La iniciativa se enmarca en la puesta en marcha de este plan, orientado a reducir asimetrías históricas entre regiones mediante obras públicas e inversiones estratégicas.
Según explicó el mandatario, el objetivo central del plan es potenciar la equidad entre ciudades y departamentos, promoviendo el desarrollo local y la generación de empleo. En ese contexto, consideró que trasladar la apertura de sesiones legislativas al interior permitiría reforzar una mirada federal y acercar la gestión provincial a los territorios donde se ejecutan las políticas públicas.
Llaryora sostuvo que el Plan de Igualdad Territorial demandará “muchos años de trabajo y un fuerte compromiso político”, por lo que propuso que la realización de las sesiones inaugurales en localidades alcanzadas por el programa funcione como una instancia anual de rendición de cuentas sobre los avances concretos de la iniciativa.
En esa línea, el gobernador pidió que esta decisión política quede plasmada en una ley específica, con el fin de convertir el seguimiento del plan en una política de Estado.
La norma, según el planteo, debería obligar a los gobiernos provinciales durante al menos una década no solo a iniciar el año legislativo en el interior, sino también a incorporar un anexo especial en el discurso inaugural con el detalle del grado de ejecución del Plan de Igualdad Territorial.
De aprobarse la propuesta, los vecinos de cada región donde se realice la apertura de sesiones podrían acceder de manera directa a la información sobre obras, inversiones y metas cumplidas, fortaleciendo los mecanismos de control ciudadano y la transparencia en la gestión pública.