Río Cuarto
Las clínicas se reúnen con autoridades del Pami, con la mira en los aranceles
Mario Piastrellini, dirigente sectorial, dijo que los insumos subieron un 95% y las liquidaciones de la obra social, un 28%. Aseguró que quieren mejorar la calidad prestacional, pero que para eso hay que discutir financiamiento
Las clínicas de la ciudad se reunirán hoy por primera vez con las nuevas autoridades del Pami Río Cuarto y, si bien será una suerte de presentación, también empezarán a analizar la problemática del sector. En particular, los empresarios de la salud privada están preocupados por conocer detalles de cómo será el financiamiento que dará la obra social de los jubilados nacionales y si se actualizarán los aranceles para las prácticas médicas. En este sentido, desde la Agrupación de Empresas Sanatoriales (Aesa) insisten en que todos sus costos crecieron a un ritmo frenético, mientras que los ingresos lo hicieron en forma paulatina.
Mario Piastrellini, gerente de Aesa, indicó que, si bien la reunión de hoy “es para presentar credenciales”, después van a tener que plantear sus problemas.
En este sentido, definió como crítica la coyuntura de las clínicas de la ciudad, como consecuencia de la fuerte suba de los costos y un aumento de los ingresos mucho más acotado.
“Los insumos subieron 95%”
“Hemos tenido un aumento de los insumos -tanto drogas como insumos no farmacológicos, como los descartables- que llega al 95 por ciento en el último año. Entre noviembre y enero aumentaron un 30 por ciento más y el suero va a aumentar un 50 por ciento en estos días”, describió el empresario.
En la misma línea, explicó que los sueldos han tenido los aumentos de paritarias e incrementos por decreto presidencial del 10 al 20 por ciento.
Por otro lado, precisó que la suba que recibieron las clínicas ronda el 28 por ciento y se va a estar completando en el mes de mayo.
“El acuerdo con el Pami es por un monto mensual fijo, en el que está todo incluido. Esto sube por la escalera y los costos van por el ascensor. Hay dos instituciones que no pueden comprar insumos ni liquidar los sueldos normalmente. Sobre todo, las que son dependientes de la Apross y del Pami”, detalló Piastrellini.
En apoyo a esta serie de afirmaciones, el empresario recordó que a lo largo de los últimos diez años “en Córdoba cerraron alrededor de 200 clínicas”.
“Todavía no hay una política clara”
Por otra parte, sostuvo que esperan definiciones con mayor grado de precisión sobre los principales ejes operativos para el sector de la salud privada. Centralmente, las preocupaciones de los empresarios de la salud pasan por las modalidades de pago y financiación.
“Todavía no hay una política clara de cómo va a ser el financiamiento del Pami, cómo va a ser el sistema de pago, si va a ser capitado o por prestación. Esperamos que estas cosas se empiecen a resolver en el corto plazo.
¿Qué piensan respecto del planteo de las autoridades de Pami sobre discutir calidad prestacional?
Nosotros estamos abiertos a discutir y todos queremos mejorar la calidad. Algunas clínicas ya están trabajando en forma muy concreta y ya tienen incluso acreditaciones que han logrado. Pero dar servicios de calidad al paciente tiene un costo. Va a ser estéril si hablamos de mejorar todas estas cosas si no hay una simetría del otro lado en cuanto al financiamiento. La salud tiene un costo y todo lo que las clínicas tenían que financiara ya lo han puesto. Eso tiene un nombre: ley de emergencia sanitaria. El Pami y la Apross se autopresentan como entidades escandinavas a la hora de enunciar derechos, pero la realidad no está atada a eso, sino al financiamiento.
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Mario Piastrellini, gerente de Aesa, indicó que, si bien la reunión de hoy “es para presentar credenciales”, después van a tener que plantear sus problemas.
En este sentido, definió como crítica la coyuntura de las clínicas de la ciudad, como consecuencia de la fuerte suba de los costos y un aumento de los ingresos mucho más acotado.
“Los insumos subieron 95%”
“Hemos tenido un aumento de los insumos -tanto drogas como insumos no farmacológicos, como los descartables- que llega al 95 por ciento en el último año. Entre noviembre y enero aumentaron un 30 por ciento más y el suero va a aumentar un 50 por ciento en estos días”, describió el empresario.
En la misma línea, explicó que los sueldos han tenido los aumentos de paritarias e incrementos por decreto presidencial del 10 al 20 por ciento.
Por otro lado, precisó que la suba que recibieron las clínicas ronda el 28 por ciento y se va a estar completando en el mes de mayo.
“El acuerdo con el Pami es por un monto mensual fijo, en el que está todo incluido. Esto sube por la escalera y los costos van por el ascensor. Hay dos instituciones que no pueden comprar insumos ni liquidar los sueldos normalmente. Sobre todo, las que son dependientes de la Apross y del Pami”, detalló Piastrellini.
En apoyo a esta serie de afirmaciones, el empresario recordó que a lo largo de los últimos diez años “en Córdoba cerraron alrededor de 200 clínicas”.
“Todavía no hay una política clara”
Por otra parte, sostuvo que esperan definiciones con mayor grado de precisión sobre los principales ejes operativos para el sector de la salud privada. Centralmente, las preocupaciones de los empresarios de la salud pasan por las modalidades de pago y financiación.
“Todavía no hay una política clara de cómo va a ser el financiamiento del Pami, cómo va a ser el sistema de pago, si va a ser capitado o por prestación. Esperamos que estas cosas se empiecen a resolver en el corto plazo.
¿Qué piensan respecto del planteo de las autoridades de Pami sobre discutir calidad prestacional?
Nosotros estamos abiertos a discutir y todos queremos mejorar la calidad. Algunas clínicas ya están trabajando en forma muy concreta y ya tienen incluso acreditaciones que han logrado. Pero dar servicios de calidad al paciente tiene un costo. Va a ser estéril si hablamos de mejorar todas estas cosas si no hay una simetría del otro lado en cuanto al financiamiento. La salud tiene un costo y todo lo que las clínicas tenían que financiara ya lo han puesto. Eso tiene un nombre: ley de emergencia sanitaria. El Pami y la Apross se autopresentan como entidades escandinavas a la hora de enunciar derechos, pero la realidad no está atada a eso, sino al financiamiento.
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