Por último, la marcha se va a dirigir a la Catedral, lugar en el que se compartirá una oración por Paolo.
"La idea es que sea una marcha pacífica para pedir justicia por Paolo y por los casos que han quedado olvidados en Río Cuarto" comenta uno de sus familiares, tras narrar que hay gente que les escribe enviando fuerzas y les comentan que han vivido situaciones parecidas.
En cuanto al avance del caso, manifiestan tener muy poca claridad: "No sabemos nada, si lo sabemos es por las noticias. Se cumplen 12 días sin llamados de la policía ni de nadie, no sabemos quien fue la persona, estamos a la deriva". A esto, agregan que recién ayer, cuando convocaron la marcha, una persona de la municipalidad se acerco a hablar con Lucrecia, la compañera de Paolo y mamá de su hija de 7 años.
"Nos sentimos muy desprotegidos, nos enteramos por medio de las redes que habían detenido a una persona" expresan. "Tenemos una abogada, pero es una abogada amiga de la familia, porque somos laburantes y preferimos guardar el dinero por si hace falta para algún tratamiento de Paolo".
Por lo que comentan, el día de ayer recibieron el último parte médico y el mismo indica que Paolo, de 37 años, está grave: "Sus riñones dejaron de funcionar, está con diálisis; no funcionan sus intestinos ni pulmones y tiene un virus en la sangre, que podría ser de carácter interhospitalario".
Desde el hospital manifiestan que, pese a la voluntad de la familia de trasladarlo a una clínica, la víctima deberá permanecer en donde está, debido a que no se puede derivar por su estado de gravedad.
El día de hoy a las 11 se actualizará el parte médico, pero adelantan que desde el viernes, la salud de Paolo viene desmejorando.