A menos de una semana del reclamo de los vecinos de Villa Dalcar por la inseguridad en el barrio, un policía de 25 años que estaba de franco abatió en la madrugada de ayer a un presunto ladrón en las inmediaciones del lago, donde, junto con un cómplice, intentó robarle cuando se encontraba en el lugar con su novia.
El hecho se registró alrededor de las 4 en inmediaciones de Reverendo Padre Silvi y Río Limay, donde el oficial ayudante y su novia fueron sorprendidos por dos sujetos que llegaron al lugar en una moto. Uno de ellos se bajó y con un arma de fuego, tipo revólver, los amenazó y les exigió sus pertenencias, por lo que el efectivo se defendió con su pistola reglamentaria y le efectuó un disparo que dio en el pecho de Víctor Ariel Tortosa, de 19 años, con domicilio en barrio Alberdi.
El delincuente le exigió que le entregara el teléfono celular, entre otros elementos.
El sujeto caminó unos metros y cayó desplomado en un zanjón entre el lago y el Parque Ecológico Urbano, mientras que su compañero de andanzas se dio a la fuga en la motocicleta.
Tras el tiroteo, el oficial perteneciente a la Escuela de Suboficiales anexo Río Cuarto se comunicó de inmediato al 911 para dar cuenta del grave hecho. El policía involucrado sería Farid Ganim El Kadre.
Rápidamente, varios móviles de la Patrulla Preventiva se llegaron hasta el lugar junto con personal de emergencias, que corroboró el deceso de Tortosa.
La investigación del segundo homicidio del año en la ciudad está a cargo del fiscal Fernando Moine, quien precisó que la causa está caratulada como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, aunque todo hace indicar que se trata de un caso de legítima defensa.
Por directivas de Moine, en el lugar se constituyó personal de Policía Científica que realizó las pericias correspondientes, con el secuestro del arma utilizada por el oficial ayudante y un revólver del delincuente, entre otros elementos que serán peritados y formarán parte del proceso judicial.
El joven Tortosa fue trasladado a la morgue del Hospital San Antonio de Padua para la realización de la correspondiente autopsia por parte del médico forense.
En la continuidad de la tarea investigativa, el Ministerio Público Fiscal ordenó la revisión de cámaras de seguridad del sector, con el fin de aportar nuevos elementos y corroborar los dichos del efectivo policial. El extenso testimonio de su novia es coincidente con los dichos del policía, que será indagado en los próximos días.
El fiscal dispuso que el policía siga en libertad, ya que no habría riesgo o entorpecimiento procesal en la continuidad de la investigación.
El fallecido y su cómplice serían los autores de innumerables hechos delictivos en el sector que fueron denunciados en los últimos días por vecinos de Villa Dalcar. Circulaban en moto y asaltaban a personas que se desplazaban por la zona realizando actividad física.
Tortosa tenía antecedentes por varios hechos de robo y amenazas; en algunos casos, con arma de fuego.
También Moine ordenó la búsqueda del cómplice, a partir de las características brindadas por la pareja y la reconstrucción del hecho, a través de los domos y otras cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones del lago y del barrio, ya que por la gran arboleda del lugar no hay domos en el sector del homicidio. Creen que el delincuente huyó hacia calle Tejerina.
Inseguridad
La semana pasada un joven de 20 años fue detenido como el autor de otros hechos domiciliarios que tenían a mal traer a los vecinos del barrio entre las 11 y las 16.
A partir de la difusión de las imágenes del delincuente y su viralización por las redes sociales, el padre del joven salió por los medios reclamando su inmediata detención, al sostener que “es una pesadilla para la familia” y que el problema son las drogas.
Jorge sostuvo: “Les está arruinando la vida a todos, no quiero que mate a nadie, no quiero que le haga daño a nadie”.
“No sabemos cómo pedir disculpas a la sociedad. Es una pesadilla tener un hijo así, prefiero que esté preso”, dijo.
A once meses del tiroteo entre un efectivo y un delincuente al frente de la Terminal de Ómnibus
El antecedente más cercano en el que un policía asesinó a un delincuente en la ciudad de Río Cuarto se remonta a casi once meses.
El pasado 30 de marzo, cuando un oficial instructor de tiro junto con su pareja se enfrentaron a tiros con una mujer y dos hombres que estaban asaltando a una persona. Producto del violento hecho murió Pablo Emanuel Villarreal y otro sujeto resultó herido.
Ante los gritos de la mujer a la que le estaban robando el teléfono celular, los policías se identificaron y dieron la voz de alto. Los delincuentes efectuaron varios disparos, por lo que se produjo un intercambio.
Villarreal fue herido de gravedad y falleció cuando era asistido en el Hospital San Antonio de Padua.
Uno de los cómplices, junto con la mujer, se dio a la fuga con el teléfono celular que habían robado.
El hombre que escapó había recibido heridas de bala en las piernas, por lo que requirió atención médica en el Hospital y allí quedó detenido.
En la escena del homicidio se incautó un arma de fuego de los ladrones y también se procedió al secuestro de las pistolas reglamentarias de los policías intervinientes.
Por el hecho están presos la pareja del delincuente asesinado y su cómplice.

