En el corazón de la provincia de Córdoba, sus habitantes hablan acentuando el alargamiento vocal de la sílaba pretónica (la anterior a la tónica) y de las vocales de la sílaba tónica en palabras esdrújulas de tres sílabas). A modo de ejemplo: “Voy para el hospiiital”.
El cordón serrano impuso ciertos límites que justifican los actuales modos de expresarse. Por ejemplo, en Achiras, La Paz, Las Chacras, Loma Bola, San Javier, se habla de una forma, acentuando en la primera vocal, así como en Sampacho: “La Cónsolata”, con una influencia más cercana al habla puntana.
En Río Cuarto, a pesar de la confluencia de estudiantes de todo el país y del continuo paso de visitantes de toda la región, sus habitantes hablan un “cordobés riocuartense”.
Más al este, la influencia santafesina, y en el sur los cordobeses “porteños”, cuya tonada se va afianzando o tornando más parecida a la Capital Federal, desde Coronel Moldes, Laboulaye y Huinca Renancó.
En medio, Vicuña Mackenna, con una tonada intermedia, donde confluye también el acento cordobés y el porteño y hacen de estos uno propio.