La fiesta nacional del trigo, en medio de una campaña para el olvido en el país
Abrió ayer sus puertas la fiesta nacional del trigo en Leones, con un contexto productivo de los peores de los últimos 15 años y en los que el país apenas alcanzó las 11 millones de toneladas producidas en la última campaña por un fuerte impacto de La Niña.
Fue un ciclo en el que la sequía fue protagonista, pero que además partió con escasas o nulas reservas de humedad en el suelo. El resultado fue una muy magra cosecha, casi la mitad que la anterior.
Lo cierto es que más allá de eso la tradicional fiesta dio su puntapié con la presencia del secretario de Agricultura de la Nación, Juan José Bahillo; el ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Sergio Busso; y representantes nacionales de la Mesa de Enlace como Elbio Laucirica (presidente de Coninagro) y Carlos Achetoni (presidente de Federación Agraria). Por CRA participó el vicepresidente Gabriel De Rademaeker.
“La cadena trigera es clave para la producción nacional y para la alimentación de las familias argentinas”, destacó Bahillo al hacer uso de la palabra.