. Fue después de que la Oficina de Jurados Populares tomara conocimiento de que Moressi se había contactado con una de las partes, concretamente con el hijo de Marcelo Macarrón, durante uno de los cuartos intermedios del juicio.
“Sólo le entregué un papelito”, reconoció Moressi en el interior del ascensor donde tuvo que improvisar una conferencia de prensa.
Explicó que un conocido suyo le había entregado un recado para que se lo diera a Facundo Macarrón, a quien llevaba tiempo sin ver.
Sin reparar en las consecuencias de la “gauchada”, Moressi aprovechó uno de los momentos de respiro entre la toma de testigos y se acercó a Facundo, que estaba sentado en cercanías de la sala de juzgamiento.
“Yo no lo conozco, simplemente me acerqué a dejarle ese mensaje”, dijo y aclaró que nada tenía que ver con la marcha del proceso.
El arranque del juicio lo tuvo como protagonista excluyente ayer. El desaguisado quedó a la vista de la prensa de todo el país y el nombre de Luis Moressi no tardó en convertirse en trending topic, toda la mañana.
Antes de iniciar la ronda de testimoniales, los jueces ordenaron que el público y la prensa desalojaran la sala porque el tribunal tenía que debatir algo en privado.
Asomados por las puertas vidriadas, los periodistas pudieron espiar cómo uno de los jurados populares ubicados en el sector derecho de la sala era convocado a sentarse en la silla destinada a los testigos.
La primera especulación fue que le estaban tomando juramento para reemplazar a alguno de los jurados titulares, pero la manera en que comenzó a gesticular y a hablar dejaba a las claras que se estaba justificando frente a los jueces.
“El requisito para ser jurado es no conocer a las partes y yo no lo conocía (a Facundo), pero me acerqué. Habiendo tanta gente, eso llegó a oídos de la oficina de jurados populares”, explicó.
Pese al mal trago, se lo veía sereno: “Me voy tranquilo a casa”, le confió a FM Sensaciones, de General Cabrera. “En realidad no te puedo decir si estoy orgulloso de esta experiencia, no es algo que me cautive”, dijo.
“Una parte de la experiencia está buena, pero llevar cada sesión no es algo liviano, demanda mucha energía, mucha atención y uno tiene que dejar de lado un montón de cosas”, comentó.
De todos modos, cuando en pleno ascensor le preguntaron si volvería a ser jurado popular, Moressi sorprendió con un “tal vez”.
Finalmente, aceptó la determinación de los jueces sin protestar porque entendió que era una medida necesaria para salvaguardar la imparcialidad del proceso. “Creo que la decisión es justa porque así nadie puede utilizar eso para embarrar la cancha”, reconoció Moressi, mientras aguardaba que el tribunal le devolviera sus pertenencias para retornar a su localidad.