Regionales
La falta de infraestructura hospitalaria en los pueblos
Los hospitales municipales y dispensarios de la región cuentan con la infraestructura básica para atención de los vecinos y ante una emergencia como la que se plantea con el coronavirus se evidencian aún más las falencias de los sistemas sanitarios.
Con ciertos límites, solamente los hospitales Dr. Cabrini, de Arias; el Ramón J. Cárcano, de Laboulaye, y el de Huinca Renancó están unos pasos más adelante que el resto como para internar unos pocos pacientes. Pero en caso de requerir aislamiento total y de varios días resulta improbable.
Antiguos dispensarios públicos que fueron trasladados a la órbita municipal con el título de hospitales son los que prestan servicios muy limitados en los pueblos.
La preocupación del intendente de Reducción, Andrés Passero Garay, sobre cómo debería prepararse su localidad si llega a realizarse de manera normal la multitudinaria fiesta religiosa de mayo encendió una luz de alarma en los vecinos de estas localidades.
"Nuestro hospital atiende urgencias médicas y contamos con una sala fría en la que se estabiliza al paciente y cuando el médico lo decide se deriva a Río Cuarto", expresó José María Gutiérrez, intendente de Achiras, quien a su vez sostuvo que el centro de salud recepta pacientes de la vecina provincia de San Luis. La "sala fría" existe en casi toda la región, permite a un paciente estar unas pocas horas y de allí ser derivado a Río Cuarto.
Sampacho no escapa a la problemática general de falta de estructuras. El Hospital Juan B. Medeot sólo brinda asistencia primaria.
La era moderna anuló por completo el radio de acción de las exitosas clínicas privadas que cerraron en toda la región y los que no tienen obra social terminan siendo internados en el San Antonio de Padua de Río Cuarto.
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Con ciertos límites, solamente los hospitales Dr. Cabrini, de Arias; el Ramón J. Cárcano, de Laboulaye, y el de Huinca Renancó están unos pasos más adelante que el resto como para internar unos pocos pacientes. Pero en caso de requerir aislamiento total y de varios días resulta improbable.
Antiguos dispensarios públicos que fueron trasladados a la órbita municipal con el título de hospitales son los que prestan servicios muy limitados en los pueblos.
La preocupación del intendente de Reducción, Andrés Passero Garay, sobre cómo debería prepararse su localidad si llega a realizarse de manera normal la multitudinaria fiesta religiosa de mayo encendió una luz de alarma en los vecinos de estas localidades.
"Nuestro hospital atiende urgencias médicas y contamos con una sala fría en la que se estabiliza al paciente y cuando el médico lo decide se deriva a Río Cuarto", expresó José María Gutiérrez, intendente de Achiras, quien a su vez sostuvo que el centro de salud recepta pacientes de la vecina provincia de San Luis. La "sala fría" existe en casi toda la región, permite a un paciente estar unas pocas horas y de allí ser derivado a Río Cuarto.
Sampacho no escapa a la problemática general de falta de estructuras. El Hospital Juan B. Medeot sólo brinda asistencia primaria.
La era moderna anuló por completo el radio de acción de las exitosas clínicas privadas que cerraron en toda la región y los que no tienen obra social terminan siendo internados en el San Antonio de Padua de Río Cuarto.
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