Coletazos del jury al fiscal Guzmán Medina: “No me caso con nadie, y menos con la corporación”
El fiscal de Cámara descartó haber cometido abuso de autoridad o falso testimonio. Fue luego de que se ordenara investigar entretelones de la acusación que puso a Guzmán al borde de la destitución.
El jury contra Walter Guzmán parece historia lejana, pero los coletazos del enjuiciamiento al primer investigador que tuvo la desaparición de Nicolás Sabena siguen hasta hoy.
Quien quedó en el centro de los cuestionamientos ahora es Jorge Medina, el fiscal de Cámara que en el proceso que se hizo en noviembre de 2016 en Córdoba fue el único funcionario judicial que cuestionó a Guzmán.
El final del jury es conocido por todos. El acusado fue absuelto y a los pocos meses ascendido como fiscal de Cámara; sin embargo, el culebrón judicial se reservaba un capítulo más porque desde la Fiscalía General le encomendaron a Daniel Miralles que investigara los testimonios que se tomaron en aquel jury.
Así, a un año y medio de aquel acontecimiento, quien quedó envuelto en la polémica fue Medina. Lo que piden desde Córdoba es que se determine si hubo contradicciones entre las declaraciones que se recogieron durante el sumario administrativo y las que se tomaron en el jury a Guzmán; por otra parte, buscan determinar si en el propio Palacio de Justicia existía un despacho destinado a la madre de Nicolás Sabena y si desde una pc de un funcionario judicial partieron mensajes que convocaban a marchar contra los Vargas Parra.
Los detalles de esa presentación fueron difundidos por la publicación quincenal Otro Punto, donde se consignó que Medina estaba siendo investigado por falso testimonio y abuso de poder.
En diálogo con PUNTAL, Medina admitió que el fiscal general Alejandro Moyano ordenó una investigación en torno a los dichos que motivaron el jury, pero descartó de plano que se le atribuyeran esos delitos o que el pedido que proviene de Córdoba esté dirigido contra su persona.
“Insinuar que he cometido un falso testimonio como se menciona en una publicación es tener una ignorancia supina del Derecho”, dijo y explicó que cuando declaró como testigo en el jury le hicieron preguntas para que aclare dichos anteriores y eso no implica que haya mentido.
“Concretamente, a mí me preguntaron si la prueba de la causa Sabena es la que deteminó la prisión preventiva de los Vargas Parra y yo les dije que sí, que esa prueba que en su momento tomó Guzmán y luego fue completada por prueba que había tomado yo fue la que terminó con la prisión preventiva de los acusados. La diferencia fue que mi interpretación de esa prueba fue totalmente diferente a la interpretación que había hecho Guzmán”, aclaró.
Recalcó que de ahí a hablar de un falso testimonio hay un gran trecho y deslizó que detrás de este tipo de cuestionamientos “hay personas que en mis distintas actuaciones se han visto sumamente afectadas porque han incurrido en delitos o han tenido actitudes reñidas con la ética o con el cumplimiento de la ley. Pero yo no me caso con nadie, mucho menos con la corporación judicial”.
Medina rechazó también haber incurrido en un abuso de poder cuando actuó como director de la investigación del caso Sabena.
En la publicación se menciona que Rosa Sabena tenía un despacho propio y que fue Medina quien se lo facilitó. “Cuando asumí la dirección de la causa, desde la Fiscalía General que en ese momento ejercía el doctor Vezzaro dispusieron que la fiscalía tuviera un espacio físico. Allí estaban el secretario Guillermo González y Pagano, la señora Sabena concurría allí menudo por la sencilla razón de que había recabado datos útiles para la investigación y también debía reconocer un sinnúmero de efectos que habían sido secuestrados, pero jamás esta señora tuvo llave del despacho como se dice en la publicación, ni escritorio ni nada”.
La investigación hoy está en manos de otro fiscal de instrucción que en su momento estuvo en la picota, Daniel Miralles.
-¿Fue citado a declarar por este tema?
-No, pero como funcionario público sé que estamos sujetos a un control permanente. Esto no debe agraviar a nadie ni mucho menos; si se me solicita aclarar estas situaciones no tengo ningún problema. Nunca puede existir abuso de autoridad cuando he actuado cumpliendo una orden que fue directamente establecida por mi superior, incluso la facilitación del despacho se hizo a través de la Superintendencia de Tribunales, y el propio doctor González Castellanos así se lo hizo saber oportunamente a Miralles. De ahí a decir que era la oficina de Rosa Sabena hay una gran distancia.
Medina remarcó que más allá del alcance que puedan tener estos cuestionamientos, no duda de que hay “una especie de pase de factura” en su contra.
Cuando se le preguntó a quién lo atribuía, se limitó a decir: “No viene al caso, ni me interesa ponerlos sobre el tapete, la gente me conoce en mis 40 años de trayectora, sabe perfectamente que siempre fui por el camino que establecen la ley y la Justicia”.
“Jamás tuve oficina propia”
Rosa Sabena interpretó la ofensiva contra Jorge Medina como “una muestra más de cómo actúa la corporación” y agregó: “Muchos de los que lo critican son genuflexos del poder y se deben favores, unos con otros”.
“Fue el único que declaró a mi favor, contra 80 que declararon en mi contra. Hay personas como Edith Imbert, que en un primer momento me contuvo y mostró ser alguien sensible, pero en el jury hizo un cambio de 180 grados y habló en forma muy hiriente de mi persona. La mayoría hizo una encendida defensa de Guzmán y los únicos que fueron con la verdad fueron Medina y su secretario Mariano Pagano”, recalcó Rosa Sabena.
La madre de Nicolás recalcó: “Jamás tuve una oficina propia, y es lógico que fuera a Tribunales varias veces a la semana porque estaba buscando a mi hijo, y todavía lo sigo buscando”.
Quien quedó en el centro de los cuestionamientos ahora es Jorge Medina, el fiscal de Cámara que en el proceso que se hizo en noviembre de 2016 en Córdoba fue el único funcionario judicial que cuestionó a Guzmán.
El final del jury es conocido por todos. El acusado fue absuelto y a los pocos meses ascendido como fiscal de Cámara; sin embargo, el culebrón judicial se reservaba un capítulo más porque desde la Fiscalía General le encomendaron a Daniel Miralles que investigara los testimonios que se tomaron en aquel jury.
Así, a un año y medio de aquel acontecimiento, quien quedó envuelto en la polémica fue Medina. Lo que piden desde Córdoba es que se determine si hubo contradicciones entre las declaraciones que se recogieron durante el sumario administrativo y las que se tomaron en el jury a Guzmán; por otra parte, buscan determinar si en el propio Palacio de Justicia existía un despacho destinado a la madre de Nicolás Sabena y si desde una pc de un funcionario judicial partieron mensajes que convocaban a marchar contra los Vargas Parra.
Los detalles de esa presentación fueron difundidos por la publicación quincenal Otro Punto, donde se consignó que Medina estaba siendo investigado por falso testimonio y abuso de poder.
En diálogo con PUNTAL, Medina admitió que el fiscal general Alejandro Moyano ordenó una investigación en torno a los dichos que motivaron el jury, pero descartó de plano que se le atribuyeran esos delitos o que el pedido que proviene de Córdoba esté dirigido contra su persona.
“Insinuar que he cometido un falso testimonio como se menciona en una publicación es tener una ignorancia supina del Derecho”, dijo y explicó que cuando declaró como testigo en el jury le hicieron preguntas para que aclare dichos anteriores y eso no implica que haya mentido.
“Concretamente, a mí me preguntaron si la prueba de la causa Sabena es la que deteminó la prisión preventiva de los Vargas Parra y yo les dije que sí, que esa prueba que en su momento tomó Guzmán y luego fue completada por prueba que había tomado yo fue la que terminó con la prisión preventiva de los acusados. La diferencia fue que mi interpretación de esa prueba fue totalmente diferente a la interpretación que había hecho Guzmán”, aclaró.
Recalcó que de ahí a hablar de un falso testimonio hay un gran trecho y deslizó que detrás de este tipo de cuestionamientos “hay personas que en mis distintas actuaciones se han visto sumamente afectadas porque han incurrido en delitos o han tenido actitudes reñidas con la ética o con el cumplimiento de la ley. Pero yo no me caso con nadie, mucho menos con la corporación judicial”.
Medina rechazó también haber incurrido en un abuso de poder cuando actuó como director de la investigación del caso Sabena.
En la publicación se menciona que Rosa Sabena tenía un despacho propio y que fue Medina quien se lo facilitó. “Cuando asumí la dirección de la causa, desde la Fiscalía General que en ese momento ejercía el doctor Vezzaro dispusieron que la fiscalía tuviera un espacio físico. Allí estaban el secretario Guillermo González y Pagano, la señora Sabena concurría allí menudo por la sencilla razón de que había recabado datos útiles para la investigación y también debía reconocer un sinnúmero de efectos que habían sido secuestrados, pero jamás esta señora tuvo llave del despacho como se dice en la publicación, ni escritorio ni nada”.
La investigación hoy está en manos de otro fiscal de instrucción que en su momento estuvo en la picota, Daniel Miralles.
-¿Fue citado a declarar por este tema?
-No, pero como funcionario público sé que estamos sujetos a un control permanente. Esto no debe agraviar a nadie ni mucho menos; si se me solicita aclarar estas situaciones no tengo ningún problema. Nunca puede existir abuso de autoridad cuando he actuado cumpliendo una orden que fue directamente establecida por mi superior, incluso la facilitación del despacho se hizo a través de la Superintendencia de Tribunales, y el propio doctor González Castellanos así se lo hizo saber oportunamente a Miralles. De ahí a decir que era la oficina de Rosa Sabena hay una gran distancia.
Medina remarcó que más allá del alcance que puedan tener estos cuestionamientos, no duda de que hay “una especie de pase de factura” en su contra.
Cuando se le preguntó a quién lo atribuía, se limitó a decir: “No viene al caso, ni me interesa ponerlos sobre el tapete, la gente me conoce en mis 40 años de trayectora, sabe perfectamente que siempre fui por el camino que establecen la ley y la Justicia”.
“Jamás tuve oficina propia”
Rosa Sabena interpretó la ofensiva contra Jorge Medina como “una muestra más de cómo actúa la corporación” y agregó: “Muchos de los que lo critican son genuflexos del poder y se deben favores, unos con otros”.
“Fue el único que declaró a mi favor, contra 80 que declararon en mi contra. Hay personas como Edith Imbert, que en un primer momento me contuvo y mostró ser alguien sensible, pero en el jury hizo un cambio de 180 grados y habló en forma muy hiriente de mi persona. La mayoría hizo una encendida defensa de Guzmán y los únicos que fueron con la verdad fueron Medina y su secretario Mariano Pagano”, recalcó Rosa Sabena.
La madre de Nicolás recalcó: “Jamás tuve una oficina propia, y es lógico que fuera a Tribunales varias veces a la semana porque estaba buscando a mi hijo, y todavía lo sigo buscando”.