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"La muerte súbita existe desde siempre, lo fundamental es la prevención y la capacitación social"

En el marco del Día Mundial del Corazón, la cardióloga pediatra María Lucía Rossi (M.P. 37839 – M.E. 22292), especialista de Neoclínica, analiza las causas y factores de riesgo en niños y adolescentes

La conmemoración del Día Mundial del Corazón, cada 29 de septiembre, encuentra este año a Córdoba atravesada por un fuerte impacto social tras la seguidilla de casos de muertes súbitas en niños y adolescentes. Consultada por este fenómeno, la cardióloga pediatra María Lucía Rossi, quien se desempeña en Neoclínica, subraya que lo principal es comprender qué significa el concepto, al señalar que “la muerte súbita se considera la muerte repentina en una persona aparentemente sana, es decir, alguien en quien no se conocía un factor de riesgo que pudiera llevar a esa situación fatal”.

Según la especialista, los antecedentes familiares constituyen el primer punto de alerta. “Si en la familia hubo un episodio de muerte súbita en una persona joven, en un niño en la cuna o en alguien que falleció haciendo deporte, debemos considerar la posibilidad de que se trate de una causa cardíaca y de origen hereditario. En esos casos, es fundamental estudiar a toda la familia, tanto a los niños como a los adultos”, explica Rossi.

Otro factor de riesgo puede detectarse en los controles clínicos habituales. Un electrocardiograma con alteraciones, la presencia de un soplo o una ecocardiografía que revele alguna condición patológica, son señales que no deben pasarse por alto.

“El control médico nos permite identificar a la persona en riesgo y definir conductas, indicar medicación, establecer qué deportes son adecuados y cuáles no, o decidir el seguimiento más apropiado”, sostiene la especialista.

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Sin embargo, no todos los casos son previsibles. La profesional comenta que existen casos de personas que en sus controles de rutina no se advirtieron anomalías y que de igual manera desencadenaron una muerte súbita, por lo que considera relevante la capacitación en maniobras de reanimación y la posibilidad de acceso a un desfibrilador automático (DEA) en lugares públicos y centros deportivos, fundamentalmente. “Que la gente sepa que existe, dónde está y cómo usarlo puede salvar una vida”, afirma la cardióloga pediatra.

En ese sentido, Rossi pone de relieve en que esta preparación debe ser entendida como una responsabilidad colectiva, al expresar que: “la muerte súbita no ocurre solo en el colegio o en el club. Puede darse en cualquier sitio: durmiendo, comiendo, manejando o incluso en un colectivo y por eso todos debemos estar capacitados para reconocer un paro cardíaco y saber actuar”.

En relación a los hábitos de vida, la médica aclara que “tal como lo define el término, la muerte súbita se define en personas previamente sanas, por lo que no es la consecuencia directa de factores como hipertensión, tabaquismo o colesterol alto. Los hábitos saludables son importantes para la salud en general, pero en este caso lo determinante es la realización de controles adecuados y periódicos”.

Más adelante, la especialista explica que en el ámbito deportivo la normativa nacional establece la realización anual del EMMAC (Examen Médico para la Mediana y Alta Competencia), que para los niños pequeños contempla un examen físico y un electrocardiograma, mientras que en deportistas de edades mayores -y en la medida que aumenta la exigencia competitiva-, se agrega la ergometría o prueba de esfuerzo. “Lo importante es que este control se haga a conciencia.

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La Sociedad Argentina de Cardiología recomienda que lo realicen cardiólogos, porque son quienes pueden interpretar correctamente los estudios como el electrocardiograma buscar antecedentes que permitan identificar qué niño puede tener mayor riesgo”, advierte Rossi.

Casos recientes en Córdoba

Sobre los cuatro episodios ocurridos en la provincia semanas atrás, la profesional considera que no existe un denominador común que los vincule. “Creo que fue una fatalidad que se hayan dado todos juntos en una misma semana. No eran familiares entre sí ni había una circunstancia compartida y tengo entendido que dos estaban haciendo deporte y dos no. Hay que esperar los resultados de las autopsias: si son ‘blancas’, es decir, sin hallazgos, se confirma que se trató de muertes súbitas probablemente por una arritmia o taquicardia que no deja rastro posterior”, detalla.

La cardióloga recuerda que las causas de muerte súbita son múltiples, y no todas son cardíacas. En el caso de las asociadas al corazón, suelen ser aquellas en que el examen post mortem no evidencia lesiones estructurales.

Consultada sobre una posible relación con la vacuna contra el coronavirus, Rossi es categórica al señalar: “No hay ningún estudio que pruebe esa asociación”. “Es muy reciente lo de la vacuna como para establecerla, pero lo que sí sabemos es que la muerte súbita existe desde mucho antes. Lo que ocurre ahora es que estos casos tuvieron mayor visibilidad porque sucedieron de manera muy cercana en el tiempo y en una misma provincia”, sostuvo.

Avances tecnológicos

La especialista señala que la investigación médica ha avanzado hacia la identificación genética como herramienta preventiva. “Cuando en una familia fallece alguien por muerte súbita, se pueden realizar estudios genéticos para detectar si esa persona tenía alguna mutación asociada. Si se identifica un gen alterado, los demás miembros de la familia pueden estudiarse y, en caso de presentar la misma condición, actuar en consecuencia. Es una herramienta valiosa para anticiparse y reducir riesgos”, indica Rossi.

Para la médica, lo ocurrido en Córdoba debe servir como un llamado de atención a la sociedad. “Es triste, pero puede ayudarnos a estar más preparados, a tomar conciencia de la importancia de los controles y de la capacitación en reanimación. Debemos exigir la presencia de desfibriladores automáticos en todos los centros deportivos y espacios comunitarios. La muerte súbita no siempre es evitable, pero sí podemos estar listos para responder”, subrayó.

Javier Borghi - Salud & Ciencia

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