El objetivo es alcanzar las 100 cámaras colocadas antes de finalizar el año, consolidando una red integral de prevención y respuesta ante hechos delictivos o situaciones de emergencia.
El sistema ya beneficia a más de diez barrios, cubriendo puntos estratégicos del ejido urbano con cámaras todas con vista y operativas, conectadas al Centro de Monitoreo Municipal, recientemente renovado y modernizado.
Además, el municipio incorporó una grabadora profesional con inteligencia artificial y lectores automáticos de patentes en zonas clave, optimizando la detección de vehículos y el registro de movimientos sospechosos.
El Centro de Comunicaciones, que funciona de manera articulada entre la Policía, Bomberos Voluntarios, el servicio de ambulancias y la Guardia Local de Prevención, permite una respuesta coordinada e inmediata ante cualquier alerta, fortaleciendo la seguridad comunitaria.
En paralelo, se implementó el programa Ojos en Alerta, una herramienta que permite a los vecinos informar en tiempo real sobre hechos delictivos o situaciones sospechosas a través de su teléfono celular. Esta iniciativa busca involucrar activamente a la comunidad en la prevención, complementando el trabajo tecnológico y operativo que lleva adelante el municipio.
“Estamos comprometidos con una política de seguridad moderna, cercana y eficiente. En menos de dos años logramos renovar el centro de monitoreo, sumar equipamiento con inteligencia artificial e integrar a las fuerzas de seguridad locales con herramientas de comunicación directa. A eso se suma Ojos en Alerta, que permite que cada vecino sea parte activa de la prevención”, destacó Nicolás Murua, director del Ente de Control.