En diálogo con Puntal, la abogada de la familia Macarrón, Mariángeles Mussolini, denunció que los fiscales acusados, Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, desviaron el eje del debate en la etapa testimonial.
Según planteó, esto impidió profundizar en los puntos centrales vinculados a sus desempeños en la causa Nora Dalmasso.
Por su parte, el defensor del fiscal Miralles, Emilio Andruet, sostuvo a este diario que los testimonios de los funcionarios judiciales en la última audiencia fueron contundentes para sostener la postura de la defensa de que no hubo negligencia grave durante el proceso.
Destacó la solidez de los testimonios brindados y afirmó que fueron contundentes.
Y el fiscal Pablo Jávega dijo a Puntal que nadie le cuestionó el mapeo genético mientras lo hacía y negó también que el hallazgo haya sido casual como manifestaron en la Legislatura.
Al respecto, rechazó que los resultados obtenidos hayan sido producto del azar, como sugirieron algunas críticas.
“Del balance que hacemos en general de lo que pasó hasta ahora es que hay algo muy grave: los fiscales que hoy están siendo juzgados por su mal desempeño, en lugar de dar explicaciones, están intentando desviar el foco y, en los hechos, terminan defendiendo a Roberto Bárzola”, opinó la letrada Mussolini.
“Pareciera que estamos ante el juicio en contra de Bárzola y no en el juicio de los fiscales donde tienen que explicar su accionar”, añadió.
“Se los está juzgando justamente por no haber tomado el ADN de quien hoy está imputado. Esa omisión es la que nos tiene, 19 años después, con la causa frenada por la discusión sobre la prescripción”, expresó.
“Y hay que ser muy claros en esto: la prueba genética no es nueva. Es material que se obtuvo en 2007 y 2008 y que en 2012 ya estaba completamente incorporado al expediente. Tal como lo señalaron la doctora Nidia Modesti y el fiscal Pablo Jávega, en ese momento ya estaban dadas todas las condiciones para identificar a la persona que hoy está imputada. El caso podría haberse resuelto hace más de una década”, manifestó.
“Para sostener su posición, recurrieron a lo peor: revictimizar a la familia y tratar de desacreditar a quienes sí hicieron su trabajo”, aseguró.
“Porque fue el fiscal Pablo Jávega quien avanzó en la línea que ellos omitieron durante años y el fiscal de Cámara Julio Rivero, quien permitió reconocer a Nora Dalmasso como víctima de violencia de género”, dijo.
“Lo que hoy está en discusión no es sólo una causa: es la responsabilidad de quienes tenían que investigar y no lo hicieron”, sentenció la abogada.
Andruet declaró que “los testimonios de los fiscales fueron contundentes para sostener nuestra postura de que no hubo negligencia grave ni mal desempeño de los acusados”.
Y agregó:“Se investigó la línea de los obreros y después no surgieron indicios para seguir esa línea”.
“Y no menos importantes fueron las declaraciones de los exfiscales generales en cuanto a que la causa se instruyó conforme a lo surgió del expediente”, indicó.
“En cuanto al informe del FBI, nunca estuvo en el expediente y sí estuvo en manos de la familia Macarrón”, señaló.
“Y la primera prueba genética que hizo Jávega no fue con abogado defensor, vulnerando un derecho constitucional”, criticó.
“Además, el actual imputado está imputado y no condenado. Hay que hacerle un juicio. ¿Y qué pasaría si se le hace juicio a Bárzola y se determina que no fue el autor?”, se preguntó.
El 6 de mayo comienzan los alegatos y después vendrá el veredicto final.