Profesionales de la estética, desesperados por trabajar
“Queremos volver a trabajar”, es el pedido de quienes se desempeñan en el rubro vinculado a la estética. Tatuadores, peluqueros, masajistas y dueños de spa se unieron en las redes sociales en un reclamo luego de más de 40 días de inactividad por la cuarentena obligatoria. Indican que muchos recurren a acciones que violan las medidas definidas por el gobierno nacional ante la necesidad de poder pagar las cuentas, y reciben a clientes en sus domicilios o hacen visitas. La mayoría permanece desesperada y ansiosa por nuevas definiciones que les den un respiro tras el aislamiento.
Puntal dialogó con varios referentes del rubro y todos coincidieron en la preocupación ante un desalentador panorama, con deudas que se suman y el debate entre mantener la cuarentena y buscar alternativas para generar ingresos o salir a mantener la actividad. Como es el caso de Luis, peluquero, que antes de la medida cortaba el pelo y hacía trabajos de barbería en una empresa que mantiene con su hermano. “Desde que se implementó la medida no tenemos trabajo, hace más de 40 días que a casa no ingresa un peso, pero no queremos salir a arriesgarnos en la visita a hogares”, explicó y luego agregó: “Tuvimos muchos clientes que nos llamaron pidiendo que les vayamos a cortar el pelo, pero estamos respetando la medida”.
El peluquero sostuvo que están pendientes de las definiciones de seguridad en materia de salud: “Como no tenemos permitido salir a trabajar, no queremos hacer algo incorrecto. Nos encantaría poder salir, pero teniendo en cuenta que se pone en juego nuestra salud, no queremos arriesgarnos, pronto va a pasar todo, por ahora hay que pensar en nuestros abuelos”, indicó.
En esta misma línea, Matías, que también se desempeña como peluquero, sostuvo: “Está muy complicada la situación, ni siquiera se puede ir a domicilio, más considerando que la gente está con mucho miedo; por más que se tomen todas las medidas de seguridad, el regreso no será sencillo y las cuentas ya nos superan”.
Precisó, además, que los más perjudicados son aquellos trabajadores que tienen locales de atención al público y consideró: “Se hace insostenible pagar el alquiler del negocio, el de la casa, más los gastos diarios”, dijo y comentó que muchos de sus colegas han acudido a solicitar una ayuda alimentaria al Estado, aunque en muchos casos no han accedido ni a los aportes que se brindan o de Nación o del Municipio.
Consultado sobre las gestiones a los aportes económicos a nivel nacional, el estilista destacó que a varios de sus colegas les negaron la asistencia por tener a su nombre bienes como vehículos: “Por eso es que no entramos a las convocatorias de créditos o asistencia de emergencia”, explicó. Lo mismo sucedió en el Municipio, en tanto que aseguró que más de 30 peluqueros solicitaron asistencia alimentaria y por tener monotributo se la negaron, aun cuando ya se había confirmado el rechazo de la medida nacional.
Sin protocolos
“Las cuentas siguen llegando y no recibimos ni ayuda ni respuestas”, indica el pedido de los trabajadores, que agregan: “Sin trabajo no vivimos”.
En el caso de los tatuadores, el reclamo es el mismo, con la diferencia de que consideran que toman medidas higiénicas que, sostienen, “son más seguras que las de un cajero automático o las de un supermercado, porque después de cada cliente se limpia todo con alcohol”. “Trabajamos con las máquinas esterilizadas y los insumos descartables, sumado a que siempre utilizamos barbijo”, señalaron, mientras que acotaron que lo único que se modificaría sería la incorporación del barbijo también en el cliente.
Algunos de los trabajadores de este rubro también están atendiendo en sus domicilios o haciendo visitas al hogar de sus clientes, aunque no son la mayoría. Quienes salen nuevamente desfavorecidos son los que tienen locales con las puertas cerradas, debido a que no sólo no existen ingresos, sino que además hay gastos constantes de los servicios y los alquileres. “En algunos países ya se está volviendo a la actividad con los tatuajes, incluso nos han pasado protocolos específicos para la atención, e igual así no dista mucho de cómo atendemos normalmente, porque se contemplan mucho las medidas de higiene, de todas formas, por un tiempo no creemos poder volver al trabajo”, aseguraron.
Finalmente, dentro de este rubro también se encuentran masajistas y cosmeatras, que desde el inicio de la cuarentena se encuentran sin actividad. Como se trata de acciones que involucran poner al profesional con el rostro muy cerca del paciente, por más que se utilicen los barbijos, la actividad no es considerada segura. Numerosas asociaciones de cosmetólogos de todo el país han solicitado a la Nación la implementación de protocolos para poder volver a atender, pero no han obtenido respuestas.
A este grupo se unen depiladoras que se encuentran preocupadas por la continuidad laboral, incluso las distribuidoras de cremas y productos para el cuidado estético profesional se encuentran cerradas, sólo hacen envíos a domicilio de algunos artículos.