Las langostas atacaron el cinturón verde pero el daño no fue masivo
Lo señaló el director del Mercado de Abasto, Ernesto Guevara, quien detalló que hubo destrozos en 3 quintas. Las autoridades no aconsejan fumigar.
La manga de langostas atacó el cinturón verde frutihortícola durante el fin de semana, pero los daños no fueron generalizados, sino que se limitaron a tres quintas. Por otro lado, se instaló el debate acerca de las fumigaciones y las autoridades sanitarias fueron tajantes en el sentido de que no se recomienda esa práctica. Informaron que, por el mal clima del domingo, los insectos se alejaron del sector pero podrían volver.
Carlos Gatica, del directorio del Edecom, indicó que estuvieron siguiendo el avance de la plaga a pesar de que los vecinos de la ciudad no efectuaron ninguna denuncia al respecto.
Gatica confirmó que la zona norte de la ciudad se vio perjudicada por la manga de insectos. El funcionario buscó asimismo tranquilizar a la comunidad porque los insectos “no generan problemas directos a la población, aunque una parte del cinturón verde se vio afectado”, apuntó en declaraciones a Quatro TV.
A su turno, Pablo Rizo, veterinario del área de Zoonosis del Edecom, precisó que se trata de langostas pardas voladoras, insectos de gran tamaño y “muy depredadores, y a medida que pasan, van arrasando los cultivos”.
A su turno, el director del Mercado de Abasto, Ernesto Guevara, detalló que, si bien los daños no fueron importantes, hubo tres quintas donde se ha instalado parte de la manga de langostas.
“Allí sí hubo un daño importante. Pero el resto del cinturón verde no está sufriendo los efectos de esta plaga”, apuntó.
Rizo, en tanto, puntualizó que los cultivos de hoja, las verduras verdes, son los que más sufren el ataque de los insectos, que los prefieren para alimentarse por sobre otras verduras y frutas.
Por su lado, el exdirector del Inta Río Cuarto, José Marcelino, sostuvo que el problema de las langostas se salió de control desde el momento en que “se escapó de los lugares y los momentos en los que la plaga era incipiente”.
“No debería haber llegado ni siquiera a Córdoba. Es mucho más sencillo de controlar una manga cuando está en su lugar de origen. También es más barato”, enfatizó.
El ataque de la manga de langostas se dio antes que nada durante el fin de semana, pero mermó el domingo. El director del Mercado de Abasto de la ciudad, Ernesto Guevara, relató que “en principio, hasta el sábado, se pensaba que las langostas podían posarse para un descanso en nuestra zona, y, dependiendo de las temperaturas, emprender vuelo”.
En tanto, Pablo Rizo, del Edecom, completó el panorama diciendo que, como consecuencia de la lluvia y el viento sur del domingo, la manga se fue a otra zona.
Contra las fumigaciones
Más allá de la llegada de los insectos, lo cierto es que también se disparó la preocupación por el cuidado de las frutas y verduras que consumimos los riocuartenses, a partir de la circulación de consejos para aplicar pesticidas sobre los cultivos del cinturón verde.
José Marcelino, del Inta, comentó: “En un audio que nos hacen conocer los aplicadores, funcionarios pedían que se fumigara sin receta fitosanitaria, cuando en realidad lo que se estaría haciendo es violar la ley de agroquímicos de la provincia de Córdoba”.
“Lo grave de esto es que la gente puede terminar en un juicio por un pedido que hace el propio Estado. El mensaje que se dio es totalmente inconsistente, porque se les decía a los aplicadores que pongan los aviones y los productos, y después les pagamos los tratamientos”, señaló Marcelino.
Por su parte, Carlos Gatica, del Edecom, advirtió que “las ordenanzas municipales indican que no se puede fumigar contra esta plaga dentro del ejido urbano”.
A su turno, Ernesto Guevara, del Mercado de Abasto, explicó que “no se puede hacer más que esperar que suba la temperatura y se vayan y no hay tratamiento químico que sea eficiente para esta plaga, por el propio movimiento que tienen las mangas”.
“No hay ningún tratamiento recomendado para este tipo de plagas, sino sólo esperar a que se vaya. Eso es lo que en definitiva recomiendan el Ministerio de Agricultura de la Provincia y el Senasa”, detalló.
Finalmente, dirigió un mensaje a la población y señaló: “Queremos llevar tranquilidad a los consumidores porque no existe ningún tratamiento químico que pueda dejar rastros en las hortalizas”.
Carlos Gatica, del directorio del Edecom, indicó que estuvieron siguiendo el avance de la plaga a pesar de que los vecinos de la ciudad no efectuaron ninguna denuncia al respecto.
Gatica confirmó que la zona norte de la ciudad se vio perjudicada por la manga de insectos. El funcionario buscó asimismo tranquilizar a la comunidad porque los insectos “no generan problemas directos a la población, aunque una parte del cinturón verde se vio afectado”, apuntó en declaraciones a Quatro TV.
A su turno, Pablo Rizo, veterinario del área de Zoonosis del Edecom, precisó que se trata de langostas pardas voladoras, insectos de gran tamaño y “muy depredadores, y a medida que pasan, van arrasando los cultivos”.
A su turno, el director del Mercado de Abasto, Ernesto Guevara, detalló que, si bien los daños no fueron importantes, hubo tres quintas donde se ha instalado parte de la manga de langostas.
“Allí sí hubo un daño importante. Pero el resto del cinturón verde no está sufriendo los efectos de esta plaga”, apuntó.
Rizo, en tanto, puntualizó que los cultivos de hoja, las verduras verdes, son los que más sufren el ataque de los insectos, que los prefieren para alimentarse por sobre otras verduras y frutas.
Por su lado, el exdirector del Inta Río Cuarto, José Marcelino, sostuvo que el problema de las langostas se salió de control desde el momento en que “se escapó de los lugares y los momentos en los que la plaga era incipiente”.
“No debería haber llegado ni siquiera a Córdoba. Es mucho más sencillo de controlar una manga cuando está en su lugar de origen. También es más barato”, enfatizó.
El ataque de la manga de langostas se dio antes que nada durante el fin de semana, pero mermó el domingo. El director del Mercado de Abasto de la ciudad, Ernesto Guevara, relató que “en principio, hasta el sábado, se pensaba que las langostas podían posarse para un descanso en nuestra zona, y, dependiendo de las temperaturas, emprender vuelo”.
En tanto, Pablo Rizo, del Edecom, completó el panorama diciendo que, como consecuencia de la lluvia y el viento sur del domingo, la manga se fue a otra zona.
Contra las fumigaciones
Más allá de la llegada de los insectos, lo cierto es que también se disparó la preocupación por el cuidado de las frutas y verduras que consumimos los riocuartenses, a partir de la circulación de consejos para aplicar pesticidas sobre los cultivos del cinturón verde.
José Marcelino, del Inta, comentó: “En un audio que nos hacen conocer los aplicadores, funcionarios pedían que se fumigara sin receta fitosanitaria, cuando en realidad lo que se estaría haciendo es violar la ley de agroquímicos de la provincia de Córdoba”.
“Lo grave de esto es que la gente puede terminar en un juicio por un pedido que hace el propio Estado. El mensaje que se dio es totalmente inconsistente, porque se les decía a los aplicadores que pongan los aviones y los productos, y después les pagamos los tratamientos”, señaló Marcelino.
Por su parte, Carlos Gatica, del Edecom, advirtió que “las ordenanzas municipales indican que no se puede fumigar contra esta plaga dentro del ejido urbano”.
A su turno, Ernesto Guevara, del Mercado de Abasto, explicó que “no se puede hacer más que esperar que suba la temperatura y se vayan y no hay tratamiento químico que sea eficiente para esta plaga, por el propio movimiento que tienen las mangas”.
“No hay ningún tratamiento recomendado para este tipo de plagas, sino sólo esperar a que se vaya. Eso es lo que en definitiva recomiendan el Ministerio de Agricultura de la Provincia y el Senasa”, detalló.
Finalmente, dirigió un mensaje a la población y señaló: “Queremos llevar tranquilidad a los consumidores porque no existe ningún tratamiento químico que pueda dejar rastros en las hortalizas”.