Lactancia materna: un beneficio mutuo que merece el apoyo social
Culmina hoy una semana de actividades que tiene por fin promover la importancia de brindar el alimento natural a nuestros hijos al menos hasta los 6 meses de vida. El doctor Eduardo Carpintero, miembro del servicio de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Regional del Sud (CRS), destaca los beneficios que ello implica tanto para la madre como para el bebé
Bajo el lema “Disminuyamos la brecha, apoyemos la lactancia entre todos”, culmina hoy la Semana de la Lactancia Materna que se desarrolló con distintas actividades tanto en el ámbito local, nacional e internacional.
En diálogo con Salud & Ciencia, el doctor Eduardo Carpintero, quien es miembro del servicio de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Regional del Sud (CRS), explicó que la iniciativa es promovida principalmente por UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otras instituciones, y que tiene por fin fomentar la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento del bebé hasta al menos los 6 meses de edad.
Consultado respecto de los beneficios que implica, tanto para el bebé como para la madre, el especialista en tocoginecología resalta el hecho de que la leche materna “es propia de la especie”.
“Cuando uno la tiene que sustituirla ya es de otra especie y, la proteína que la forma, es distinta. Con la leche materna el bebé va eliminar mejor el meconio, porque la asimila favorablemente y además hay que tener en cuenta que en los primeros días después de dar a luz la madre elimina lo que se llama el calostro, que contiene mucha inmunoglobulina”, señaló Carpintero.
Y agregó: “Incluso, hay una vacuna que se aplica para la bronquiolitis a las 32 semanas y esos anticuerpos que recibe la madre también pasan al bebé a través de la lactancia materna. La vacuna de la gripe, otro ejemplo, también se transmite al bebé por la leche, entonces por eso y mucho más, es que es muy importante la lactancia materna”.
El profesional admite que no siempre es fácil de ser implementada por lo que considera importante acompañar profesionalmente a la madre en materia de estimulación durante el período de embarazo. “Cuando un bebé nace por parto normal se atraviesa un proceso de estrés que desencadena la producción de la leche, que si bien no es inmediato, tarda entre 24 a 72 horas. Cuando hay una cesárea que está programada, como no tuvo ese estrés, a veces demora un poquito más, pero lo importante es el estímulo”, resaltó.
La incidencia de lo social y lo psicológico
Más adelante, destacó el factor social y el psicológico al momento de promover la lactancia materna al señalar que en determinados países está regulada la posibilidad de que la madre disponga de un tiempo prudencial en sus puestos de trabajo para poder amamantar a su bebé, pero en otros casos, el mismo contexto laboral las lleva a interrumpirla ante la imposibilidad de contar con tal permiso para hacerlo.
“Las madres tienen que saber que ellas pueden sacarse leche y guardarla en el freezer para que alguien se la brinde luego al bebé con un biberón. Y si se guarda en la heladera, puede permanecer hasta 24 horas”, dijo el profesional de la Clínica Regional del Sud.
Y añadió: “El otro componente importante es el psicológico. Un bebé que estuvo tanto tiempo dentro del abdomen de la madre y siente el contacto con ella a través de su piel y de la boca, hace que la lactancia sea fundamental”.
Para agregar, más adelante: “Muchas veces hay personas que no le pueden dar leche materna por distintos motivos, y no hay que amargarse, hay leche que lo sustituye pero no es lo mejor. Y muchas veces decimos que el padre le puede dar la mamadera, pero es la madre quien por el contacto físico previo hace que el bebé sea muy dependiente de ella, de su voz, del olor, de todo. Tiene un contacto y un vínculo muy especial con la madre”.
Plazos recomendables
“Lo que tiene de excelente la lactancia materna es que dentro de los primeros seis meses brinda la cantidad adecuada de hidratación para el bebé y de alimento, y no hace falta darle agua, no hace falta darle nada más. Si bien hay gente que por su característica física y anatómica tiene mucha producción es bueno saber que la lactancia se equilibra naturalmente”, sostiene Carpintero.
El profesional indica que si bien no hay un período determinado para interrumpir la lactancia materna se aconseja que hasta los dos años o más, el bebé pueda amantar sin ningún tipo de inconveniente. En ese contexto, destacó la importancia de promover acciones de concientización que lleven tranquilidad a las mamás que pretendan alimentar a sus hijos cuando estos lo requieran.
Una iniciativa global
La semana de la lactancia consiste en una campaña mundial, coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés), para crear conciencia e impulsar acciones relacionadas a acompañar, promover y apoyar el derecho a la lactancia materna y sus beneficios, tanto para el bebé como para la madre. Y en esta línea, desde distintos centros de salud se llevaron a cabo una serie de actividades destinadas tanto a la comunidad como a profesionales de la salud con el objetivo de visibilizar y brindar información esencial para acompañar a las familias. En este marco se considera que la leche humana es el patrón oro de alimentación del lactante, ya que garantiza una óptima nutrición a la vez que lo protege de enfermedades. Desde el Ministerio de Salud de la Nación sostienen que la leche humana tiene características únicas que no posee ninguna leche de reemplazo, por entender que:
- Es la única que posee anticuerpos, células y otros componentes que ayudan a proteger y prevenir a los lactantes de diversas enfermedades.
- Es específica para nuestra especie, por lo cual sus proteínas no pueden desencadenar alergias como puede suceder con otras fórmulas a base de leches animales.
- Tiene una composición variable que se va modificando según la edad del lactante, sus necesidades de crecimiento, el horario del día y a medida que transcurre la toma, adaptándose perfectamente a los requerimientos del bebé.
- Y que componentes específicos como los oligosacáridos promueven el desarrollo de una flora intestinal saludable que protege al lactante de infecciones.
Además, desde el Ministerio de Salud entienden que sus efectos beneficiosos no se limitan solo al lactante, sino que se extienden tanto a la madre como a la población en su conjunto y al medioambiente, con impactos positivos a corto y largo plazo. En este sentido, es necesario que toda la sociedad se comprometa con la lactancia: las organizaciones de la sociedad civil, los gobiernos, los sistemas de salud, los lugares de trabajo, las comunidades y los miembros de la familia quienes, de distintas maneras, podrán participar para disminuir la brecha.