Gastón Malgieri, la poesía como posibilidad de fuga

El escritor local cuenta de su nuevo libro, "Monocromø", que presenta en el marco de la Feria Federal de Editoriales Independientes que se desarrollará en la ciudad.
Gastón Malgieri presenta “Monocromo”, el sábado 21 en el Andino.  

Del 20 al 22 de mayo se realizará en la ciudad, la 8va. Feria Federal de Editoriales Independientes (FFEI) y en ese marco, el escritor local Gastón Malgieri presentará su sexto libro de poemas, titulado “Monocromø”, editado por Kintsugi Editora.

Monocromø” acentúa algunas líneas temáticas, pero también estético-políticas que ya podían verse en las publicaciones previas del autor, como “Animales poco útiles” (Cartografías, 2019) o “El reinado de las abejas” (Camalote, 2021). Hablamos aquí no sólo de marcas de estilo fácilmente reconocibles para quienes venimos siguiendo su trabajo, sino también del desarrollo de un eje central en su obra: el deseo. O las diversas formas de encarnar el deseo.

Al respecto, la poeta Julia Magistratti, dice en el bellísimo prólogo que abre el libro: “(…) La poesía de Gastón Malgieri va abriendo fogonazos sobre las experiencias amorosas para distinguir y subrayar otra cosa: las violencias que provocan los prejuicios, los desamores a todos aquellos que fueron mal amados, mal queridos, ninguneados; sabe que la palabra es un arma de defensa y que el poema será el puente que se abre paso allí donde no había una orilla a la que arribar”.

La poesía como un puente, una trinchera, una posibilidad de fuga. La poesía como otra forma de lo afectivo.

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-Hablábamos recién de deseo. De cómo el deseo atraviesa toda tu producción escrita. ¿Cómo aparece encarnado en tu nuevo libro?

-En principio el deseo es lo que me impulsa a escribir. Conservo algo del orden de lo lúdico en el momento de la escritura. La vida adulta, creo, va cercenando esos espacios de juego que nos inventamos cuando somos niños. La alienación cotidiana, las responsabilidades, etc. Entonces, insistir con la poesía es insistir con que el deseo no se extinga. Pero hay algo más. El deseo como materia tangible. Como posibilidad de llegar a otros e intentar resonar en sus narrativas. En “Monocromø” todo empezó con una pregunta: ¿cómo hacemos quienes encarnamos lo que podríamos denominar como “identidades rotas” para poner en palabra nuestras realidades deseosas? Este libro quizás sea el intento de responder a esa pregunta. Y para responderla, decidí indagar en los amores truncos, en los afectos que se construyen a partir de daños pretéritos.

Es una pregunta que llevo décadas haciéndome. Y cuya respuesta ha ido mutando con el tiempo. Pareciera que, a priori, los únicos discursos que se nos habilitan son los discursos de la víctima. Pero cuando ponemos en palabras (dentro y fuera de la literatura) formas disidentes de vínculos, de afectos, de relaciones con nuestro propio cuerpo y el de los otros, ahí está la mueca que desaprueba, que censura, que prohíbe. Y en mi poesía, lo roto, lo dañado, no aparece como testimonio, sino como posibilidad, como puntapié para esas otras formas de lo afectivo.

En el activismo LGBTQ+ hace mucho tiempo entendimos que podíamos reapropiarnos de los insultos, de las maneras despectivas de nombrarnos (“marica”, “torta”, “trava”) y convertirlos en nuestras marcas identitarias para desactivar los discursos de odio sobre nuestras formas de existencia En el activismo LGBTQ+ hace mucho tiempo entendimos que podíamos reapropiarnos de los insultos, de las maneras despectivas de nombrarnos (“marica”, “torta”, “trava”) y convertirlos en nuestras marcas identitarias para desactivar los discursos de odio sobre nuestras formas de existencia

-Un poco a contramano del discurso imperante respecto a cierta felicidad inquebrantable que circula a nivel social, exacerbado por esa otra forma del discurso que son las redes sociales

-Es que me parece que a esta altura del partido, quien más quien menos, ya entendimos que ese ideal es insostenible. No nos alcanza el cuerpo para andar haciendo alarde de una felicidad que, en el mejor de los casos, es momentánea. Y a mí me interesa indagar con mi escritura en esas otras formas de lo afectivo, a partir de las heridas. Los cuerpos segregados por la norma heterosexista tenemos también el derecho de inventarnos formas posibles de la existencia. Y creo que los textos de Monocromø intentan dar cuenta de esas otras formas. No como una certeza, no tengo esa pretensión. Sino más bien como una pregunta abierta a los posibles lectores.

-¿Qué relación hay entre el título del libro y esta idea que mencionás?

-Pensé en revertir la carga negativa que tiene el significado de lo monocromático, como algo carente de matices, o en la física que utiliza el término para hacer referencia a una radiación electromagnética de una sola longitud de onda, cuando se refiera a la luz. En definitiva intentar desarmar esta idea de lo monocromático tiene una sola lectura posible. Pasa con el discurso sobre nuestras disidencias. Como si las mismas nos marcaran un único destino, al que no pudiéramos renunciar. Entonces el título es en realidad una reapropiación que intenta correrse de esa única lectura posible que tiene el término. En el activismo LGBTQ+ hace mucho tiempo entendimos que podíamos reapropiarnos de los insultos, de las maneras despectivas de nombrarnos (“marica”, “torta”, “trava”) y convertirlos en nuestras marcas identitarias para desactivar los discursos de odio sobre nuestras formas de existencia.

-Hace poco estuviste participando de la Feria del Libro de Buenos Aires. ¿Cómo fue esa experiencia?

-Enriquecedora. La invitación llegó de parte del curador del stand “Orgullo y Prejuicio”, el poeta Juan Fernando García. Este stand, sobre Diversidades y Cultura, lleva tres años participando de la Feria y permite justamente visibilizar formas disidentes de la narrativa y de la poesía que se generan en todo el territorio nacional. La verdad es que estoy muy agradecido de haber podido ser parte de esa mesa de lectura junto a los poetas Ferny Kosiak y Washington Atencio de Paraná, Javier Roldan y Dafne Pidemunt de CABA.

-También se editó recientemente una antología de poesía homoerótica argentina de la que formas parte.

-Sí, la antología se llama “La lira marica”, la edita Editorial Saraza de Buenos Aires. El trabajo de compilación estuvo a cargo de Jorge Luis Peralta y Enzo Cárcano y tiene un prólogo escrito por el querido Guillermo Siles, gran poeta tucumano. Es un honor muy grande, y una alegría también. El libro abarca desde comienzos del siglo XX, hasta la actualidad, e incluye a muchísimos autores que admiro profundamente y que, de algún modo, me llevaron como lector a sentirme menos solo, justamente por dar cuenta de esas otras formas de la afectividad de las que hablábamos antes. Por nombrarte solo algunos: hay textos de Manucho Mujica Lainez, Oscar Hermes Villordo, Osvaldo Lamborghini, Néstor Perlongher, o José Sbarra. Digo, que una serie de textos propios convivan en un mismo volumen con quienes fueron (y siguen siendo) los referentes que nos dieron existencia a través de sus versos, tiene algo de sueño cumplido.

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-Se viene la 8va. Feria Federal de Editoriales Independientes, ¿qué representa para vos este encuentro federal y, por supuesto, presentar tu nuevo libro allí?

-La FFEI es una construcción colectiva que hace hincapié en las problemáticas y desafíos que enfrentan las editoriales independientes que, a contramano de los grandes grupos editoriales, tienen otros tiempos, otras lógicas de distribución, presupuestos más acotados, pero que sin embargo desde estas “limitaciones” ponen en circulación textos que de otra manera no encontrarían su público lector. En ese sentido me parece vital que desde el estado local se siga apostando a estos encuentros federales, que permiten no solo el intercambio de experiencias editoriales de diferentes territorios, sino también la circulación estas voces y estéticas que mencionaba antes.

Presentar “Monocromø”, en un espacio así tiene algo de celebratorio en algún punto. Básicamente porque la Feria también permite un intercambio más directo entre las y los lectores y quienes escribimos. La invitación es para sábado 21 a las 20 hs, en la Sala Pinto del C.C. del Andino, junto con el responsable de Kintsugi Editora, el escritor Leandro Surce, y el poeta local Sebastián Sosa Ojeda.

Para finalizar, compartimos un poema de “Monocromø”:

Cuando me narro luminosa

soy como esas tormentas de verano

que acontecen repentinas

volviendo puro desastre

el descanso de los otros

Yo sé

algo en mí

se vuelve

incandescente

algo de mí

te deja de rodillas

suplicando

como a esas niñas

que no creen en ningún dios

y sin embargo dicen estar

al amparo de su mano perversa

que las aplasta

Cuando mi lengua se acomoda

y soy de nuevo

la señora estupenda de tu fiesta

la música

es ese néctar extraño

que traza por vos

tu parte caníbal

No ocurre siempre

Quizás no haya ocurrido nunca

Pero ya ves

lo único que tengo por fe

es este talismán opaco

que soy cuando sonrío

Todas las noches

antes de ver cómo dejás caer los ojos

cuando presiono los lugares adecuados

me arrodillo

al costado de esta misma cama

murmuro un ruego pagano

para que nunca me falte

esta destreza de perra callejera

el don de esconder los colmillos

esta forma

de lamer complaciente

la mano de amo que por fin abre la jaula

Sobre el autor

Gastón Malgieri (Mar del Plata, 1977). Escritor, fotógrafo y diseñador gráfico. Reside en la ciudad de Río Cuarto. Ha publicado, entre otros títulos: “Porfía” (Dársena 3, 2009); “Transversos” (Atarraya Cartonera, Puerto Rico, 2010); “Animales poco útiles” (Editorial Cartografías, 2019); “El reinado de las abejas” (Proyecto Camalote, 2021) y “Monocromø” (Kintsugi Editora, 2022).

En 2020 realizó la curaduría y producción general de la edición 14ta. del Encuentro Nacional de Poetas, Editores y Lectores, Aguante Poesía, de la ciudad de Río Cuarto, Córdoba, Argentina. Como diseñador gráfico trabaja actualmente para la editorial argentina Llantén.

Obtuvo, entre otras distinciones, el Primer Premio en la Bienal Nacional de Arte Joven (Mar del Plata, 2006). Ha participado con su poesía de diversas antologías, algunas de ellas son: “Antología O”, editada en Puerto Rico en 2006, «FLOTAR, 100 poemas sobre ríos | 100 poetas argentinxs», editada en 2021 por Proyecto Camalote, Argentina, y “La lira marica – Una antología de poesía homoerótica argentina”, editada por Saraza Ed. en 2022