La líder opositora peruana Keiko Fujimori fue liberada ayer a la madrugada tras pasar 13 meses en prisión preventiva por presunta corrupción y fue recibida por una multitud de seguidores que la aclamaron entre fuegos artificiales y globos de colores. La hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) salió con una amplia sonrisa de la cárcel de mujeres del distrito limeño de Chorrillos, donde la esperaba su marido, Mark Villanella, con un ramo de flores y dos globos en forma de corazón. Al salir, la dirigente dijo que el período que estuvo en prisión fue el "momento más doloroso" de su vida y aseguró que ahora que está en libertad le va a "agradecer a Dios" por haberle dado "fuerza para resistir". El Tribunal Constitucional de Perú aprobó su liberación a principios de esta semana por cuatro votos sobre tres. Los magistrados explicaron que liberación responde a un recurso de hábeas corpus presentado por la defensa y aclaró que la misma no constituye un juicio sobre su culpabilidad o inocencia en relación con las acusaciones de que ella aceptó dinero de la constructora brasileña Odebrecht.
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