Leandro 'Tacho' Ramallo es un reconocido músico electrónico y productor local que durante 4 años formó parte del notable grupo cordobés The Reverend Sons Of. Artista inquieto, acaba de editar dos nuevos trabajos: "Vol. 3" con el dúo Mauricio Island y "Primer argentino en el espacio", como solista bajo el seudónimo Detax, ambos editados por Guerrilla Records.
De todo eso y mucho más, hablamos con "Tacho":
-Acabas de editar nuevos trabajos del dúo Mauricio Island y como solista de Detax. Contame el concepto de ambos...
-Mauricio Island es un proyecto compartido con Pedro D´alessandro con un hincapié muy marcado en géneros como IDM y downtempo experimental. Detax es básicamente mi seudónimo para publicar todo lo que tenga ganas de hacer solo, sea lo que sea. Si buscas Detax en Spotify hay cosas mucho más pistas de baile, al igual que este último, "Primer argentino en el espacio".
-¿Por qué el nombre Primer argentino en el espacio?
-Ese EP fue compuesto en una semana, hace 7 años atrás, cuando conocí a mi hijo Evan (en aquel entonces de 7 añitos). Fue una semana de mucha catarsis donde lo inabarcable de la repentina llegada de mi hijo a mi vida me hacía sentir así, como si fuera el primer argentino en el espacio.
-Aunque diferentes, escuchando los discos, ambos invitan al viaje, al relax, al flash. ¿Esa fue la intención al componer?
-¡Sin lugar a dudas! Nunca fui una persona que le guste mucho la fiesta y el baile, siempre me gustó más el viaje. Claramente son dos proyectos casi exclusivamente de estudio, aunque hubo un show de Detax, hace unos años (inclusive antes de que existiera Mauricio Island) en el marco del ciclo Un Dj, Un VJ en Córdoba Capital, donde pasaron cosas muy interesantes con la gente. esta el video en YouTube de eso.
-De Vol 3. me encantó "Chile". De Primer argentino... "Espirales". ¿Qué te inspiró a componerlas?
-Es difícil decir. La búsqueda creativa es un proceso a veces misterioso. A veces uno baja contenido inconscientemente (sobre todo en la música instrumental) sin saber muy bien a veces a que está haciendo referencia, si es que estas referenciando algo. La definición en mi caso llega a la hora de la titulación del tema. Ahí trato de poner en palabras "algo" de lo que dije en la música.
En el caso de "Espirales" es la circularidad sin fin de los cuestionamientos que nos hacemos en la vida, "si hubiese esto" o "hubiera aquello". Como camino que no conduce a ninguna resolución.
En "Chile" fue diferente. Hacía muy poco que había empezado toda la persecución política en Chile hace unos años atrás. Me impresionó muchísimo ver las imágenes de los asquerosos carabineros apaleando gente en la calle y metiendo pibes y pibas (muy jovencitos) a esas oscuras camionetitas. Mucha impotencia y tristeza. Fue como ver una película snuff...donde están asesinando a alguien. En la música quise retratar esa cosa ominosa de la situación.
-¿En algunos temas, el agregado de voces en segundo plano es un sonido para acompañar el todo?
-Las voces en estos proyectos tienen siempre una lectura, son "miguitas de pan", parte de un caminito, aunque a nivel sonoro pueden estar en un segundo plano, hay texto allí.
-¿Cuáles fueron, en general, las devoluciones de ambos trabajos?
-Creo que llama la atención la ausencia de formato, de molde, de idea preconcebida de lo que debería ser un disco. Muchas veces siento que causan sorpresa pero también incertidumbre (risas). Pero a nivel respuesta, siempre muy buena, la gente que consume esta música es fan, nunca tibia. Este tipo de géneros son música "de culto", o te encanta o no te causa nada.
-¿Quiénes realizaron las portadas de ambos trabajos y cómo definirías los conceptos de los arte de tapa?
-La portada de los tres discos de Mauricio Island es trabajo del genial Freshcore, amigo de la casa, quien fuera responsable de los afiches de la famosa Bullybass en Córdoba, entre numerosísimos otros trabajos. Siempre me encantó lo que él hace y en estos discos hizo un trabajo genial, muy por fuera de lo que él hace usualmente, se sumó al espíritu de experimentar. En la tapa de Vol. 3 también hay estas "miguitas" con pequeñas referencias a las temáticas del disco. El uso de la composición geométrica y el blanco y negro a mí personalmente me parece una estética muy ligada a la búsqueda minuciosa de la música.
Y la tapa de "Primer argentino en el espacio" fue obra de Pedrito D´alessandro. Gracias a él se publicó ese disco. Como te contaba antes, tiene 7 años, pero a Pedro le gustó mucho y me instó a publicarlo, a sacarlo a la luz. Cuando estábamos en el diseño, me envió varias ideas para que eligiéramos. Esa me encantó porque automáticamente me hizo referencia a 2001: Odisea en el espacio y me pareció muy apropiado.
-Dentro de la música electrónica, ¿te ubicas en un género o sos artista inquieto de búsqueda constante?
-Los géneros siempre me costaron, tengo muchas inquietudes y mucha curiosidad. Algunas búsquedas son más constantes que otras, pero me gusta mucho beber de muchas aguas y a la hora de crear no pensar tanto en el formato, o el estilo.
-The Reverend Sons Of fue un grupo que trascendió el circuito electrónico y que resultaba muy interesante para ver en vivo. ¿Cómo fue el germen y cuál es, en general, el balance de lo vivido?
-El germen fue bastante generación espontánea. Mati Favre hacía rato que tenía esa idea de fusionar música de raíz afroamericana (funk, soul, jazz, r&b) con música electrónica. Y nos fuimos encontrando en el camino. El balance es inmejorable. Cumplí el sueño de mi vida, dedicarme 100% y vivir exclusivamente de tocar y viajar. Hicimos más de 400 shows en 4 años, recorrimos el país entero y hasta viajamos a tocar a Lima. Todo eso dándole de comer a nuestros hijos con el fruto de ese trabajo. ¡Poesía pura!
-Con Reverend trabajaron con ese abanderado del buen gusto que fue Willy Crook. Contame cómo fue laburar con él...
-Otra experiencia increíble. Willy ante todo fue una hermosa humanidad para nosotros. Desde el momento cero fue uno más, nunca dejó de ser el pibe que se acerca a tocar unos temas (más allá que hubiese cantado con james Brown). Tener alguien así cerca es muy loco, porque también ves la intimidad y la trastienda de todo eso que se mitifica tanto. Era un hermoso y se tocaba todo, muy muy ingenioso, inteligente, incisivo, divertido. Gracias Willy.
-¿Cómo nació tu rol de productor?
-Produciéndome a mí mismo. Hubo un momento en que me renegué de los proyectos grupales, porque sentía que no podía plasmar lo que quería plasmar. Ahora mirando para atrás entiendo que el que estaba mal era yo, porque estaba entendiendo mal la naturaleza de lo que significa un proyecto grupal (esto es antes de Reverend). Ahí hice varios discos solo, uno con Santi Valetti titulado "Lo peatón", hice dos EP de house "moiras" para el sello Minitree y "Toco madera" para Soulshift Records. E incontables singles que solo fueron publicados en soundcloud. Cuando empezamos con Reverend directamente ya lo encaramos con un concepto de producción mucho más armado. Y eso llevó a muchas otras cosas.
-¿Qué trabajos produjiste y cómo resultaron esas experiencias?
-Mi primer trabajo como productor fue el primer disco de Lorena Jiménez y que las parió. Ese fue tremendo porque se hizo en el mítico estudio de la Mona Jiménez, con gente muy grosa, donde aprendí básicamente que no sabía nada (risas). Eso me dio un puntapié para entender todo lo que implica producir un disco.
Más recientemente he producido, entre otras cosas, a Otra Parte (Córdoba), eXpanDa (Río Cuarto), El Merengue (Río Cuarto), Diego Testa y actualmente estoy trabajando en el próximo EP de Impulsados (Río Cuarto).
-¿Coincidís que cada vez más se escucha música electrónica en el país?
-No sé realmente, no tengo ese termómetro, creo que se escucha mucha porquería, eso sí.
-Te pido algunas palabras para recordar a tu padre, Jorge Ramallo, un hombre recordado en la historia de la cultura local...
-Las palabras más fuertes que tengo para mi padre son "Muchas gracias". Fui un privilegiado de tenerlo como papá, de vivir en una casa donde la creación era algo normal y corriente. Donde la misma persona que me retaba a veces, también traía belleza al mundo, hacía cosas que te hacían impresionar, asombrar. Los recuerdos más lindos que tengo de él es con la máscara puesta pintando con aerógrafo todo manchado de pintura. Un hermoso. Y un hombre de principios, de convicciones, de honestidad y fuerza. Nunca transó. Nunca tuvo que esconderse, nunca tuvo que mentir.
-¿Cómo la pasaste en cuarentena y cómo la llevás en pandemia?
-La verdad que no me puedo quejar. Tengo la fortuna y el privilegio de tener trabajo. Produciendo artistas y dando clases de producción musical online.
-¿Cómo te llevás con el streaming, solés ver arte en ese formato?
-La verdad que no, me parece una curita, el evento en vivo es el evento en vivo, para verlo en una pantalla prefiero ver un audiovisual.
-¿Escuchás artistas nuevos, cuáles?
-Que difícil! Ca7riel me parece lo mejor que he escuchado últimamente. Soy viejo y revisionista (risas).
-Como músico, ¿cómo imaginás el futuro pos pandemia?
-Como tenga que ser. La verdad que no sé qué nos depara el destino, y considero que las expresiones artísticas no son de una persona. El artista canaliza, pero no es únicamente él quien habla.
-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Crees que en esta oportunidad será así?
-Con total seguridad. El arte existe porque es el refugio máximo por excelencia.

