Río Cuarto | Justicia

"Nos tienen que matar una a una y después de eso hacen justicia"

Sandra Benítez y sus hijas rechazaron el veredicto de ayer, sobre todo, el monto de la pena. La asesora letrada de menores opinó que se juzgó con perspectiva de género y que se hizo justicia. La querella espera los fundamentos para decidir si apela

La querella destacó como importante la investigación que se solicitó iniciar sobre el delito de promoción a la prostitución.

 

“No hay justicia para las mujeres. Se ve que nos tienen que matar una a una y después de eso hacen justicia”, fueron las primeras palabras de Sandra Benítez, tras abandonar la sala en la segunda y última audiencia del juicio.

Condenado a 14 años de prisión, mientras la querella había solicitado 39, el nombre de Héctor Humberto Agüero (61) todavía retumba en la cabeza de la víctima y de sus hijas que siguen con sabor a injusticia.

“Esperaba más años, yo con esto no me conformo”, seguía Benítez en pleno desconsuelo.

Ante la pregunta de este diario sobre si sentía temor al momento en que Agüero salga, respondió: “Más vale que va a salir, va a intentar lo mismo. No sé por qué se llegó a esta sentencia. Se ve que él tendría que haber matado a mis hijas o a mí. Me pregunto mil veces por qué mierda se llegó a esto”.

Sandra estuvo acompañada todo el tiempo por sus hijas gemelas, Marisol y Maricel. Ésta última, luego de lágrimas y nervios, se descompensó, vomitó y debió ser asistida. Esperó casi una hora hasta que llegó un servicio de emergencias, según relataron quienes estuvieron con la familia en una intensa jornada desde el plano emocional.

Mientras su hermana bebía agua y sostenía una manzana en la mano, Marisol se descargaba ante los micrófonos: “La justicia no sirve para nada en este país, porque tienen que esperar a que maten a todas las mujeres, que nos hagan de todo. Esta justicia no sirve para nada, no son capaces de defender ningún derecho de la mujer”.

“Nosotras podríamos haber sido una de las que estuvo muerta. No lo logró gracias a nosotras, porque nos supimos defender y ellos no ven eso. Hubieran esperado que nos mataran a una de nosotras para hacer justicia, y no es así. Son una basura”, expresó la jovencita de 19 años llena de bronca.

¿Hubo perspectiva de género?

“Van a juzgar, señores integrantes del jurado popular, en un contexto muy difícil, muy difícil. Siete femicidios en la provincia de Córdoba en los últimos 50 días. Cada 23 y 29 horas se mata a una mujer en la República Argentina”, manifestaba el fiscal Julio Rivero en la primera audiencia. Luego señaló que “es cierto que no hay justicia sin verdad, pero también es cierto que no hay verdad sin pruebas”.

Si bien el fiscal desestimó la tentativa de homicidio, el tribunal sí la incluyó en el veredicto.

- ¿Cree que acá se ha juzgado con perspectiva de género?

- Sí, creo que sí. Creo que por el veredicto al que se llegó, se ha tenido muy en cuenta la perspectiva de género.

Esa fue la respuesta de María Alejandra Mundet, asesora letrada de Niñez, Juventud y Violencia Familiar y Penal Juvenil, instantes después que Agüero recibiera la condena.

- Sin embargo, en su alegato, usted adhirió al pedido de la querella que eran 39 años...

- Sí, lo que pasa es que la pena es una facultad exclusiva del tribunal. El juicio por jurado solamente lo declara culpable o inocente. Para mí, una pena más alta hubiera sido más efectiva quizás, pero igual 14 años es una pena bastante alta, bastante importante teniendo en cuenta que, a veces, en homicidios dan ese tipo de penas.

Por otro lado, Mundet aseguró a Puntal que “en situaciones como las que nos encontramos, este tipo de sentencias son ejemplificativas y son sentencias que a lo mejor a alguna otra persona la puede llevar a dudar, pero siempre teniendo en cuenta que los victimarios son personas que tienen problemas psicológicos, que no miden y no van a medir. Creo que en este caso se hizo justicia”.

Precisamente, sobre el pedido de la letrada en su alegato respecto al tratamiento psicológico que debiera recibir Agüero, también fue incluído en la resolución final.

Afuera de la sala, Maricel seguía masticando bronca por su mamá, por su hermana, por ella misma, y por las mujeres en general.

“La Justicia tiene que ver sí o sí que maten a alguien para hacer algo, porque de lo contrario no lo hacen. Lo que ellos quieren es que nosotras nos rindamos muy rápido, pero eso no va a ser así porque vamos a seguir luchando hasta el final”, concluía.

Mientras caminaba por los Tribunales de Río Cuarto deslizaba por lo bajo que harán justicia en las calles, en relación a futuras marchas.