Río Cuarto

La masonería en la ciudad, una actividad que resurgió tras décadas de ausencia

A diferencia de la que se fundó sobre finales del siglo XIX, la logia actual admite la participación de las mujeres. Los talleres se desarrollan semanalmente. Hay alrededor de 20 miembros que forman parte de los encuentros.
 
La masonería, una actividad que en la ciudad comenzó a finales del siglo XIX, resurgió en los últimos años, después de varias décadas de ausencia. Si bien se cree que nunca dejó de haber masones en Río Cuarto, las reuniones conocidas como talleres dejaron de concretarse en los años 20, con la desaparición de la Augusta y Respetable Logia Estrella de Río Cuarto N° 116 (ver página 13). Actualmente, y desde aproximadamente 10 años, existe la Augusta y Respetable Logia Aurora N° 5 que, según la definición de sus miembros, es una institución “discreta de carácter iniciático, no religiosa, filantrópica, simbólica y filosófica fundada en un sentimiento de fraternidad”.

Se trata de una organización diferente a la que se fundó hace más de 120 años en la ciudad. Aunque mantiene absoluta reserva en cuanto a sus miembros y reuniones, la nueva logia presenta una visión más actualizada sobre la sociedad y admite la participación de mujeres. Puntal dialogó con Jonathan (venerable maestro) y Marcelo (ex venerable maestro), dos de sus integrantes, quienes brindaron detalles sobre la entidad y explicaron cuáles son los objetivos de su existencia.

-¿Qué registros tienen ustedes respecto a la antigua logia que existía en Río Cuarto?

-Marcelo: Desde finales del siglo XIX, la sociedad empezó a crecer en los valores, fundamentos y principios de la masonería. Hay un montón de registros que marcan la presencia de la masonería en Río Cuarto. Grandes personalidades de la ciudad, como el primer director de la Escuela Normal, Sebastián Vera, han sido masones y formaron parte de la primera logia. Las últimas actividades de la logia Estrella de Río Cuarto se dieron cerca de 1930. Pasaron entre 70 y 80 años hasta que se volvió a reconstruir la masonería en Río Cuarto, a levantar columnas como decimos nosotros, con la aparición de la logia Aurora. 

-¿Cada logia tiene su propio nombre?

-Marcelo: Exacto. Cada logia es una entidad autónoma y soberana, administrada por sus miembros. No es que existe una logia por ciudad. En una misma ciudad puede haber una o más. La que actualmente está en Río Cuarto se formó hace unos 10 años. Está encolumnada en la parte más librepensadora e igualitaria dentro de los distintos tipos de masonería. Como toda organización, la masonería tiene muchas mixturas. Está el ala más tradicional y dogmática de la masonería, conocida como la línea inglesa (con sede central en Buenos Aires), que, por ejemplo, no acepta mujeres. Por la época en la que estuvo activa, entendemos que Estrella de Río Cuarto se encuadró en esta corriente. Actualmente hay muchas logias en Argentina que están bajo esta línea. No obstante, hoy por hoy, en la ciudad nos encolumnamos en las logias mixtas (vinculada directamente a la Gran Oriente Federal de la República Argentina, que tiene su sede central en Mendoza). A nuestra logia la componen hombres y mujeres y eso es muy importante. Nosotros creemos que la mujer y el hombre están en un pie de igualdad absoluta. 

-¿Se reúnen siempre en el mismo lugar?

-Jonathan: Tratamos de armar un calendario al comienzo de cada año para mantener reuniones semanales. Nos reunimos siempre en el mismo lugar. Otra de las características de nuestra logia es que está compuesta, en su gran mayoría, por gente joven. Los más adultos tienen poco más de 40 años. Hoy tenemos unos 20 miembros. 

-¿Existe una estructura jerárquica dentro de la logia?

-Marcelo: Sí, la estructura jerárquica propia de la masonería. Es decir, la masonería se divide en grados simbólicos: grado uno aprendiz, grado dos compañero y grado tres maestro. La división permite distribuir las responsabilidades a la hora de manejar administrativamente la logia. De todas maneras, la relación entre los miembros es de igual a igual. 

-¿Qué objetivo tiene la logia Aurora en Río Cuarto?

-Marcelo: La masonería es una escuela que forma a sus miembros para hacerlos rectos y virtuosos a la hora de desenvolverse en la sociedad. Nosotros tenemos la alegoría de pulir la piedra, una piedra que después se va a utilizar para la construcción de una sociedad mejor. La idea es formarse, pulirse y mejorarse uno mismo para desenvolvernos mejor en el lugar de la sociedad en el que nos toca estar, sea médico, comerciante, abogado, docente o zapatero. Es por eso que la masonería tiene una gran gama de miembros que va desde personas que tienen oficios hasta profesionales. Es amplio. 

-¿En qué consisten los encuentros?

-Marcelo: Los encuentros se llevan adelante a partir de un rito. La masonería es una escuela que se maneja a través de ritos. Particularmente, en nuestro taller, tenemos una idea más local en contraposición con la corriente inglesa, en la que el rito es más foráneo. Nuestro rito se adapta a los usos y costumbres de la Argentina. Lo mismo ocurre en Uruguay, Brasil y México, donde los ritos se adaptan a los usos y costumbres locales para potenciar el trabajo de sus miembros. 

-¿Cómo surgió la idea de formar una logia en Río Cuarto?

-Marcelo: Nunca dejó de haber masones en Río Cuarto. Los fundadores de esta logia tuvimos que iniciarnos en otros lados porque en Río Cuarto no había un lugar para hacerlo. Después, cuando conseguimos el número reglamentario de miembros para poder construir una logia, abrimos el taller en la ciudad. Antes se trabajaba en Córdoba o en Buenos Aires. 

-Periódicamente, los medios de comunicación, especialmente los de Capital Federal, hacen referencia a la masonería en la Argentina. Muchas veces se la presenta como una actividad secreta u oscura… 

-Marcelo: Es algo propio del desconocimiento. La masonería es una actividad que se realiza con discreción porque en diferentes momentos de la historia se ha perseguido a quienes eran masones, porque la masonería siempre se caracterizó por ser librepensadora. Antiguamente había un dogma que era una verdad absoluta y que debía respetarse, por lo que no se aceptaba a quienes pensaban libremente. De ahí viene el secretismo de la masonería. Actualmente, en plena democracia, se habla de discreción, porque los masones ya no están perseguidos. Lo que hay es una discreción necesaria para tener un mínimo cuidado. 

-Hay personajes de la historia argentina que son vinculados a la masonería como el caso de José de San Martín y Domingo Sarmiento…

-Marcelo: Es real. De todas maneras, hay que derribar el mito de que si entrás a la masonería te convertís en prócer. Es decir, los próceres ya eran próceres cuando empezaron a formar parte de la masonería. En todo caso, la masonería potenció sus cualidades. 

-En la ciudad también hubo figuras de peso que formaron parte de la masonería, ¿cómo logró trascender esa información en el marco de la reserva de la que ustedes hablan?

-Marcelo: Con el paso del tiempo. Un masón no puede dar a conocer la identidad de otro masón. Sí puede darse a conocer a sí mismo, es decir, decir que él es masón. Ahora, una vez que la persona está fallecida, se puede decir que fue masón. Se acostumbra a no hacerlo. Más allá de eso, en un momento, Estrella de Río Cuarto supo tener al intendente y a por lo menos cinco concejales en un mismo período de gobierno. Todos eran hermanos de logia, independientemente del partido político al que pertenecían. 

-¿Han podido obtener objetos de la vieja logia que funcionó en Río Cuarto?

-Marcelo: Hemos tenido acceso a algunos documentos y a bibliografía, pero todo está en custodia de los familiares de los miembros de la antigua logia. Los edificios que ahora cumplen funciones públicas y que antes formaron parte de la masonería fueron totalmente desalojados durante la última dictadura militar. Es muy poco lo que se puede tener.

-¿Está abierta la participación?

-Marcelo: Sí, cualquiera puede ingresar. Antes de formar parte, el interesado debe acceder a unas reuniones previas. Se trata de encuentros que nosotros llamamos aplomos. Nos sirven para que el interesado se saque todas las dudas, nos conozca y evalúe si realmente le interesa o no formar parte de la masonería. No está permitido el ingreso de personas con ideologías extremistas o fascistas. Se pide que la persona crea en algo. 

Jonathan: Entre los requisitos que se piden para ingresar, están el hecho de que la persona sea libre y de buenas costumbres, que tenga 18 años o más y que cuente con los medios de subsistencia para satisfacer sus necesidades y las de los miembros de su familia a cargo. 

-¿Se utiliza algún material bibliográfico en particular como sucede con los católicos y la Biblia?

-Marcelo: No, no tenemos un libro de cabecera porque la masonería no es una religión, es una escuela donde se forman las personas, donde se respeta la religión de cada uno. En nuestra logia tenemos personas católicas, protestantes y testigos de jehová. Así, poner un libro por sobre las creencias de cada uno sería una decisión muy brusca y una falta de respeto sobre la igualdad que profesamos. 

-Como logia cuentan con una página en Facebook…

-Marcelo: Sí, es Masonería Río Cuarto. Allí compartimos información dedicada a aclarar dudas sobre la fraternidad. Nosotros difundimos información para el común de la sociedad, para aclarar dudas y derribar prejuicios. 

Finalmente, Jonathan destacó como un logro significativo el hecho de tener a Río Cuarto como una plaza importante dentro de la masonería nacional y aseguró que el objetivo hacia lo que viene es lograr que la logia sea más abierta hacia la región.



Nicolás Cheetham.  Redacción Puntal