Los principales embargos son los de la Afip, que había ido acumulando presentaciones para tratar de percibir impuestos impagos y cargas que la empresa cordobesa fue sumando como impagos. Desde Cotreco consideran que, una vez que se concilien las deudas, quedará establecido que gran parte de las que se le reclaman por cargas sociales no le corresponden, sino que deberían ser afrontadas por la Municipalidad de Córdoba. El argumento es que los empleados que heredó Cotreco en la capital provincial provenían de Crese, una sociedad estatal creada para recolectar la basura, y que por lo tanto las obligaciones laborales en ese caso deben ser canceladas por el gobierno municipal cordobés.
En la empresa sostienen que a esta altura ya casi no quedan deudas privadas, con proveedores, sino que la mayoría son principalmente con la Afip.
Una de las últimas resoluciones emitidas por el juez del concurso, Hernán Diego Papa, se refiere específicamente a los embargos de Afip, los más significativos ya sea en número de causas como en montos.
El mismo juez había señalado que los municipios que tienen contratos con Cotreco debían seguir pagando regularmente el canon y abstenerse de rescindir los contratos. En Río Cuarto, por ejemplo, la rescisión es una obligación contractual en caso de un concurso de acreedores; sin embargo, no pudo ejecutarse por disposición de la Justicia.
El detalle
En enero de este año, dos semanas después de presentarse en concurso preventivo, la empresa pidió que rápidamente se levantaran 44 embargos vigentes, de los cuales 33 corresponden a la Afip. Del total, había embargos de Ossurrbac, la obra social de los recolectores, del Surrbac, de la Dirección General de Rentas de la Provincia y uno de una empresa riocuartense, Cravero Hermanos, titular del comercio 5H.
El objetivo de la decisión del juez Papa de dar de baja los embargos es que los fondos por los contratos que tiene Cotreco en varias ciudades de Córdoba, en Santa Fe y en Chaco ingresen plenamente para que con posterioridad puedan determinarse las prioridades para ir reduciendo las deudas con los acreedores.
En el concurso se fijará qué acreedores cobrarán primero e irá estableciendo un orden de prioridades para ir reduciendo las deudas que tiene la empresa de higiene urbana.
La crisis de Cotreco venía desde 2017, pero terminó de explotar en 2018. Este diario publicó que la empresa había librado 1.767 cheques sin fondos por un total de 58 millones de pesos y que ni siquiera estaba cobrando el canon de Río Cuarto a su nombre, sino que se lo había transferido a un fideicomiso llamado Más Recursos.
En diciembre, a pesar de que esa opción se había descartado públicamente, Cotreco terminó presentándose en concurso preventivo en un juzgado de Buenos Aires. Inmediatamente, el gobierno de Juan Manuel Llamosas planteó en público que analizaba la posibilidad de rescindir el contrato; sin embargo, esa posibilidad fue luego disipándose.