Este miércoles comenzó a debatirse en un plenario conjunto de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales del Senado la posibilidad de ampliar la cantidad de miembros de la Corte Suprema. El proceso avanza lentamente y con muchas incertidumbres, en medio de preocupaciones por el impacto que podrían tener los conjueces en la jurisprudencia del máximo tribunal.

El senador Juan Carlos Romero, del peronismo disidente, expresó su inquietud al respecto: “Si los tres jueces actuales no logran consenso, no hay mayoría y se deben convocar conjueces. Esto implica dos riesgos: por un lado, se pueden demorar las resoluciones; y por otro, más grave aún, los conjueces, al provenir de otros tribunales, podrían alterar precedentes jurídicos consolidados”.

El legislador salteño también advirtió: “Magistrados que no están tan comprometidos con la continuidad de la jurisprudencia pueden, sin intención, modificar criterios históricos, lo cual representa un problema serio”.

Finalmente, Romero subrayó: “Algunos argumentan que aumentar el número de integrantes de la Corte puede generar inestabilidad. Tal vez sea cierto. Sin embargo, lo más preocupante es perder una línea coherente en los fallos, ya que sin una justicia previsible, se incrementa la inseguridad jurídica que afecta a toda la sociedad”.