Las resoluciones fueron firmadas por los jueces Elena Highton de Nolasco, Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti, mientras que el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, votó en contra por considerar que los recursos de queja presentados por el Ministerio Público Fiscal eran "inadmisibles".
El pronunciamiento de mayoría siguió la línea jurisprudencial del fallo "Bergés" en 2016: en ese caso la Corte remarcó que la decisión relativa a la detención domiciliaria por cuestiones de salud debe ser precedida ineludiblemente por informes del Cuerpo Médico Forense "porque su imparcialidad está garantizada por normas específicas" y que las conclusiones de estos informes deben poder ser controladas por las partes.
Cuestiones de salud
En los dos casos, el Ministerio Público Fiscal recurrió las decisiones que habían concedido la prisión domiciliaria a Etchecolatz, por entender que el imputado no se encontraba comprendido en los supuestos previstos por la ley para ese beneficio por cuestiones de salud.
"Oído al señor Procurador Fiscal (Eduardo Casal), se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso extraordinario y se revoca el pronunciamiento apelado. Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento con arreglo a lo dispuesto", afirmó el alto tribunal.
Uno de los pedidos había sido efectuado por el fiscal general Raúl Pleé y el otro por Ricardo Wechsler, fiscal general ante la Cámara Federal de Casación Penal.
Cuarta condena
El viernes pasado, el excomisario resultó condenado a prisión perpetua por cuarta vez, por los crímenes cometidos en los centros clandestinos de detención que operaron en la División Cuatrerismo de la Brigada Güemes, en La Matanza, y en la comisaría 1° de Monte Grande.
En diciembre de 2017, el Tribunal Oral Federal Número 6 le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria a Etchecolatz, al entender que el represor, quien tiene 89 años, se encontraba "dentro de las previsiones de la normativa" en lo que respecta al otorgamiento de la prisión domiciliaria.
El exoficial de la Bonaerense se instaló en una vivienda del bosque Peralta Ramos de Mar del Plata con el propósito de cumplir con su arresto domiciliario.
Pero la presencia de Etchecolatz en el lugar generó la reacción de vecinos y organismos de derechos humanos, que recurrieron la decisión y lograron que en marzo de este año, la Sala IV de la Cámara de Casación Penal le revocara el beneficio, decisión que la Corte ratificó ayer de forma mayoritaria.
En marzo pasado, Etchecolatz había sido trasladado nuevamente al Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza luego de pasar un tiempo con prisión domiciliaria en su casa del barrio Bosque Peralta Ramos, en Mar del Plata.
Etchecolatz, de 89 años, fue jefe de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante el gobierno de facto de Ramón Camps y se lo señala como el director de 21 campos de detención clandestinos.
Tras el retorno de la democracia, el represor fue condenado en 7 ocasiones por múltiples delitos de lesa humanidad, entre ellos por robo de bebés, secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones.