RECOMENDADO
"La mujer de mi marido" Jane Corry. Espasa
Me gusta agarrar de vez en cuando algún libro del que no se absolutamente nada de su autor. En términos de expectativa es el equivalente a hacer zapping y ponerte a ver una película apenas empezada, sin tener la menor idea de que va ni a donde terminará todo el asunto. Cierto que la jugada puede salir muy bien o terriblemente mal (más en el caso de los libros, que hay que comprarlos y en muchos casos están lejos de ser económicos) pero lo que se pierde en seguridad se gana en adrenalina y frescura. ¿Acaso cuando compramos un ejemplar de un autor que venimos siguiendo no es como si todos los libros anteriores hicieran presión para que nos guste y siempre terminamos la lectura con una ligera decepción?
Digo esto porque el nombre de Jane Corry ni a mí ni a ustedes nos dice absolutamente nada. Un breve googleo me dice que es una periodista londinense, que proviene del género histórico- romántico y que luego, quizás a raíz de su loable tarea de enseñar escritura en contextos de encierro en una cárcel de máxima seguridad, decantó por el género del thriller. Lo curioso es que en todas las páginas que la mencionan, se repiten dos términos: Guilty pleasure y Page Turner (literalmente: Placer culposo y pasador de páginas) lo cual nos habla de una novela que, sin pretender acomodarse en los anaqueles de la literatura universal, promete una lectura ágil, entretenida y ligeramente adictiva, especial para sacarse de la cabeza los problemas del día y aflojarle un poco a Netflix.
Ahora vamos a la historia. Primero hay que decir que la historia está dividida en dos, tanto en cuestión espacio temporal como en lo relativo a sus personajes, e incluso el tipo de narrador. En cuanto al tiempo, hay dos bloques bien diferenciados: La primera mitad del libro transcurre en una época y el resto quince años después. En este primer momento conocemos a Lily, una joven abogada recién casada con Ed, un pintor con el que formalizó luego de una relación breve e intensa. Al volver de la luna de miel, la flamante casada enfrenta su primer caso, la apelación de un hombre acusado de asesinato, el cual jura que es inocente y por el que ella empieza a sentir una culposa atracción.
Por otra parte (habíamos dicho que el relato se divide en dos en cuanto a sus protagonistas) tenemos a la pequeña Carla, vecina del matrimonio, una chica de diez años bastante solitaria, despreciada por sus compañeras por cuestiones raciales, y que sufre la ausencia de un padre y los problemas económicos de la madre.
En capítulos alternados, nos vamos adentrando cada vez más en la historia de cada una (en el caso de Lily en primera persona, en el de Carla se trata de un narrador omnisciente) y obviamente rompiéndonos la cabeza pensando cómo es que la autora conectará las dos tramas.
Por supuesto los misterios comenzarán a revelarse en la segunda mitad del libro, que ocurre quince años después, y en el que nos encontramos con el presente del matrimonio de Lily y Ed y con Carla ya convertida en una mujercita de 25 años, abogada también como su vecina.
Contarles algo más sería arruinar el placer de la lectura. Solo debo decir que La mujer de mi marido se asoma por las librerías con pocas pretensiones y que, afortunadamente, lo que promete lo cumple. Diversión, entretenimiento, algunas vueltas de tuerca inesperadas, mucho suspenso y la posibilidad de meterse de lleno en una historia y apagar por un ratito los embates de la realidad, lo cual, como viene la mano, no es poca cosa.
MB
NOVEDADES
"Una muerte merecida" Peter Swanson. Espasa
En un vuelo nocturno de Londres a Boston, Ted Severson coincide con una mujer tan espectacular como misteriosa, Lily Kintner. Con un par de martinis de más, los dos extraños comienzan a jugar al juego de la verdad y revelan detalles muy íntimos de sus vidas. Ted habla sobre el declive de su matrimonio y afirma que está seguro de que su mujer lo engaña con otro. En el fondo, le cuenta, siempre fueron dos almas muy dispares condenadas a no entenderse. Pero a medida que van abriendo sus corazones, el juego se vuelve más oscuro cuando Ted, bromeando, dice que podría matar a su mujer por lo que ha hecho y Lily se ofrece a ayudarlo. Según ella, hay personas que merecen morir, y una esposa infiel es una de ellas…
"La desaparición de Stephanie Mailer" Joel Dicker. Alfaguara
La noche del 30 de julio de 1994, la apacible población de Orphea, en la región de los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... Mientras tanto, un hombre recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada. Jesse Rosenberg y Derek Scott, dos jóvenes y brillantes policías de Nueva York, resuelven el caso. Pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo enfrenta: asegura que Derek y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba estaba delante de sus ojos, y afirma poseer información clave. Días después, desaparece.
"Bombo, el reaparecido" Mario Santucho. Seix Barral
Bombo Ávalos nació a mediados del siglo XX en una comarca azucarera de Tucumán. Antes de cumplir dieciocho años se enroló en el Ejército Revolucionario del Pueblo y formó parte de la Compañía de Monte. Allí recibió el nombre de guerra Armando y alcanzó el grado de capitán. Fue uno de los combatientes más buscados y, durante mucho tiempo, de los más escurridizos. En 1976 los militares lograron secuestrarlo y nunca más se supo de él. Hasta que en 2013 reapareció como un espectro fugaz en su Santa Lucía natal. Y el misterio se propagó. ¿Está vivo el Bombo? ¿Cómo es posible que haya vuelto?
"De amor y resistencias" Candela Sánchez Fourgeaux. Planeta
Candela Sánchez Fourgeaux reescribió este texto durante cinco años, mientras viajar y escribir se convertían en su propio medio de autoconocimiento y transformación. Una suerte de alcoholemia social, mudarse sola, algún que otro desamor; recorrer, caer y volver a levantarse, le hicieron saber que este era un libro sobre el amor. Y que siempre había sido así. En estas páginas, Candela comparte los textos que registró en ciudades como Buenos Aires, Río de Janeiro e Ibiza
Me gusta agarrar de vez en cuando algún libro del que no se absolutamente nada de su autor. En términos de expectativa es el equivalente a hacer zapping y ponerte a ver una película apenas empezada, sin tener la menor idea de que va ni a donde terminará todo el asunto. Cierto que la jugada puede salir muy bien o terriblemente mal (más en el caso de los libros, que hay que comprarlos y en muchos casos están lejos de ser económicos) pero lo que se pierde en seguridad se gana en adrenalina y frescura. ¿Acaso cuando compramos un ejemplar de un autor que venimos siguiendo no es como si todos los libros anteriores hicieran presión para que nos guste y siempre terminamos la lectura con una ligera decepción?
Digo esto porque el nombre de Jane Corry ni a mí ni a ustedes nos dice absolutamente nada. Un breve googleo me dice que es una periodista londinense, que proviene del género histórico- romántico y que luego, quizás a raíz de su loable tarea de enseñar escritura en contextos de encierro en una cárcel de máxima seguridad, decantó por el género del thriller. Lo curioso es que en todas las páginas que la mencionan, se repiten dos términos: Guilty pleasure y Page Turner (literalmente: Placer culposo y pasador de páginas) lo cual nos habla de una novela que, sin pretender acomodarse en los anaqueles de la literatura universal, promete una lectura ágil, entretenida y ligeramente adictiva, especial para sacarse de la cabeza los problemas del día y aflojarle un poco a Netflix.
Ahora vamos a la historia. Primero hay que decir que la historia está dividida en dos, tanto en cuestión espacio temporal como en lo relativo a sus personajes, e incluso el tipo de narrador. En cuanto al tiempo, hay dos bloques bien diferenciados: La primera mitad del libro transcurre en una época y el resto quince años después. En este primer momento conocemos a Lily, una joven abogada recién casada con Ed, un pintor con el que formalizó luego de una relación breve e intensa. Al volver de la luna de miel, la flamante casada enfrenta su primer caso, la apelación de un hombre acusado de asesinato, el cual jura que es inocente y por el que ella empieza a sentir una culposa atracción.
Por otra parte (habíamos dicho que el relato se divide en dos en cuanto a sus protagonistas) tenemos a la pequeña Carla, vecina del matrimonio, una chica de diez años bastante solitaria, despreciada por sus compañeras por cuestiones raciales, y que sufre la ausencia de un padre y los problemas económicos de la madre.
En capítulos alternados, nos vamos adentrando cada vez más en la historia de cada una (en el caso de Lily en primera persona, en el de Carla se trata de un narrador omnisciente) y obviamente rompiéndonos la cabeza pensando cómo es que la autora conectará las dos tramas.
Por supuesto los misterios comenzarán a revelarse en la segunda mitad del libro, que ocurre quince años después, y en el que nos encontramos con el presente del matrimonio de Lily y Ed y con Carla ya convertida en una mujercita de 25 años, abogada también como su vecina.
Contarles algo más sería arruinar el placer de la lectura. Solo debo decir que La mujer de mi marido se asoma por las librerías con pocas pretensiones y que, afortunadamente, lo que promete lo cumple. Diversión, entretenimiento, algunas vueltas de tuerca inesperadas, mucho suspenso y la posibilidad de meterse de lleno en una historia y apagar por un ratito los embates de la realidad, lo cual, como viene la mano, no es poca cosa.
MB
NOVEDADES
"Una muerte merecida" Peter Swanson. Espasa
En un vuelo nocturno de Londres a Boston, Ted Severson coincide con una mujer tan espectacular como misteriosa, Lily Kintner. Con un par de martinis de más, los dos extraños comienzan a jugar al juego de la verdad y revelan detalles muy íntimos de sus vidas. Ted habla sobre el declive de su matrimonio y afirma que está seguro de que su mujer lo engaña con otro. En el fondo, le cuenta, siempre fueron dos almas muy dispares condenadas a no entenderse. Pero a medida que van abriendo sus corazones, el juego se vuelve más oscuro cuando Ted, bromeando, dice que podría matar a su mujer por lo que ha hecho y Lily se ofrece a ayudarlo. Según ella, hay personas que merecen morir, y una esposa infiel es una de ellas…
"La desaparición de Stephanie Mailer" Joel Dicker. Alfaguara
La noche del 30 de julio de 1994, la apacible población de Orphea, en la región de los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... Mientras tanto, un hombre recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada. Jesse Rosenberg y Derek Scott, dos jóvenes y brillantes policías de Nueva York, resuelven el caso. Pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo enfrenta: asegura que Derek y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba estaba delante de sus ojos, y afirma poseer información clave. Días después, desaparece.
"Bombo, el reaparecido" Mario Santucho. Seix Barral
Bombo Ávalos nació a mediados del siglo XX en una comarca azucarera de Tucumán. Antes de cumplir dieciocho años se enroló en el Ejército Revolucionario del Pueblo y formó parte de la Compañía de Monte. Allí recibió el nombre de guerra Armando y alcanzó el grado de capitán. Fue uno de los combatientes más buscados y, durante mucho tiempo, de los más escurridizos. En 1976 los militares lograron secuestrarlo y nunca más se supo de él. Hasta que en 2013 reapareció como un espectro fugaz en su Santa Lucía natal. Y el misterio se propagó. ¿Está vivo el Bombo? ¿Cómo es posible que haya vuelto?
"De amor y resistencias" Candela Sánchez Fourgeaux. Planeta
Candela Sánchez Fourgeaux reescribió este texto durante cinco años, mientras viajar y escribir se convertían en su propio medio de autoconocimiento y transformación. Una suerte de alcoholemia social, mudarse sola, algún que otro desamor; recorrer, caer y volver a levantarse, le hicieron saber que este era un libro sobre el amor. Y que siempre había sido así. En estas páginas, Candela comparte los textos que registró en ciudades como Buenos Aires, Río de Janeiro e Ibiza

