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Entre caravana y aplausos, Laboulaye recibió a los ciclistas que volvieron de Qatar

Franco Bussi, Bernardo Costamagno y Nicolás Arce arribaron a su pueblo natal en medio de una verdadera fiesta. Los tres vivieron momentos únicos alentando a la Scaloneta durante todo el Mundial

A finales de abril de este año comenzaba un sueño para tres jóvenes de Laboulaye quienes se propusieron viajar al Mundial en bicicleta para alentar a la selección argentina. Así, se subieron a sus bicis desde Italia y recorrieron más de 7 mil kilómetros y más de 11 países para lograr el objetivo. Durante un mes en tierra qatarí, los integrantes de “Soñando en Cleta” vivieron una experiencia única en la vida: pudieron disfrutar en la cancha de los partidos, compartir y festejar junto a otros argentinos el campeonato del mundo y lo más importante ver a la Scaloneta de cerca. El pasado viernes llegaron a su pueblo natal y fueron recibidos con una verdadera fiesta, que terminó con una caravana en las calles céntricas.

“Vivimos emociones muy fuertes, todavía no podemos procesar todo lo que pasó porque fue una cosa linda atrás de otra. Para nosotros que el viaje haya terminado con Argentina campeón es algo para toda la vida, fue el regalo mayor, no sé si lo podremos vivir así otra vez”, confesó Franco en diálogo con Puntal.

Explicó que la idea de retornar a Laboulaye surgió días antes de que finalizara el Mundial, ya que los tres llevaban 2 años fuera del país y sentían gran añoranza por sus seres queridos y su patria. Compraron los pasajes de retorno gracias a la ayuda de sus amigos, aunque todo era en principio una sorpresa para sus familias. Sin embargo, según aseguró el joven, los que quedaron atónitos ante el recibimiento fueron ellos tres.

“Le contamos a un solo amigo, Santiago, que nos fue a buscar con otro amigo, Lautaro. Nos buscaron con su camioneta a Ezeiza, cargamos las bicis que están en cajas. Llegamos a Laboulaye y la idea era ir tranquilos a cada casa de las familias y juntarnos todos a almorzar o cenar; pero nos sorprendieron ellos a nosotros”, relató Franco.

De esta manera, cuando arribaron a su ciudad ya los estaban esperándolos medios locales así como familiares, allegados y amigos para abrazarlos, felicitarlos y encabezar una caravana por el centro. “No lo podíamos creer, nos fundimos en abrazos con nuestras familias, todos lloramos”, señaló el joven.

Una experiencia imborrable

El ingreso a Qatar, según definió el propio Franco, fue “épico, de película”. Y es que el influencer local “Mabkhot”, amigo de Lionel Messi, fue quien los escoltó a ellos junto a otros compatriotas para que pudieran atravesar la frontera sin problemas. Además, este empresario los asistió durante la estadía que duró un mes hasta que Argentina consiguió consagrarse y ganar la Copa.

“Desde el 16 de noviembre hasta el 21 de diciembre estuvimos en el departamento que nos gestionó él a través de sus contactos y de ahí no nos movimos. Nos ayudó con la primera entrada para ver el primer partido con Arabia Saudita”, dijo el laboulayense.

En este sentido, recalcó: “La gente qatarí es muy hospitalaria al igual que todos los países musulmanes que conocimos como Turquía e Irán. Se preocupan más por ayudar al otro que por ellos mismos, nunca nos dejaron faltar nada. Siempre en estos países era difícil armar las carpas porque nos invitaban a sus casas, a comer; toda esa gente quedó con un lugar especial en nuestros corazones”.

Los tres ciclistas lograron estar en la cancha en la mayoría de los encuentros con la colaboración de muchísimas manos anónimas y conocidas que pusieron su granito de arena para que pudieran disfrutar y alentar a la selección argentina desde el campo de juego. “Cada uno de nosotros pudimos ir al menos a 5 de los 7 partidos. Estuvimos en la final y quedamos con miles de historias para contar de cómo ingresamos a los estadios porque algunas entradas las compramos y otras nos las han regalado. A la final Nico y Bernardo pudieron conseguir entrar sin pagar nada y yo a mí entrada la conseguí a precio Fifa que era bastante difícil pero lo logré, un amigo me prestó plata porque ya estábamos secos a esa altura”, detalló.

Acerca de lo vivido, no solo en el último encuentro con Francia, sino en todo el Mundial, Franco puntualizó que “fue algo increíble, ni en los mejores sueños nos podíamos imaginar esto”. “Si bien llegar a Qatar era nuestro objetivo, después cómo se dio todo allá, era una familia argentina inmensa en la cual estábamos todos unidos. Era impresionante porque todas las energías, no solo las nuestras sino las de todos conspiraban para que Argentina saliera campeón del mundo. Todos confiábamos, a pesar que se hubiera perdido el primer partido la confianza estaba a 100”, manifestó.

El joven ciclista también señaló que se generó hermandad con personas de otras nacionalidades que eran fanáticas del capitán del seleccionado y querían verlo levantar la Copa. “No lo podíamos creer, era llorar en la cancha, abrazarnos con indios, gente de Bangladesh, personas de todo el mundo que aman a Messi. Hasta el día de hoy nos cuesta caer por todo lo que vivimos”, dijo.

“La gente de allá se sorprendía y estaba enloquecida con nuestra hinchada. Cantábamos todo el tiempo, después hacíamos baderazos y copábamos todo el centro del Doha. La gente nos filmaba y nos preguntaba por la pasión que mostrábamos”, narró Franco.

Los tres pasaron la Navidad junto a sus familias al igual que lo harán en Año Nuevo, y después su objetivo es seguir colaborando con el colegio Lucio V. Mansilla que fue parte de una movida solidaria durante todo el viaje a Qatar.

“Fue hermoso poder transmitir ese mensaje positivo para que la gente crea y se anime a cumplir su sueño. Es lo mejor que nos pudo pasar”, finalizó Franco.