Los gremios especulan con que detrás de las decisiones del directorio hay un respaldo político del Ejecutivo provincial. Lo cierto es que, además, se estima que esto sería una primera batería de medidas que podrían incluir además novedades sobre las bonificaciones en días de vacaciones si el trabajador de la empresa recorre más de 100 kilómetros en su viaje de esparcimiento; o incluso un esquema más exigente para el pago del polémico BAE (bono anual por eficiencia) ya que explican que en la práctica lo cobra la totalidad del personal.
En concreto, la resolución sobre horas extras plantea que “reiteradamente el directorio ha dado precisas instrucciones a los señores gerentes, subgerentes y jefes de unidades asesoras con el fin de extremar los recaudos para reducir al máximo la cantidad de horas suplementarias, sin afectar la normal prestación del servicio”, remarca la disposición 81086 que lleva la firma del presidente de Epec, Luis Giovine, y los vocales Juan Grosso y Eduardo Gauna, y que fue enviada con copia a las autoridades del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos.
Por otro lado, se insiste en reiteradas oportunidades con que las horas extras sólo deben ser una excepción y no pueden convertirse en algo “habitual y permanente como generalmente se realizan en distintos sectores de la empresa”. El directorio observa allí, claramente, que existe un exceso en la cantidad de tiempo adicional que cubren en promedio los trabajadores.
En ese mismo escrito se dejan en claro las órdenes dictadas a los responsables de las distintas áreas para que verifiquen “la total contracción al trabajo, el cumplimiento de las tareas encomendadas, programándolas de forma tal que sean realizadas en su totalidad en la jornada normal de trabajo”.
Por último, la resolución dispone que a partir de ahora debe establecerse un estricto control por parte de los responsables de las diferentes áreas.
En paralelo, desde el sindicato de Luz y Fuerza de Río Cuarto, el secretario general, Julio Chávez, remarcó que existe en la empresa una gran cantidad de vacantes que son cubiertas por horas extras y negó que exista un abuso de ese recurso. “Claramente si se recortan esas horas extras se va a afectar la calidad del servicio”, aseguró el dirigente.
Por otra parte, en referencia al ausentismo, la presidencia de la empresa busca el mismo objetivo: mayor control. La Resolución 81.085 establece incluso un cambio para lo que habitualmente se denomina “carpeta psiquiátrica”, y puntualmente en quien evaluará a los trabajadores. Ya no será más el Centro Preventivo de Salud Ocupacional, como se hacía hasta ahora, sino que intervendrá el Departamento de Medicina Laboral y Auditoría Médica. Allí también, la conducción de la empresa supone que hay una cantidad superior a la esperada de empleados con carpeta psiquiátrica y por eso impulsa un mayor control cambiando incluso el modo y los agentes que las evalúan.
Por eso deja establecido en la disposición que debe instrumentarse “un control y seguimiento del ausentismo derivado de motivos psiquiátricos, por parte de profesionales especializados”.