“La defensa del abusador tiene derecho a apelar, no a ensuciarnos”
“Lo único que queremos es que el profesor de gimnasia siga preso y pague por lo que les hizo a nuestros hijos”, coincidieron Silvia y Silvina, las mujeres que lucharon 10 años para llevar al banquillo al docente.
El final de 2019 será algo más que el cierre de un año. Para Silvia y Silvina, las dos madres que estuvieron luchando durante una década para obtener justicia por sus hijos abusados sexualmente, será la clausura de una etapa que las marcó para siempre y que, afortunadamente para ellas, terminó con una fuerte condena.
Fue el 5 de noviembre. Ese día, en la Cámara Segunda del Crimen, el profesor de gimnasia Duilio Bertone (52) recibió 10 años de prisión por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante contra dos niños que, en el momento de las agresiones, tenían 3 y 4 años de edad.
Sin embargo, al filo de la feria judicial, la defensa de Bertone planteó un recurso de casación en el que pidió que se rebaje la pena porque, a su criterio, la figura que debió aplicarse fue la de abuso simple, con una pena no mayor a los tres años de prisión.
Las dos denunciantes y Jorge, uno de aquellos niños abusados que hoy tiene 20 años, dijeron a Puntal que la defensa de Bertone tiene todo el derecho a apelar la decisión del juez Emilio Andruet, pero eso no le da derecho a ensuciar a quienes denunciaron los abusos.
Silvia y Silvina se sintieron ofendidas por las manifestaciones públicas que Rolby Valdivieso hizo sobre ellas en distintos medios de comunicación y, más concretamente, en la edición de Puntal del jueves 26 de diciembre.
“Lo que este señor tiene que entender es que si la Justicia dictaminó una condena es porque tenía pruebas contra Bertone, o sea, quien lo mandó a la cárcel fue el juez, no nosotras”, remarcó Silvia.
Se sintieron molestas porque entendieron que en sus intervenciones públicas el letrado buscó tergiversar sus dichos. “Nos acusó de decir que nuestros hijos habían sido violados y nosotras no hablamos de violación sino que abuso sexual, hay muchas formas de abuso sexual. Yo siempre repetí lo que mi hijo me contó, que el profesor le metía el dedo en la cola y que le apoyaba el sexo en los glúteos”, dijo Silvina.
“Nosotras entendemos que lo que él busca es reducirle la pena, que haga su trabajo pero no ensuciándonos”, remarcaron.
Las madres que denunciaron al docente esperan que el Tribunal Superior de Justicia ratifique lo actuado en los tribunales riocuartenses porque no encuentran argumentos para que se disminuya la pena.
“El abogado dice que Bertone no pidió perdón porque nosotros lo tratábamos de degenerado; a lo mejor esperaba que lo recibiéramos con maracas y cornetas o con una sonrisa. Tiene que entender todo el sufrimiento que nos causó esta persona. Pero en lugar de eso, lo que está haciendo es generar un chusmerío, un conventillo para sacar ventaja”, dijeron y concluyeron que lo único que esperan es que el abusador siga preso “y pague por lo que les hizo a nuestros hijos”.
Actualmente, las dos víctimas necesitan asistencia psicológica pero ambas familias se encuentran en dificultades económicas para afrontar los tratamientos.
“Todos los gastos médicos salen de nuestros bolsillos”, confirmaron cuando se les preguntó si la Justicia les había asignado algún especialista.