Según los borradores que circularon este lunes, el límite máximo de tierras rurales en manos extranjeras pasaría del 15% actual al 25% del territorio nacional, provincial y municipal. Con ese movimiento, el Gobierno abandona la propuesta original del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que buscaba eliminar por completo los topes establecidos por la Ley 26.737.
Los detalles del nuevo texto serán presentados este martes a las 16 en el Senado durante una conferencia de prensa encabezada por la titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, junto con los senadores Agustín Coto y Nadia Márquez.
Los números que complican al oficialismo
El poroteo interno del oficialismo arroja, por ahora, 35 votos afirmativos sobre un total de 72 senadores, una cifra insuficiente si todos los integrantes de la Cámara están presentes. Del lado del rechazo se contabilizan 34 votos.
Entre los que acompañarían el proyecto figuran los 21 senadores de La Libertad Avanza, los tres del PRO, siete de los diez legisladores de la Unión Cívica Radical, y además Beatriz Ávila de Tucumán, Julieta Corroza de Neuquén, Carlos "Camau" Espínola de Provincias Unidas y la salteña Flavia Royón.
En la vereda opuesta se ubican los 25 integrantes del interbloque popular, los radicales Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kroneberger, los dos representantes de Santa Cruz, los tres senadores de Convicción Federal y Alejandra Vigo, de Provincias Unidas.
Con ese escenario, la definición podría quedar en manos de tres legisladores que todavía figuran en duda: los dos senadores de Misiones y la chubutense Edith Terenzi. La postura de los misioneros será especialmente observada por el oficialismo.
Una interna que ya postergó el debate
El proyecto debía tratarse antes del receso de invierno, pero fue postergado por la falta de acuerdo entre La Libertad Avanza y sus aliados. En aquella oportunidad, el Senado resolvió por 62 votos afirmativos, tres negativos y una abstención trasladar el debate al 6 de agosto.
La caída de aquella sesión dejó al descubierto diferencias entre Bullrich y Sturzenegger respecto de la última versión del dictamen. Desde el entorno del ministro advirtieron que una modificación incorporada a último momento, que reconocía expresamente la posibilidad de que las provincias fijaran condiciones adicionales, podía derivar en 24 regímenes diferentes y afectar la aplicación nacional de la norma. En el sector de Bullrich, en cambio, sostuvieron que las provincias ya conservaban esas atribuciones y que la incorporación no alteraba el espíritu central del proyecto.
La discusión también se cruzó con la interna entre Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel y el distanciamiento de algunos bloques provinciales. Ahora, con la sesión fijada para el jueves, el oficialismo volverá a intentar la media sanción con 35 votos propios y 34 rechazos confirmados.