Declararon Monumento Histórico Nacional al santuario de La Consolata
La declaración de Monumento Histórico Nacional al santuario La Consolata fue celebrada por todos los vecinos de Sampacho, quienes ayer recibieron la noticia a través del comunicado difundido por el Obispado de Río Cuarto.
Con la firma del presidente de la República, Alberto Fernández; del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y del ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer, la declaración fue publicada en el Boletín Oficial.
“Tras varios años de gestión, y con la aprobación unánime de la Comisión Nacional de Bienes, Monumentos y Patrimonio; viene a reafirmar y reconocer el gran esfuerzo y trabajo de nuestros antepasados, de tantos hombres y mujeres de fe y amor a Dios, a la Virgen y a la Iglesia que coronaron ese amor con la bella joya diocesana, en Sampacho: el Santuario Nuestra Señora de la Consolata”, indicó el párroco Osvaldo Leone.
En Sampacho la noticia se compartió en pocos minutos y cientos de comentarios celebraron dicha declaración.
Este santuario tiene la fecha del 20 de junio como las patronales de La Consolata, en las que hay expresiones de fe multitudinarias con miles de peregrinos que, en tiempos normales, fuera de la pandemia, van a tomar gracia de la Virgen y es esta expresión la segunda en importancia junto con el santuario de Reducción.
Cabe recordar que este templo fue declarado Patrimonio Cultural Histórico en 2005, bajo la intendencia de Santiago Bordese, cuando era párroco Miguel Hippermayer; en 2018, Monumento Histórico de la Provincia, durante la intendencia de Jorge Devalle y hasta la fecha con Osvaldo Pablo Leone como párroco, con la categorización a nivel nacional con Flavio Juárez en el Municipio.
Repaso por su historia
La historia da cuenta de que Sampacho tuvo una capillita hecha en adobe, de techo de paja, muy precaria, a la altura de lo que es el actual bulevar Sarmiento al 200 y el primer cura fue el padre Vicente Losino, quien vino con los primeros inmigrantes italianos.
Losino envió una carta el 14 de mayo de 1896, pidiendo al obispo de Córdoba, Reginaldo Toro, la autorización para la edificación de una nueva iglesia, porque la anterior estaba a punto de derrumbarse, aunque la quería hacer al lado de la vieja capilla. En otra carta, pero del 16 de mayo de 1896, también dirigida a monseñor Toro pero firmada por fray Guido Depetri, se dice que en esa época ya se habían colocado los cimientos de la nueva iglesia, pero no cerca de las vías, sino frente a la plaza principal, a varias cuadras de la anterior.
Según data en documentos, el 19 de marzo de 1893 se decide construir la iglesia frente a la plaza y se designa la primera comisión Pro Templo, que ha sido y es la que se encarga del cuidado.
En septiembre de 1898 la obra estaba terminada y faltaba sólo bendecir la campana.
El 30 de mayo de 1905 el padre Juan Cinotto fue nombrado párroco de Sampacho y el 9 de julio siguiente tomó posesión de su nueva parroquia, de la que no se iría nunca más.
Era Sampacho por ese entonces una pequeña población que contaba con un número reducido de familias y algunos negocios de poca importancia; una construcción pobrísima, incómoda e inadecuada servía de capilla.
La decoración del interior del santuario fue obra del padre Oscar Luque Llamosas, quien trabajó junto con la Comisión Pro Templo en la ornamentación interior, que se mantiene hasta estos días.
El templo no ha sufrido alteraciones, salvo la creación del oratorio y la iluminación ornamental, años atrás hecha bajo la administración de Miguel Hippermayer.