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Lacalle Pou invitó a los argentinos a llevar sus inversiones a Uruguay
El presidente electo del vecino país anticipó que cuando asuma, en 2 meses, va a flexibilizar las regulaciones para atraer a los empresarios y hasta ofrecerles radicarse definitivamente con beneficios impositivos
A poco menos de dos meses para asumir, el presidente electo de Uruguay, Luis Lacalle Pou, anunció que planea flexibilizar regulaciones para atraer a empresarios argentinos y seducirlos para que lleven su dinero a ese país e, incluso, se radiquen allí.
En tanto, el Banco Central uruguayo informó que hay depositados casi US$ 3.000 millones de argentinos en bancos del Uruguay.
La invitación a llevar dinero al Uruguay ahora viene bajo la forma de hacer inversiones productivas que vayan más allá de la compra de un inmueble en Punta del Este, Montevideo o alguna otra localidad uruguaya.
Otra tentación para los argentinos es solicitar la residencia fiscal, ya que quien la obtiene durante cinco años está eximido de pagar el impuesto a las Ganancias por el patrimonio declarado en el Uruguay.
Además, la presión fiscal para los emprendimientos comerciales es mucho menor que en la Argentina.
Para todo el Mercosur
"Uruguay, por distintas razones, tiene la posibilidad de convertirse en un lugar de llegada, no sólo de vecinos del Mercosur, sino del mundo. Y nosotros ahí tenemos algunas cosas para hacer", sostuvo el líder del Partido Nacional.
En declaraciones a la prensa durante un evento en un hotel de Punta del Este, el sucesor de Tabaré Vázquez anunció que pretende impulsar flexibilizaciones en la residencia legal de los inmigrantes, y también en el aspecto fiscal, para que puedan llevar sus capitales a tierras orientales.
"Yo primero voy por la familia, después que estén las familias, van a poder traer la plata. Si tenemos seguridad pública, certezas a largo plazo, el país se va a convertir en un lugar de destino del Cono Sur y también del mundo", analizó el jefe de Estado electo.
Acerca de la intención de atraer a capitales extranjeros para que se radiquen en Uruguay, Lacalle Pou adelantó que cambiará normas del Banco Central vinculadas al flujo de capitales: "(Vamos a) Flexibilizar alguna norma bancocentralista que dificulta mucho el ingreso de capitales".
En ese marco, uno de los principales públicos a los que apuntará el próximo mandatario oriental será el empresariado argentino, tanto los grandes nombres que suelen veranear allí como a los pequeños y medianos hombres de negocios descontentos con los vaivenes económicos de la Argentina.
Al respecto, el diario El Observador precisó que la iniciativa de Lacalle Pou tiene como objetivo a alrededor de 100 mil argentinos, a los que buscará seducir para que se instalen en Uruguay y con su capital puedan potenciar la inversión.
Poco turismo argentino
En los últimos días se conocieron datos que marcan la caída abrupta del ingreso de turistas argentinos a Uruguay: la Dirección Nacional de Migración del país vecino informó que al comparar diciembre de 2018 con el mismo mes de 2019 hubo un descenso de 12,31%, 130.105 frente a 114.091.
La crisis económica y la recesión en Argentina, además de la devaluación del peso y el recargo del 30 por ciento a la compra de divisas para el turismo y atesoramiento, son algunas de la causas de la fuerte variación negativa.
Los datos del Banco Central de Uruguay indican que, a diciembre de 2019, los "no residentes" mantenían depositados en el sistema financiero uruguayo 3.074 millones de dólares.
Si bien la entidad uruguaya no lo precisa, la mayoría de esos fondos pertenecen a argentinos, según la información extraoficial que maneja la banca de ese país.
El stock es prácticamente la mitad de lo que se registraba en 2001, cuando rozó los 6.200 millones de dólares.
Ese año cayó el plan de Convertibilidad y contagió al sistema financiero uruguayo, que sufrió la salida de dólares de los argentinos que tenían allí sus ahorros.
Después de perder casi US$ 5.000 millones en el 2000, el stock empezó a recuperarse, pero no alcanzó el pico anterior.
En esto influyó la determinación de distintos gobiernos del Frente Amplio de endurecer regulaciones para monitorear el ingreso de capital financiero extranjero al Uruguay. Y también de abrir ciertas ventanas al hasta entonces rígido secreto bancario uruguayo.
Tras el blanqueo que lanzó en 2016 el gobierno de Cambiemos, muchos argentinos mudaron sus fondos desde el Uruguay a cuentas radicadas directamente en los Estados Unidos, ya que hubo mayor intercambio de información entre los organismos de control fiscal argentino y uruguayo.
Actualmente, son pocos los bancos que operan en Uruguay que aceptan depósitos de argentinos y los que sí lo hacen exigen la declaración jurada de bienes personales en la que conste que los fondos están blanqueados ante la Afip.
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En tanto, el Banco Central uruguayo informó que hay depositados casi US$ 3.000 millones de argentinos en bancos del Uruguay.
La invitación a llevar dinero al Uruguay ahora viene bajo la forma de hacer inversiones productivas que vayan más allá de la compra de un inmueble en Punta del Este, Montevideo o alguna otra localidad uruguaya.
Otra tentación para los argentinos es solicitar la residencia fiscal, ya que quien la obtiene durante cinco años está eximido de pagar el impuesto a las Ganancias por el patrimonio declarado en el Uruguay.
Además, la presión fiscal para los emprendimientos comerciales es mucho menor que en la Argentina.
Para todo el Mercosur
"Uruguay, por distintas razones, tiene la posibilidad de convertirse en un lugar de llegada, no sólo de vecinos del Mercosur, sino del mundo. Y nosotros ahí tenemos algunas cosas para hacer", sostuvo el líder del Partido Nacional.
En declaraciones a la prensa durante un evento en un hotel de Punta del Este, el sucesor de Tabaré Vázquez anunció que pretende impulsar flexibilizaciones en la residencia legal de los inmigrantes, y también en el aspecto fiscal, para que puedan llevar sus capitales a tierras orientales.
"Yo primero voy por la familia, después que estén las familias, van a poder traer la plata. Si tenemos seguridad pública, certezas a largo plazo, el país se va a convertir en un lugar de destino del Cono Sur y también del mundo", analizó el jefe de Estado electo.
Acerca de la intención de atraer a capitales extranjeros para que se radiquen en Uruguay, Lacalle Pou adelantó que cambiará normas del Banco Central vinculadas al flujo de capitales: "(Vamos a) Flexibilizar alguna norma bancocentralista que dificulta mucho el ingreso de capitales".
En ese marco, uno de los principales públicos a los que apuntará el próximo mandatario oriental será el empresariado argentino, tanto los grandes nombres que suelen veranear allí como a los pequeños y medianos hombres de negocios descontentos con los vaivenes económicos de la Argentina.
Al respecto, el diario El Observador precisó que la iniciativa de Lacalle Pou tiene como objetivo a alrededor de 100 mil argentinos, a los que buscará seducir para que se instalen en Uruguay y con su capital puedan potenciar la inversión.
Poco turismo argentino
En los últimos días se conocieron datos que marcan la caída abrupta del ingreso de turistas argentinos a Uruguay: la Dirección Nacional de Migración del país vecino informó que al comparar diciembre de 2018 con el mismo mes de 2019 hubo un descenso de 12,31%, 130.105 frente a 114.091.
La crisis económica y la recesión en Argentina, además de la devaluación del peso y el recargo del 30 por ciento a la compra de divisas para el turismo y atesoramiento, son algunas de la causas de la fuerte variación negativa.
Los datos del Banco Central de Uruguay indican que, a diciembre de 2019, los "no residentes" mantenían depositados en el sistema financiero uruguayo 3.074 millones de dólares.
Si bien la entidad uruguaya no lo precisa, la mayoría de esos fondos pertenecen a argentinos, según la información extraoficial que maneja la banca de ese país.
El stock es prácticamente la mitad de lo que se registraba en 2001, cuando rozó los 6.200 millones de dólares.
Ese año cayó el plan de Convertibilidad y contagió al sistema financiero uruguayo, que sufrió la salida de dólares de los argentinos que tenían allí sus ahorros.
Después de perder casi US$ 5.000 millones en el 2000, el stock empezó a recuperarse, pero no alcanzó el pico anterior.
En esto influyó la determinación de distintos gobiernos del Frente Amplio de endurecer regulaciones para monitorear el ingreso de capital financiero extranjero al Uruguay. Y también de abrir ciertas ventanas al hasta entonces rígido secreto bancario uruguayo.
Tras el blanqueo que lanzó en 2016 el gobierno de Cambiemos, muchos argentinos mudaron sus fondos desde el Uruguay a cuentas radicadas directamente en los Estados Unidos, ya que hubo mayor intercambio de información entre los organismos de control fiscal argentino y uruguayo.
Actualmente, son pocos los bancos que operan en Uruguay que aceptan depósitos de argentinos y los que sí lo hacen exigen la declaración jurada de bienes personales en la que conste que los fondos están blanqueados ante la Afip.
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