Giin Adaro, la bebé de General Cabrera, sigue dando lecciones de fortaleza. Sometida desde hace meses a un intensivo tratamiento con quimioterapia para reducir tumores que afectan sus ojos, también esta semana superó el análisis por Covid-19 que le hicieron, ante síntomas compatibles con este virus. La lucha de la pequeña sorprende y emociona a los vecinos de Cabrera, que acompañan desde la distancia su evolución. Junto con su mamá, Daiana Lucero, permanecen en Buenos Aires, viviendo en un hotel para seguir el tratamiento. Lo hacen con el temor de estar en una de las ciudades con más casos de coronavirus. “Tenemos mucho miedo de contagiarnos”, admite la joven mujer.
Sola en la ciudad, debe salir a proveerse y llevar a la pequeña al Hospital Garrahan para controles permanentemente. Fue el miércoles que la angustia la embargó, cuando le dijeron que Giin debía pasar por el análisis de Covid-19. Largas horas de espera pero, al final, el alivio. El resultado fue negativo.
Giin se encuentra ahora en el último tramo del tratamiento quimioterápico para combatir el retinoblastoma, que son tumores en la retina de los ojos. Por esta enfermedad la bebé ya perdió un ojito y la lucha es salvar el otro.
Daiana Lucero, la mamá de Giin Aitana, habló desde Buenos Aires con Puntal, mientras esperan las últimas quimioterapias. La madre cabrerense, que no baja los brazos, ya reconoce las sirenas de las ambulancias del Same que recogen personas contagiadas, cada vez más cerca. La familia Adaro anhela que dentro de un mes todos se encuentren en General Cabrera.
"Estamos con muchos nervios. Gracias a Dios, seguimos adelante. El coronavirus me preocupa, porque estamos las dos solas. Es todo un tema cuando hay que salir del hotel donde nos estamos alojando. Tenemos nervios, por miedo a contagiarnos del virus, que puede atrasar el tratamiento”, comenta Daiana.
Con sus defensas bajas, Giin tiene broncoespasmos hace tres meses. Por ello la decisión de hacerle el análisis de Covid-19.
Ahora queda esperar la punción de médula y la última quimioterapia.
“Tuve mucho miedo cuando me dijeron que iban a hacerle la prueba de coronavirus. Yo pensaba, si agarró ese virus, puede haberse contagiado cuando fuimos al cajero, a hacer las compras y los trámites o en algún momento en los que obligadamente tenemos que salir juntas, porque no tengo con quién dejarla”.
"Mucha gente, la verdad, gente adulta, anda por las calles y eso da miedo. Cada vez que tengo que ir al cajero a sacar plata para poder comer, me da miedo porque no sabés quién estuvo antes. Hay mucho movimiento y mucha gente circulando. En el Garrahan no atienden más a nadie. El hospital es inmenso y solamente se realizan operaciones para controlar a los pacientitos oncológicos, pero lo demás está cerrado todo".
“Falta poco”
Daiana relata que salir a la calle en Buenos Aires “es un peligro”. Pero tiene la esperanza de que pronto terminará. "Falta poco, estamos en la última parte y eso nos alienta a seguir adelante. Ya estamos cerca para volver a casa”, anhela esta mamá.
Para el lunes está prevista la quimio y posterior a ello, el 29 de mayo, un fondo de ojo y una resonancia, además de otros estudios.
“Si la resonancia, el fondo de ojo y otros estudios salen bien, ya nos podemos volver a casa”, reitera Daiana. En Cabrera las esperan el papá y el hermanito.
Cabe recordar que toda la región se movilizó para ayudar a la familia de Giin. También el gobierno provincial.
La mamá de la pequeña comparte la información médica de Giin por las redes y pide oración por su niña, que está luchando el último tramo de una gran batalla.
Daiana destaca la atención en el Garrahan y dice que, aunque es duro estar alejadas de la familia, la mantiene en pie ver a Giin sonreír. “Vive la vida como si nunca le hubiera pasado nada. Como si nunca le hubieran hecho nada. Sigue igual, desde el día uno que empezamos con el tratamiento de la enfermedad. Verla a ella así es lo que me mantiene con fuerza para seguir".

