Río Cuarto | Laboulaye

Caso Zarandón: "Celi es un perejil que no tenía ningún padrino político"

El lunes inicia el juicio por el hecho de "gatillo fácil" en Laboulaye en 2013. Marcelo Torres, abogado que defiende al acusado, dijo que el fallo que lo absolvió en 2014 estuvo mal anulado y no debía pasarse la causa a Río Cuarto
Esta será la segunda vez que Celi afronte el juicio, luego de la absolución en 2014 (también por jurado popular) y la anulación desde el Tribunal Superior de Justicia.  

El lunes comienza a desarrollarse en la Cámara Primera del Crimen un juicio por jurado popular que ya ha causado conmoción en Laboulaye y que espera extensas jornadas de declaraciones en el Palacio de Justicia. Se trata de la causa Maximiliano Celi, en la que se investiga la muerte del joven Álvaro Zarandón en febrero de 2013 durante un confuso operativo policial. El hecho ya fue juzgado en la Cámara del Crimen de Laboulaye en 2014, cuando se absolvió al por entonces cabo, pero por resolución del Tribunal Superior de Justicia se realizará todo el proceso de nuevo en Río Cuarto.

En diálogo con Puntal, Marcelo Torres, abogado de Celi, consideró que el jurado popular ya había planteado la inocencia de su defendido y que los argumentos contemplados para anular el fallo no eran claros, mientras que indicó que es un despropósito realizar aquí el juicio, ya que se debe trasladar a casi 100 testigos que se encuentran a más de 200 kilómetros.

“Desde la defensa estuvimos asombrados desde un principio, porque en 2014 se hizo el juicio más largo de la historia penal de Laboulaye, en la Cámara del Crimen. Además, de los 8 jurados populares, 7 votaron por la absolución de Celi, lo que no es un dato menor, no fue un resultado parejo”, dijo el abogado y agregó: “Aquí, de hecho, con quien se hable cualquiera dice que él es un perejil de la causa y cuando se llega al Tribunal Superior de Justicia nos enteramos de que anularon no sólo la absolución, sino también el procedimiento, basados en que la sentencia no había tenido una fundamentación lógica, algo que creemos que es un verdadero despropósito. Los requisitos para ser jurado popular contemplan que no sean ni abogados, ni escribanos ni procuradores, piden que no haya conocimientos técnicos y se apele al sentido común, por lo que pedir fundamentación técnica y lógica a un jurado es un contrasentido”.

“De los 8 jurados populares, 7 votaron por la absolución de Celi, lo que no es un dato menor, no fue un resultado parejo”, recordó Torres sobre el juicio de 2014.

En este sentido, precisó: “Entendimos que no correspondía exigirles a los jurados populares fundamentación que es propia de los jueces” y sobre el hecho de que se remitiera la causa a Río Cuarto Torres explicó: “Creemos que se ha sacado el juicio de su juez natural, porque si se quería ordenar un nuevo juicio debía hacerse en Laboulaye con otros jurados, no enviarlo a Río Cuarto. Es un gran problema el desplazamiento del imputado, nuestro equipo de trabajo y de todos los testigos a Río Cuarto. Son aproximadamente 100 testigos que deberán movilizarse 200 kilómetros de ida y 200 de vuelta, los mismos que ya atestiguaron en Laboulaye”.

Torres resaltó que pidió que se filme el juicio: “Ahora está puesto por el Código, pero las Convenciones Internacionales lo permiten, y nos han hecho lugar, para que cuando se fundamente la sentencia no puedan cambiar los dichos de los testigos y así evitar la arbitrariedad, en el video quedará lo que verdaderamente se dijo”, completó el abogado de Maximiliano Celi.

- Ante este escenario, y la experiencia de vivir todo este proceso, ¿qué le ha manifestado su defendido?

- Tiene un nivel de angustia significativo porque estamos hablando de un muchacho joven; tras 8 años, cuando comenzó todo, es el segundo juicio que tendrá en su haber. Incluso estuvo más de un año preso en Bower, pasándola mal para después quedar absuelto por 7 a 1. Además, hay otra cosa, que la defensa en 2014 también lo sacó absuelto del Tribunal de Conducta Policial, es decir que él está trabajando actualmente en la Policía. No tuvo ningún antecedente en su foja policial ni antes ni desde que volvió al trabajo.

- ¿Ustedes plantean que Celi es un “perejil” en la causa?

- Estamos convencidos de que lo es. Fueron más de 12 policías los que intervinieron en el operativo y él tenía 24 y sin ningún padrino político. Era el perejil justo: un cabo de Pueblo Italiano en Laboulaye, sin ningún tipo de contacto o cobertura política. Directamente, la causa no ha podido dilucidarse en 8 años, mientras que acá se lo hizo en 8 horas. No hubo investigación, pero sí muchas irregularidades que ya planteé en el otro juicio y lo volveremos a hacer.

El abogado contempló como una complicación que todos los policías que declaren en el juicio tengan que viajar juntos desde Laboulaye, en lo que podría generar confabulaciones, “lo que iría en contra del Código Procesal Penal, que dice que los testigos no deben hablar entre sí antes de la audiencia”, puntualizó Torres, quien detalló que Celi nunca tuvo problemas dentro de las fuerzas, pero temen lo que pueda ocurrir en una situación como la que se avecina con el juicio a su defendido.

Luis Schlossberg. Redacción Puntal